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Jugadores

Lamar Jackson vs Josh Allen: ¿quién es el mejor quarterback móvil de la NFL?

Hay debates que no necesitan presentación.
No importa cuánto tiempo pase.
Cada vez que Lamar Jackson y Josh Allen vuelven a coincidir en una conversación, aparece la misma pregunta.
¿Quién es mejor?
Durante años, la discusión se ha movido de un lado al otro.
Allen tiene el brazo.
Jackson tiene las piernas.
Allen es más grande.
Jackson es más rápido.
Uno puede convertir una jugada rota en una carrera de 30 yardas.
El otro puede hacer que una defensa entera parezca estar corriendo detrás de una sombra.
Pero reducir esta comparación a eso sería cometer un error.
Porque tanto Lamar Jackson como Josh Allen han evolucionado hasta convertirse en quarterbacks mucho más completos de lo que eran cuando llegaron a la NFL.
Jackson ya no es simplemente el quarterback que corre.
Allen ya no es simplemente el quarterback grande que puede escapar del pocket.
Los dos han construido carreras extraordinarias alrededor de una misma idea:
si la defensa solo puede defender una cosa, ellos ya han ganado.
Y ahí empieza realmente la comparación.

https://x.com/i/status/2088791364360077499
Los dos quarterbacka han demostrado una capacidad de movimiento extraordinaria

Dos quarterbacks móviles, pero dos formas completamente diferentes de correr


Lamar Jackson y Josh Allen pertenecen a una misma categoría, pero utilizan sus piernas de manera completamente distinta.
Jackson es, probablemente, el quarterback más explosivo que haya visto la NFL con el balón en las manos.
No necesita espacio para generar una jugada.
Necesita una grieta.
Un pequeño hueco entre el guard y el defensive tackle.
Un linebacker que dé un paso demasiado hacia dentro.
Un defensive end que pierda el contain.
Y desaparece.
Su carrera de 2019 cambió para siempre la percepción sobre lo que podía hacer un quarterback desde el backfield.
Aquel año corrió para 1.206 yardas y siete touchdowns, además de lanzar para 3.127 yardas y 36 touchdowns.
Fue una temporada histórica.
Pero lo verdaderamente importante fue lo que provocó.
Las defensas empezaron a prepararse para un problema que no habían tenido que solucionar de aquella manera.
Porque contra Lamar no basta con defender al quarterback.
Hay que defender al quarterback y al running back que puede convertirse en corredor en cualquier momento.

Josh Allen corre de otra manera


Allen no tiene la aceleración de Jackson.
Tampoco necesita tenerla.
Con sus 1,96 metros y alrededor de 108 kilos, Allen utiliza su cuerpo como un arma diferente.
Cuando rompe el pocket, no parece un quarterback intentando sobrevivir.
Parece un linebacker con el balón.
Su carrera es más física.
Más directa.
Más violenta.
Y, especialmente en situaciones de goal line o short yardage, Buffalo ha podido utilizarlo casi como un corredor adicional.
Los números explican perfectamente esa evolución.
Allen acumula 4.721 yardas terrestres y 79 touchdowns de carrera en temporada regular a lo largo de su carrera hasta el final de 2025.
Jackson, por su parte, acumula 6.522 yardas terrestres, con 35 touchdowns.
La diferencia es enorme.
Pero también cuenta una historia.
Lamar corre para crear.
Allen corre para castigar.

La batalla de las piernas: aquí gana Lamar Jackson


Si la pregunta fuera exclusivamente:
¿Quién es el mejor corredor?
No habría demasiado debate.
Lamar Jackson.
Hasta el final de la temporada 2025, Jackson había acumulado 6.522 yardas terrestres en 116 partidos, con una media de 6,0 yardas por intento. Allen sumaba 4.721 en 128 partidos, con 5,4 yardas por carrera.
Y hay otro dato todavía más revelador.
Jackson llegó a superar las 1.000 yardas terrestres en una temporada en 2019 y 2020.
En 2024 volvió a producir una temporada extraordinaria con 915 yardas, mientras que Allen alcanzó 531.
No estamos hablando de una diferencia pequeña.
Estamos hablando de dos jugadores capaces de correr, pero de uno que ha convertido esa capacidad en una parte fundamental de su identidad ofensiva.

Pero entonces aparece una pregunta incómoda


Si Lamar es claramente mejor corriendo…
¿Significa eso que es mejor quarterback móvil?
No necesariamente.
Porque un quarterback móvil no gana solo por correr.
Tiene que pasar mientras amenaza con correr.
Y aquí es donde la comparación se vuelve mucho más interesante.

Lamar Jackson también se convirtió en un quarterback de élite como pasador


Durante los primeros años de su carrera existía una narrativa alrededor de Jackson.
Era extraordinario corriendo.
Pero…
¿Podría lanzar consistentemente desde el pocket?
La respuesta llegó con el tiempo.
Especialmente en 2023 y 2024.
En 2024, Jackson lanzó para 4.172 yardas, 41 touchdowns y solo cuatro intercepciones, con un espectacular rating de 119,6. Además, corrió para 915 yardas y cuatro touchdowns.
Fue una temporada extraordinaria.
De hecho, la NFL destacó que Jackson se convirtió en el primer jugador de la historia en superar las 4.000 yardas de pase y las 800 de carrera en una misma temporada.
Ese dato cambia completamente la conversación.
Porque ya no estamos hablando de un corredor que aprendió a lanzar.
Estamos hablando de un quarterback capaz de producir números de élite en las dos dimensiones.

Josh Allen tiene una ventaja evidente: el brazo

https://x.com/i/status/2088678259324309941
Josh Allen combina su movimiento con un gran brazo


Aquí es donde Allen probablemente gana la comparación.
No porque Lamar no pueda lanzar profundo.
Puede.
Y muy bien.
Pero Allen posee una combinación poco habitual de:
potencia de brazo;
tamaño;
capacidad para lanzar fuera de estructura;
precisión en profundidad;
agresividad;
capacidad para hacer lanzamientos imposibles desde posiciones incómodas.
Puede estar cayéndose hacia atrás y encontrar una ventana a 40 yardas.
Puede escapar hacia su izquierda y lanzar hacia el lado contrario del campo.
Puede convertir una tercera y larga rota en una ganancia enorme.
Y, cuando tiene tiempo, puede castigar a una defensa que se haya centrado demasiado en detener su carrera.

Las estadísticas de pase están mucho más igualadas de lo que parece


Hasta el final de 2025, Josh Allen acumulaba:
30.102 yardas de pase
220 touchdowns
94 intercepciones
en 128 partidos.
Jackson:
22.608 yardas
187 touchdowns
56 intercepciones
en 116 partidos.
Allen tiene una ventaja considerable en volumen.
Ha jugado más partidos y, además, su estilo de juego se ha basado en un mayor volumen de pase.
Pero hay un dato que cambia el contexto:
Jackson tiene menos intercepciones pese a haber lanzado menos pases.
Su porcentaje de intercepción de carrera es inferior al de Allen.
Y eso encaja con la evolución de ambos.
Allen ha construido su juego alrededor del riesgo.
Jackson alrededor de la eficiencia y la amenaza constante de la carrera.

2024 fue el año que hizo realmente difícil esta discusión


Durante años podíamos construir argumentos razonables para cualquiera.
Pero 2024 llevó la discusión a otro nivel.
Josh Allen ganó el MVP de la NFL.
Lamar Jackson quedó segundo.
Y la diferencia fue mínima.
Allen recibió 383 puntos y 27 votos de primer puesto.
Jackson obtuvo 362 puntos y 23 votos de primer puesto.
Es decir:
4 votos de primer puesto de diferencia.
Eso explica por qué la discusión sigue viva.
No estamos comparando a un quarterback claramente superior con otro claramente inferior.
Estamos comparando a dos jugadores que durante varios años han estado en la conversación por ser el mejor quarterback de la NFL.

Lamar, sin embargo, ya había ganado dos MVP


Aquí Jackson tiene otra carta importante.
Ganó el MVP en:
2019
y
2023.
En 2023 lo hizo con una votación prácticamente unánime: 49 de los 50 votos de primer puesto.
Allen consiguió finalmente su primer MVP en 2024.
Por tanto:
MVP
Lamar Jackson: 2
Josh Allen: 1
Pero hay una curiosidad.
Los dos MVP llegaron en temporadas consecutivas:
Lamar en 2023.
Allen en 2024.
Y eso resume perfectamente la rivalidad.
Cuando uno parece haber alcanzado la cima, el otro encuentra la manera de responder.

El problema de Lamar: 2025 frenó la conversación


La temporada 2025 fue completamente diferente para Jackson.
Los Ravens terminaron 8-9 y se quedaron fuera de playoffs.
Jackson jugó 13 partidos debido a diferentes problemas físicos y terminó con 2.549 yardas de pase, 21 touchdowns y siete intercepciones.
En carrera consiguió 349 yardas y dos touchdowns.
Fue su cifra de yardas terrestres más baja en una temporada completa de su carrera.
Eso no significa que Lamar haya dejado de ser un quarterback extraordinario.
Significa que, por primera vez en varios años, su cuerpo no le permitió jugar de forma sostenida como el jugador que conocemos.
Y eso importa mucho cuando precisamente estamos hablando de movilidad.

Allen siguió siendo una amenaza terrestre en 2025


Allen tampoco tuvo una temporada perfecta.
Pero sus números terrestres siguieron siendo extraordinarios.
En 2025 corrió:
112 veces
para
579 yardas
y
14 touchdowns.
Catorce touchdowns.
Para un quarterback.
Eso es una barbaridad.
Y confirma una tendencia que se ha convertido en una de las armas más importantes de Buffalo.
Allen ya no corre únicamente cuando la jugada se rompe.
Buffalo utiliza su capacidad terrestre como parte del diseño ofensivo.

Y en playoffs aparece otra diferencia interesante


Aquí Allen tiene un argumento especialmente fuerte.
En la postemporada 2025, Buffalo jugó dos partidos.
Allen acumuló:
99 yardas de carrera
y
2 touchdowns.
Además, lanzó para 556 yardas y cuatro touchdowns.
En su carrera, Allen ha sido especialmente productivo corriendo en playoffs.
PFF señaló antes de los playoffs de 2025 que Allen promediaba más de 50 yardas terrestres por partido en postemporada, frente a una cifra notablemente inferior durante la temporada regular.
Y eso tiene mucho sentido.
En enero, cuando las defensas conocen perfectamente tus tendencias, la capacidad del quarterback para ganar yardas con las piernas puede ser decisiva.

Lamar también eleva su nivel cuando corre en playoffs


Y aquí llega otro dato curioso.
Jackson también ha aumentado su producción terrestre en postemporada.
Hasta 2024, había promediado aproximadamente 87 yardas de carrera por partido en playoffs, según análisis históricos de quarterbacks móviles, frente a unas 64 en temporada regular.
El problema para Lamar no ha sido su capacidad para correr en enero.
Ha sido convertir esa producción en suficientes victorias.
En 2024, Baltimore volvió a caer ante Buffalo en la Ronda Divisional.
Jackson terminó aquel partido con una actuación digna, pero los Ravens perdieron 27-25 después de un final dramático.
Y ahí aparece la principal asignatura pendiente de su carrera.

¿Quién es mejor bajo presión?


Aquí la respuesta se vuelve mucho más difícil.
Allen tiene una trayectoria de playoffs más extensa y ha llevado a Buffalo a varias carreras profundas.
Jackson tiene dos MVP, pero todavía busca ese gran recorrido que transforme definitivamente su legado.
No es justo reducir la carrera de un quarterback al Super Bowl.
Pero sí es justo decir que la postemporada es el escenario en el que Allen tiene hoy un argumento más fuerte.
Especialmente porque su movilidad no desaparece cuando aumenta la presión.
Al contrario.
En muchas ocasiones parece utilizarla todavía más.

El tamaño cambia completamente la forma de defenderlos


Hay otro elemento que a veces olvidamos.
No puedes defender a Lamar como defiendes a Allen.
Contra Lamar, una defensa teme que el quarterback gane el edge.
Tienes que mantener el contain.
No puedes perder la esquina.
No puedes permitir que el linebacker interior se comprometa demasiado pronto.
Porque si Lamar encuentra el exterior, probablemente ya es demasiado tarde.
Contra Allen, el problema es diferente.
Puedes tener al quarterback aparentemente controlado y, de repente, decide atacar el interior.
Y entonces aparece un jugador de 1,96 metros y más de 100 kilos corriendo directamente hacia ti.
Es una amenaza diferente.
Lamar te obliga a perseguir.
Allen te obliga a enfrentarte.

¿Quién tiene más capacidad para cambiar una jugada con las piernas?


Lamar.
Sin discusión.
Una jugada diseñada para conseguir cuatro yardas puede convertirse en 25.
Una lectura que parecía cubierta puede acabar en un touchdown de 50.
Jackson posee una aceleración que cambia completamente los ángulos defensivos.
Y eso hace que incluso una defensa bien ejecutada pueda perder la jugada.
Allen también puede hacerlo.
Pero normalmente necesita más espacio.
Su ventaja aparece cuando el contacto llega.
La de Lamar aparece antes.

¿Quién es más completo como quarterback?


Aquí es donde mi respuesta cambia.
Si hablamos de quarterback total, la diferencia es mínima.
Allen tiene:
mejor potencia de brazo;
mayor volumen de pase;
enorme capacidad fuera del pocket;
físico extraordinario;
producción terrestre impresionante;
experiencia en playoffs.
Jackson tiene:
mayor explosividad;
mejor eficiencia como corredor;
mayor amenaza de carrera;
extraordinaria eficiencia en el pocket;
dos MVP;
una capacidad única para condicionar una defensa.
Pero si tenemos que elegir un ganador…

El ganador: Lamar Jackson, por un margen mínimo


Si la pregunta es quién es el mejor quarterback móvil, me quedo con Lamar Jackson.
Y no porque corra más.
Eso sería demasiado fácil.
Me quedo con Lamar porque su movilidad transforma por completo la arquitectura de una defensa.
Cuando está sano, no existe otro quarterback que obligue a una defensa a respetar simultáneamente tantas posibilidades de carrera.
Puede atacar por dentro.
Puede atacar por fuera.
Puede lanzar profundo.
Puede lanzar corto.
Puede extender la jugada.
Puede desaparecer por el edge.
Y, sobre todo, puede hacerlo a una velocidad que pocos quarterbacks han mostrado jamás.
La evolución como pasador ha eliminado buena parte de la principal duda que existía alrededor de él cuando llegó a la NFL.
Ya no es:
“¿Puede Lamar lanzar?”
La pregunta ahora es:
“¿Cómo puedes defender a Lamar sin dejar algo abierto?”

Pero Josh Allen está peligrosamente cerca

https://x.com/i/status/2087174912699949185
El QB de Bills, Josh Allen


Y sería absurdo presentar la victoria de Jackson como una paliza.
Porque Josh Allen puede ser el quarterback móvil más completo en determinadas circunstancias.
Si la pregunta fuera:
¿A quién quieres para una temporada completa?
La discusión sería enorme.
Si fuera:
¿A quién quieres en una situación de tercera y larga?
Allen.
Si fuera:
¿Quién puede ganar yardas en una situación de goal line?
Allen.
Si fuera:
¿Quién tiene el brazo más potente?
Allen.
Si fuera:
¿Quién es más difícil de defender cuando la jugada se rompe?
Lamar.
Y si fuera:
¿Quién es el corredor más peligroso?
Lamar.

La comparación que probablemente nunca termine


Quizá esa sea la mejor noticia.
Porque durante los próximos años vamos a seguir viendo esta discusión.
Allen tiene 30 años en 2026.
Jackson tiene 29.
No estamos comparando a un veterano en el final de su carrera con un joven que acaba de llegar.
Estamos viendo el centro de sus carreras.
Y ambos todavía pueden escribir capítulos enormes.
Allen busca finalmente llevar a Buffalo al Super Bowl.
Jackson busca conseguir lo mismo después de dos MVP y varias eliminaciones dolorosas.
Los dos tienen algo que muy pocos quarterbacks pueden decir:
han cambiado la forma en que las defensas tienen que jugar contra la posición.

El verdadero ganador es la NFL


Porque quizá lo más interesante de este debate no sea decidir quién gana.
Es entender lo que ambos han hecho por la posición.
Durante décadas, el quarterback ideal se imaginaba de una determinada manera.
Pocket limpio.
Lectura.
Lanzamiento.
Y poco más.
Ahora las defensas tienen que prepararse para quarterbacks que pueden destruir una jugada sin lanzar el balón.
Lamar Jackson llevó esa idea a un nivel extraordinario.
Josh Allen demostró que un quarterback enorme también podía convertir su físico en un arma ofensiva.
Y ambos han conseguido algo todavía más difícil:
ser quarterbacks de élite sin renunciar a la capacidad de correr.
Por eso esta comparación seguirá viva.
Quizá dentro de diez años discutamos cuál de los dos tuvo la mejor carrera.
Pero si la pregunta es quién representa hoy mejor la idea del quarterback móvil, mi respuesta es clara:
Lamar Jackson.
Josh Allen está muy cerca.
Tan cerca que una temporada puede cambiar completamente la conversación.
Y precisamente por eso, cada vez que los Ravens y los Bills vuelven a cruzarse, el partido no enfrenta únicamente a dos equipos.
Enfrenta dos maneras completamente diferentes de entender lo que puede ser un quarterback en la NFL moderna.

9 comentarios en «Lamar Jackson vs Josh Allen: ¿quién es el mejor quarterback móvil de la NFL?»

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