Patrick Mahomes vs Josh Allen: ¿quién es mejor quarterback?
Hay debates deportivos que probablemente nunca tendrán una respuesta definitiva.
Jordan o LeBron. Messi o Cristiano. Brady o Montana.
Y en la NFL actual existe uno que se ha convertido en una auténtica obsesión para los aficionados:
Patrick Mahomes o Josh Allen.
Durante los últimos años, ambos quarterbacks han estado en el centro de la conversación sobre quién es el mejor jugador de la liga.
Los dos llegaron a la NFL en 2017 y 2018, respectivamente. Los dos han transformado sus franquicias. Los dos tienen brazos extraordinarios. Los dos pueden ganar partidos corriendo. Y los dos han protagonizado algunos de los partidos de playoffs más espectaculares de la historia reciente.
Pero hay una diferencia fundamental.
Mahomes ya ha construido una dinastía.
Allen todavía está intentando construir la suya.
Y eso hace que la comparación sea fascinante.
Porque si hablamos de talento puro, la discusión puede ser muy igualada.
Si hablamos de estadísticas, hay argumentos para ambos.
Si hablamos de capacidad atlética, Allen puede incluso tener ventaja.
Pero si hablamos de ganar cuando todo está en juego, hasta ahora hay un jugador que está claramente por delante.
Vamos a comparar sus carreras, sus estadísticas, sus estilos y, sobre todo, la pregunta que todo aficionado de la NFL quiere responder:
¿Quién es realmente mejor: Patrick Mahomes o Josh Allen?
Dos quarterbacks que cambiaron el rumbo de sus franquicias
La historia de ambos comienza de forma diferente.
Patrick Mahomes fue seleccionado por los Kansas City Chiefs con el número 10 del Draft de 2017.
Pero Andy Reid y los Chiefs no le entregaron inmediatamente las llaves del equipo.
Mahomes pasó su primera temporada prácticamente aprendiendo detrás de Alex Smith.
Fue una temporada de aprendizaje.
Una temporada observando.
Y probablemente una de las mejores decisiones que Kansas City pudo tomar.
En 2018, Mahomes se convirtió en titular.
Y entonces ocurrió algo extraordinario.
En su primer año como quarterback titular lanzó para 5.097 yardas y 50 touchdowns.
En su primera temporada completa.
Ganó el MVP.
Y la NFL descubrió que aquel quarterback que lanzaba el balón desde posiciones imposibles no era simplemente un jugador espectacular.
Era el comienzo de una nueva era.
Josh Allen tuvo un camino mucho más complicado
Josh Allen fue seleccionado por los Buffalo Bills con el número 7 del Draft de 2018.
Y su comienzo fue bastante menos espectacular.
En su temporada rookie completó únicamente el 52,8 % de sus pases, lanzó 10 touchdowns y sufrió 12 intercepciones.
Su rating fue de 67,9.
Los críticos comenzaron a preguntarse si Allen podría convertirse realmente en un quarterback franquicia.
Y entonces empezó la transformación.
Año tras año, Allen mejoró.
Mejoró su precisión.
Su lectura defensiva.
Su toma de decisiones.
Su capacidad para lanzar desde el bolsillo.
Y mantuvo una de sus mayores armas:
su físico.
Porque Josh Allen no es simplemente un quarterback que corre.
Es un quarterback que puede jugar como un running back cuando es necesario.
Y eso lo convierte en una pesadilla para las defensas.
Las estadísticas de sus carreras
Aquí encontramos una primera diferencia importante.
A fecha de julio de 2026, Patrick Mahomes acumula 35.939 yardas de pase, 267 touchdowns y 85 intercepciones en temporada regular, con un rating de pasador de 100,8.
Josh Allen suma 30.102 yardas de pase, 220 touchdowns y 94 intercepciones, con un rating de 94,4.
Pero hay que tener en cuenta algo.
Mahomes ha jugado más partidos.
Y, además, su carrera comenzó antes.
Por eso, mirar únicamente las cifras acumuladas puede ser engañoso.
Lo realmente interesante aparece cuando observamos el estilo de ambos.
Mahomes ha sido históricamente más eficiente como pasador.
Allen, en cambio, aporta una dimensión terrestre extraordinaria.
Mahomes: el maestro de la improvisación
Si tuviera que explicar a alguien que nunca ha visto la NFL quién es Patrick Mahomes, probablemente utilizaría una frase:
«Es el quarterback que hace que las jugadas imposibles parezcan normales».
Mahomes tiene una capacidad extraordinaria para crear después de que la jugada diseñada se haya roto.
Puede lanzar corriendo hacia un lado.
Puede cambiar el ángulo de su brazo.
Puede lanzar con el cuerpo desequilibrado.
Puede esperar un segundo más que cualquier otro quarterback.
Y puede encontrar a un receptor que parecía completamente cubierto.
Su famosa capacidad para lanzar sidearm, casi como un jugador de béisbol, se ha convertido en una de sus señas de identidad.
Pero quizá su mayor virtud no sea ninguna de esas.
Es su capacidad para entender el momento.
Mahomes sabe cuándo hay que arriesgar.
Y sabe cuándo hay que aceptar una ganancia pequeña.
Esa madurez es probablemente lo que le ha permitido mantener un nivel tan extraordinario durante tantos años.
Josh Allen: potencia, velocidad y un brazo de otro planeta
Josh Allen es diferente.
Si Mahomes parece un artista improvisando, Allen se parece más a una fuerza de la naturaleza.
Su brazo es espectacular.
Puede lanzar el balón a distancias enormes.
Pero su verdadero problema para las defensas es que, cuando todo falla, puede convertirse en un corredor.
En 2025, por ejemplo, Allen lanzó para 3.668 yardas, 25 touchdowns y 10 intercepciones, pero además consiguió 579 yardas de carrera y 14 touchdowns terrestres.
Ese dato explica perfectamente su importancia.
Allen no necesita que todo funcione para ser peligroso.
Puede ganar un partido con el brazo.
Puede ganar un partido corriendo.
Puede convertir un tercer down imposible en una carrera de 20 yardas.
Y puede romper una defensa con una jugada diseñada específicamente para él.
Su físico cambia la manera en la que los coordinadores defensivos tienen que preparar los partidos.
Porque enfrentarse a Josh Allen significa defender a un quarterback y, en muchos momentos, a un jugador que funciona casi como un running back adicional.
El gran argumento de Mahomes: los playoffs
Aquí es donde la comparación empieza a inclinarse claramente.
Porque la NFL no se juega únicamente en temporada regular.
Se juega para llegar a enero.
Y, una vez llega enero, cada error puede acabar con toda una temporada.
Mahomes ha demostrado una capacidad extraordinaria para sobrevivir en ese escenario.
Desde que se convirtió en titular, Kansas City ha estado prácticamente siempre en la conversación por la Super Bowl.
Mahomes ha llevado a los Chiefs a múltiples finales y ha conseguido tres títulos de Super Bowl.
También ha ganado tres premios MVP de la Super Bowl.
Y ganó dos MVP de temporada regular.
Ese currículum, a estas alturas, es difícil de igualar.
Allen todavía no ha conseguido llegar a una Super Bowl.
Y esta es probablemente la mayor diferencia entre ambos.
Josh Allen tiene una deuda pendiente: Kansas City
La historia de Josh Allen en playoffs está inevitablemente relacionada con Patrick Mahomes.
Porque durante años los Buffalo Bills han tenido que atravesar Kansas City.
Y Kansas City ha terminado convirtiéndose en una especie de muro.
Los enfrentamientos entre ambos han producido algunos de los partidos más memorables de la NFL moderna.
Especialmente aquel duelo de playoffs de 2021.
El partido terminó con una de las secuencias finales más increíbles de la historia de la liga.
Los Bills y los Chiefs intercambiaron golpes de forma frenética.
Allen lanzó para 329 yardas y cuatro touchdowns.
Mahomes respondió con 378 yardas de pase y tres touchdowns, además de otro touchdown terrestre.
El partido acabó 42-36 para Kansas City en tiempo extra.
Fue un encuentro tan extraordinario que muchos aficionados comenzaron a hablar de él como uno de los mejores partidos de playoffs de todos los tiempos.
Y también dejó una sensación:
estos dos quarterbacks iban a dominar la NFL durante años.
La paradoja de Josh Allen
Hay algo fascinante en la carrera de Josh Allen.
Probablemente ha tenido actuaciones individuales tan espectaculares como cualquier quarterback de la NFL.
Pero todavía no ha conseguido el premio definitivo.
Ha sido MVP.
Ha sido uno de los mejores quarterbacks de la liga.
Ha acumulado estadísticas impresionantes.
Ha llevado a Buffalo a temporadas extraordinarias.
Pero todavía falta una cosa.
La Super Bowl.
Y ese es el argumento que utilizan los defensores de Mahomes.
Porque si ambos son igual de talentosos, ¿por qué uno tiene tres anillos y el otro ninguno?
La respuesta, por supuesto, es que el football es un deporte de equipo.
No es justo cargar toda la responsabilidad sobre el quarterback.
Una defensa puede fallar.
Un receptor puede dejar caer un pase.
Un kicker puede fallar un field goal.
Un entrenador puede equivocarse.
Pero la realidad es que, cuando miramos la historia de los dos, Mahomes ha demostrado una y otra vez que sabe ganar en enero.
Y eso pesa muchísimo.
¿Quién tiene mejor brazo?
Aquí podemos entrar en terreno subjetivo.
Pero si hablamos de potencia pura, Josh Allen probablemente tiene ventaja.
Su brazo es una auténtica barbaridad.
Puede lanzar el balón desde distancias enormes y mantener una velocidad impresionante.
Mahomes, sin embargo, tiene una ventaja diferente.
La variedad.
Puede lanzar profundo.
Puede lanzar en movimiento.
Puede lanzar desde diferentes ángulos.
Puede cambiar la trayectoria.
Y, sobre todo, parece tener una creatividad ilimitada.
Por eso mi elección sería:
Potencia: Josh Allen.
Creatividad y variedad: Patrick Mahomes.
¿Quién es mejor corriendo?
Aquí la ventaja es claramente para Josh Allen.
Mahomes es un quarterback móvil.
Allen es casi un arma ofensiva adicional.
En 2025, Allen terminó con 579 yardas terrestres y 14 touchdowns, mientras Mahomes sumó 422 yardas y 5 touchdowns.
Pero el valor de Allen corriendo va más allá de las estadísticas.
Los Bills pueden diseñar jugadas específicas para aprovechar su físico.
Puede atacar defensas con carreras diseñadas.
Puede ganar yardas en situaciones de corto yardaje.
Y puede convertir una jugada rota en un touchdown.
Ganador: Josh Allen.
¿Quién es mejor lanzando?
Aquí la discusión se complica.
Los números históricos favorecen a Mahomes.
Su rating de carrera es superior.
Tiene más touchdowns de pase por partido.
Y ha mantenido una eficiencia extraordinaria durante un periodo prolongado.
Pero Allen ha evolucionado enormemente.
Su temporada 2024 fue especialmente eficiente, con 3.731 yardas, 28 touchdowns y solo 6 intercepciones, para un rating de 101,4.
El problema para Allen es que Mahomes lleva demasiado tiempo haciendo cosas extraordinarias.
Ganador: Patrick Mahomes.
¿Quién tiene más talento?
Aquí, probablemente, estamos ante un empate.
Y eso es lo que hace tan interesante esta rivalidad.
Si me dijeran:
«Construye un quarterback desde cero».
Probablemente elegiría elementos de ambos.
Del Mahomes actual me quedaría con:
Su lectura defensiva.
Su creatividad.
Su precisión.
Su capacidad en playoffs.
Su experiencia.
De Allen:
Su potencia física.
Su brazo.
Su movilidad.
Su capacidad para correr.
Su agresividad.
El resultado sería probablemente el quarterback perfecto.
Pero no existe.
Tenemos dos jugadores diferentes.
Y ambos son extraordinarios.
El factor que puede cambiarlo todo: el tiempo
Aquí aparece una cuestión que puede modificar esta comparación.
Josh Allen todavía tiene tiempo.
Mucho tiempo.
A julio de 2026, Allen tiene 30 años.
Mahomes tiene 30 años.
Los dos están entrando en una etapa en la que todavía pueden disputar varios años al máximo nivel.
Por eso, el debate no está cerrado.
Si Allen gana una Super Bowl…
La conversación cambiará.
Si gana dos…
Cambiará todavía más.
Si consigue construir su propia dinastía en Buffalo…
Entonces tendremos una discusión histórica completamente diferente.
Porque Mahomes ha tenido la ventaja durante años.
Pero Allen todavía puede escribir los capítulos que le faltan.
Entonces, ¿quién es mejor?
Patrick Mahomes.
A día de hoy, mi respuesta es clara.
Patrick Mahomes es mejor quarterback que Josh Allen.
Pero la diferencia entre ambos es mucho menor de lo que podría sugerir el palmarés.
Mahomes tiene ventaja en:
Experiencia.
Eficiencia como pasador.
Playoffs.
Super Bowls.
MVP.
Capacidad para ganar partidos importantes.
Allen tiene ventaja en:
Potencia física.
Carrera.
Juego terrestre.
Potencia de brazo.
Capacidad para dominar físicamente una defensa.
Si tuviera que elegir un quarterback para jugar un partido de Super Bowl mañana, elegiría a Mahomes.
No porque Allen no pueda ganar.
Sino porque Mahomes ya ha demostrado que puede hacerlo.
Una y otra vez.
Pero hay una última pregunta…
¿Y si Josh Allen gana la Super Bowl?
Entonces la conversación cambiará.
Y si consigue ganar varias, podríamos estar ante una de las grandes rivalidades de la historia de la NFL.
Porque quizá esta comparación no termine con una respuesta definitiva.
Quizá dentro de diez años miremos atrás y entendamos que Mahomes y Allen no estaban compitiendo únicamente por ser el mejor quarterback de su generación.
Estaban compitiendo por algo mucho más grande.
Por convertirse en dos de los mejores quarterbacks de todos los tiempos.
Y ahí, de momento, Mahomes tiene una ventaja considerable.
Pero Josh Allen todavía tiene tiempo.
Y, teniendo en cuenta la manera en la que juega, probablemente todavía nos quedan algunas noches absolutamente increíbles antes de que esta historia termine.
El rey, hoy, es Mahomes.
**Pero Allen sigue siendo el retador más peligroso que tiene.**
