Los principales candidatos al MVP de la NFL 2026: quién parte con ventaja antes de la temporada
Hay algo extraño en hablar del MVP de la NFL cuando todavía quedan partidos de preseason por disputar.
No hay estadísticas que importen.
No hay clasificación.
No hay un solo snap de temporada regular que pueda utilizarse como prueba.
Y, sin embargo, la carrera por el premio ya ha comenzado.
Porque antes de que llegue septiembre, la NFL ya tiene una pregunta rondando por encima de todas las demás:
¿quién será el jugador que domine la temporada 2026?
El mercado tiene un favorito claro.
Josh Allen.
Pero detrás aparecen nombres que hacen que la carrera sea mucho más interesante: Lamar Jackson, Joe Burrow, Patrick Mahomes, Justin Herbert, Drake Maye, Caleb Williams y el vigente MVP, Matthew Stafford.
Y hay una particularidad todavía más importante.
El MVP se ha convertido prácticamente en un premio para quarterbacks. El último jugador que no ocupaba esa posición en ganarlo fue Adrian Peterson en 2012. Desde entonces, el dominio de los quarterbacks ha sido absoluto.
Eso significa que, salvo una temporada extraordinaria de un corredor o defensor, la carrera de 2026 probablemente vuelva a decidirse bajo el center.
Pero ser el mejor quarterback no es suficiente.
El MVP moderno necesita estadísticas, victorias y una historia que convenza a los votantes.
Y ahí empiezan las diferencias.
1. Josh Allen: el favorito por una razón
Si hoy hubiera que apostar por un solo nombre, sería Josh Allen.
No porque tenga garantizado nada.
Sino porque reúne prácticamente todos los ingredientes que históricamente han producido un MVP.
Allen ya sabe lo que significa ganar el premio. Lo consiguió en 2024 y terminó tercero en la votación de 2025. Actualmente aparece como favorito con cuotas alrededor de +600, por delante de Lamar Jackson y Joe Burrow. �
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Pero lo verdaderamente interesante está en su temporada 2025.
Allen lanzó para 3.668 yardas y 25 touchdowns, añadió 14 touchdowns terrestres y lideró a Buffalo hasta un récord de 12-5.
Es decir:
39 touchdowns totales.
Y lo hizo dentro de un equipo que se convirtió en una de las ofensivas terrestres más productivas de la NFL.
Eso puede parecer un argumento en contra.
En realidad puede ser lo contrario.
Porque si Buffalo consigue mantener su poder terrestre y Allen aumenta su producción aérea, el quarterback puede tener el escenario perfecto para construir una candidatura.
Además, 2026 empieza una nueva etapa.
Joe Brady ha pasado a ser el entrenador principal después de la salida de Sean McDermott.
Y Allen ya no está intentando demostrar que puede ganar el MVP.
Está intentando demostrar que puede volver a hacerlo.
¿Qué necesita?
Una temporada de 4.000+ yardas de pase, alrededor de 30 touchdowns aéreos, su habitual producción terrestre y, sobre todo, que Buffalo esté cerca de las mejores marcas de la AFC.
Si ocurre todo eso, será muy difícil apartarlo del premio.
Mi candidato número 1.
2. Lamar Jackson: el jugador que puede romper cualquier previsión
Si Allen representa la opción más segura, Lamar Jackson representa quizá la más espectacular.
Porque cuando Lamar está sano, el concepto de “MVP” adquiere otra dimensión.
Dos premios ya adornan su carrera: 2019 y 2023.
En 2019 fue incluso MVP unánime, uno de los logros estadísticos y electorales más extraordinarios de la historia reciente de la NFL.
Pero 2025 fue una temporada extraña.
Jackson disputó solamente 13 partidos y terminó con 2.549 yardas de pase, 21 touchdowns y 7 intercepciones, además de 349 yardas y dos touchdowns terrestres.
Son números buenos.
Para Lamar, sin embargo, fueron números muy alejados de sus temporadas MVP.
Y eso explica buena parte de su posición actual.
La pregunta en Baltimore no es si Jackson tiene talento para ganar otro MVP.
Eso ya está demostrado.
La pregunta es:
¿puede jugar una temporada completa y volver a convertir su capacidad como corredor en una ventaja estadística decisiva?
El nuevo entrenador Jesse Minter afronta su primera temporada al frente de los Ravens, y la propia organización ha mostrado durante el verano una sensación de urgencia alrededor de Jackson y del proyecto.
¿Qué necesita?
Salud.
Y después, probablemente, volver a superar las 3.500 yardas de pase y acercarse a las 700-800 por tierra.
Si Baltimore vuelve a ganar 12 o 13 partidos, Lamar puede convertirse rápidamente en el favorito.
Es mi principal amenaza para Allen.
3. Joe Burrow: quizá el quarterback que más necesita este premio
Joe Burrow tiene una particularidad curiosa.
Es uno de los quarterbacks más respetados de la NFL.
Ha jugado un Super Bowl.
Ha llegado a una final de conferencia.
Ha terminado cuarto en la votación del MVP en 2022 y 2024.
Pero nunca ha recibido un solo voto de primer puesto para el MVP.
Y eso dice algo.
Burrow lleva años siendo considerado uno de los mejores quarterbacks de la liga, pero siempre ha habido alguien con una temporada estadísticamente más explosiva.
En 2025, además, solo disputó ocho partidos y terminó con 1.809 yardas y 17 touchdowns.
Por eso 2026 tiene un significado especial.
No necesita convertirse en otro quarterback.
Necesita tener, simplemente, la temporada completa que todos llevan años esperando de él.
Los Bengals han trabajado durante el verano para reforzar su entorno y Burrow ha hablado de cambios realizados durante la offseason para intentar atacar mejor la temporada.
Y hay una incorporación defensiva que puede ser muy importante para su candidatura: Cincinnati añadió a Dexter Lawrence.
¿Por qué importa un defensor cuando hablamos del MVP?
Porque si Cincinnati mejora defensivamente, Burrow no necesitará lanzar 45 veces cada domingo para mantener vivos los partidos.
Y eso puede traducirse en victorias.
¿Qué necesita?
Algo parecido a:
4.500 yardas + 35-40 touchdowns + 12 o más victorias.
Si consigue eso y Cincinnati gana la AFC North, será candidato muy serio.
4. Patrick Mahomes: nunca conviene descartarlo
Hay una regla no escrita en la NFL:
no descartes nunca a Patrick Mahomes.
Tiene dos MVP.
Ganó el primero en 2018 después de lanzar 50 touchdowns.
Ganó el segundo en 2022.
Y ahora llega a 2026 desde una situación completamente diferente.
Mahomes sufrió una rotura del ACL al final de la temporada 2025. La expectativa es que esté disponible para la Week 1, pero Kansas City ha sido extremadamente prudente durante la preseason.
Eso hace que su candidatura tenga una pregunta previa:
¿estará físicamente al 100 %?
Si lo está, todo cambia.
Porque Mahomes no necesita reinventarse.
Necesita recuperar su capacidad para convertir partidos aparentemente perdidos en victorias.
Y Kansas City ha mantenido a su quarterback como una pieza central del proyecto mientras trabaja para tener de nuevo a todos sus receptores disponibles.
¿Qué necesita?
Una temporada cercana a las 4.500 yardas y 35+ touchdowns, acompañada de una gran temporada de Kansas City.
Y, sobre todo, demostrar que la lesión de 2025 no ha cambiado su movilidad.
Por eso quizá sea más difícil apostar por él hoy.
Pero si en noviembre está sano…
nadie querrá enfrentarse a él.
5. Justin Herbert: el año en el que todo podría encajar
Justin Herbert lleva varios años instalado en esa categoría extraña de quarterbacks que todo el mundo considera extraordinarios pero que todavía no han ganado el gran premio individual.
Eso puede cambiar en 2026.
Las cuotas lo colocan alrededor de +1000, en el mismo escalón que Mahomes y Drake Maye.
Y hay una razón para prestar atención.
Herbert tendrá de vuelta a sus dos tackles ofensivos All-Pro que estuvieron lesionados y, además, los Chargers han incorporado a Mike McDaniel como coordinador ofensivo.
La combinación es fascinante.
Herbert tiene el brazo.
Tiene la experiencia.
Tiene capacidad para lanzar desde dentro y fuera del pocket.
Y ahora puede tener un sistema diseñado para maximizar movimiento, espacios y decisiones rápidas.
Durante el training camp ya ha recibido elogios por su rendimiento bajo el nuevo sistema.
¿Qué necesita?
Que Los Angeles pase de ser un equipo peligroso a ser un candidato real de la AFC.
Porque Herbert puede lanzar para 4.500 yardas.
Lo que no puede hacer es ganar el MVP con un equipo de 8-9.
6. Drake Maye: el MVP que se escapó por cinco puntos
Esta es probablemente la candidatura más interesante de todas.
Porque Drake Maye estuvo a cinco puntos de ser MVP en 2025.
Stafford ganó la votación 366-361 y recibió 24 votos de primer puesto frente a los 23 de Maye.
Y eso cambia completamente la perspectiva.
Maye ya no es un joven con potencial.
Ya ha demostrado que puede ser un candidato real.
En 2025 lanzó para 4.394 yardas y 31 touchdowns, con solo ocho intercepciones. Su QBR fue de 77,1, el mejor de la liga según ESPN.
Y ahora entra en su tercer año.
La diferencia entre el Maye de 2025 y el de 2026 puede ser enorme.
Porque ahora conoce la liga.
Conoce a sus compañeros.
Conoce el sistema.
Y los Patriots han reforzado considerablemente su entorno ofensivo.
En training camp, además, Maye ha seguido dejando señales de que no fue casualidad: recientemente completó 15 de 17 pases en una práctica a máxima intensidad y dirigió un drive de dos minutos con mucha solvencia.
¿Qué necesita?
Aquí hay una cuestión.
Superar al Maye de 2025.
Si pasa de 4.394 yardas a 4.600 y mantiene una relación touchdowns/intercepciones excelente, mientras New England vuelve a ganar la AFC East, puede ganar.
Y además tendría algo que los votantes suelen valorar:
la narrativa del ascenso.
7. Caleb Williams: el salto que puede convertir una buena historia en una candidatura
Caleb Williams ya dio un paso gigantesco en 2025.
Lanzó para 3.942 yardas, 27 touchdowns y solo siete intercepciones, mientras Chicago terminó 11-6, ganó la NFC North y consiguió su primera victoria de playoff desde 2011.
Pero la parte realmente interesante es que Ben Johnson sigue al frente de la ofensiva.
Y Williams parece mucho más cómodo con el sistema.
En una práctica reciente completó 9 de 10 pases y lanzó cinco touchdowns en ejercicios de red zone.
Por supuesto, una práctica no es una temporada.
Pero ilustra el salto que se espera de él.
Si Williams pasa de 27 touchdowns a 35-38 y Chicago vuelve a ganar 11-12 partidos, la conversación cambia.
Además, Chicago tiene una oportunidad narrativa muy poderosa:
el regreso del MVP a una franquicia histórica que lleva décadas esperando otro.
El último MVP de los Bears fue Walter Payton en 1977.
Y aunque las probabilidades actuales todavía están por detrás de Allen, Lamar, Burrow y otros, algunos analistas ya se han atrevido a pronosticar a Williams como ganador.
8. Matthew Stafford: el vigente MVP contra la historia
Aquí aparece el gran problema de Stafford.
Ya ganó.
Y hacerlo otra vez sería mucho más difícil.
No porque haya dejado de ser bueno.
Todo lo contrario.
En 2025 lideró la NFL con 4.707 yardas y 46 touchdowns, con solamente ocho intercepciones, y llevó a los Rams a un récord de 12-5.
Pero repetir MVP exige algo extraordinario.
La NFL tiende a buscar una historia nueva.
Y Stafford ya contó la suya:
el veterano de 17 temporadas que finalmente consiguió el premio.
Ahora necesita volver a ser mejor que todos.
Y, probablemente, hacerlo con números similares.
Lo positivo es que su primer training camp de 2026 fue descrito como muy sólido, con Stafford mostrando rápidamente la precisión que había dejado ver durante su temporada MVP.
¿Puede repetir?
Sí.
Pero es una candidatura más difícil de vender.
Si vuelve a lanzar 40+ touchdowns y los Rams vuelven a ganar 12 partidos, habrá que hablar de él.
Hasta entonces, prefiero otros nombres.
9. Dak Prescott: la candidatura que necesita una temporada perfecta
Dak Prescott es otro nombre que suele aparecer alrededor del MVP.
Y tiene una razón para hacerlo.
En 2023 terminó segundo en la votación, aunque no recibió ningún voto de primer puesto.
El problema es que para ganar el premio necesita que Dallas tenga una temporada realmente importante.
Prescott no puede simplemente lanzar para 4.500 yardas.
Tiene que hacerlo mientras los Cowboys compiten por la NFC.
Por eso sus cuotas están alrededor de +1400.
Es una candidatura real.
Pero necesita que varias piezas encajen simultáneamente.
10. Brock Purdy: el candidato que depende más del contexto
Brock Purdy cierra mi grupo principal.
No porque crea que tenga menos talento que otros nombres de la lista.
Sino porque su candidatura depende muchísimo de lo que ocurra en San Francisco.
Purdy ya ha demostrado que puede jugar a un nivel muy alto dentro del sistema de Kyle Shanahan.
Y su percepción alrededor de la liga sigue siendo positiva: ESPN lo coloca entre los quarterbacks destacados en categorías como colocación del balón, presencia en el pocket y capacidad para crear después de que la jugada se rompa.
Pero para ganar el MVP necesitaría algo más.
Necesitaría probablemente:
una temporada estadística espectacular + una de las mejores marcas de la NFC + una narrativa de liderazgo que le coloque por delante de los quarterbacks más explosivos.
No es imposible.
Pero hoy lo veo por detrás del grupo principal.
¿Y puede ganarlo un jugador que no sea quarterback?
Aquí está la gran pregunta.
La respuesta es:
sí.
Pero sería una sorpresa.
El MVP ha sido ganado por quarterbacks en una proporción abrumadora de la historia reciente, y el último no quarterback fue Adrian Peterson en 2012.
Por eso, aunque jugadores como Jahmyr Gibbs, Christian McCaffrey o Justin Jefferson puedan tener temporadas monstruosas, necesitan algo más que estadísticas individuales.
Necesitan una temporada tan extraordinaria que obligue a los votantes a romper una tendencia de más de una década.
Y por eso no los incluiría entre mis favoritos principales antes de comenzar.
Pero hay una cosa que las cuotas no pueden medir
La carrera por el MVP no se gana en agosto.
Y probablemente tampoco se gane únicamente con estadísticas.
El premio necesita una historia.
Stafford tuvo la suya en 2025.
17 años de carrera y, finalmente, un MVP.
Maye estuvo a punto de construir la suya.
El quarterback joven que devolvió a los Patriots a la élite.
Allen tiene otra:
el quarterback que ya ganó una vez y quiere volver a hacerlo.
Lamar tiene una todavía más poderosa:
el antiguo MVP que quiere recuperar el trono después de una temporada marcada por las lesiones.
Burrow busca la que lleva años pendiente:
el quarterback de élite que por fin juega una temporada completa al máximo nivel.
Y Williams podría construir la más cinematográfica:
el quarterback que devuelve a Chicago al lugar donde cree que pertenece.
Eso es lo que hace tan difícil pronosticar el MVP.
Porque el premio no se entrega al quarterback con más yardas.
Ni al que tenga más touchdowns.
Ni siquiera necesariamente al mejor jugador.
Se entrega al jugador que, durante 17 partidos, consiga convencer a 50 votantes de que su equipo no habría llegado hasta allí sin él.
Y si hoy tuviera que poner mi nombre en una sola papeleta…
Josh Allen.
Pero con una advertencia.
Drake Maye ya estuvo a cinco puntos.
Lamar Jackson ya ha ganado dos veces.
Joe Burrow está esperando su momento.
Mahomes sigue siendo Mahomes.
Y Justin Herbert tiene quizá el mejor escenario ofensivo de su carrera.
La temporada 2026 todavía no ha empezado.
Pero la carrera por el MVP ya está en marcha.
