Los 10 rookies que debes seguir durante la pretemporada NFL 2026
La pretemporada de la NFL tiene algo extraño.
Durante unas semanas, los resultados importan poco. Las estadísticas tampoco cuentan para la clasificación. Los titulares pueden jugar apenas una serie y desaparecer. Algunos jugadores que parecen imparables en agosto terminarán cortados antes de septiembre, mientras que otros que apenas llaman la atención acabarán teniendo un papel importante cuando empiece la temporada.
Pero hay algo que sí importa.
Las primeras señales.
Y pocas cosas generan más curiosidad que ver a un rookie enfrentándose por primera vez a jugadores profesionales.
Después de meses hablando de ellos durante el proceso del Draft, de analizar sus vídeos universitarios, sus números en el Combine y sus entrevistas, llega el momento en que todo eso deja de ser teoría.
Ahora hay defensores de la NFL delante.
Ahora hay compañeros que llevan años jugando al máximo nivel.
Ahora hay entrenadores que no necesitan imaginar lo que puede hacer un jugador.
Pueden verlo.
La pretemporada 2026 empieza a entrar en su fase decisiva. El Hall of Fame Game ya abrió el calendario el 6 de agosto y esta semana llega la primera gran oleada de partidos, con muchos equipos preparando sus primeros encuentros y tomando decisiones sobre cuánto quieren utilizar a sus titulares.
Y entre todos los jugadores que vamos a ver, hay diez rookies que merecen una atención especial.
No necesariamente son los diez que más puntos van a conseguir.
Son los diez que más historias pueden empezar a escribir durante agosto.
1. Fernando Mendoza, QB — Las Vegas Raiders
Si hay un rookie que puede convertir un partido de pretemporada en un acontecimiento, es Fernando Mendoza.
El quarterback de Indiana fue seleccionado con el número 1 absoluto del Draft 2026 por los Raiders y llegó a Las Vegas después de una temporada universitaria extraordinaria: campeón nacional invicto, ganador del Heisman Trophy y uno de los jugadores más mediáticos de toda la generación.
Pero su historia profesional ha comenzado con una particularidad.
Kirk Cousins es el quarterback titular de los Raiders.
Klint Kubiak había explicado desde el principio que su escenario ideal era no precipitar la llegada de Mendoza al puesto de titular. La contratación de Cousins daba precisamente esa posibilidad: permitir que el rookie aprendiera el sistema antes de asumir toda la responsabilidad.
Eso no significa que Mendoza vaya a quedarse sentado.
De hecho, Kubiak ha dejado claro antes del primer partido de pretemporada contra Arizona que el número 1 tendrá muchas repeticiones. Los Raiders han anunciado además que utilizarán a buena parte de sus titulares en ese encuentro.
Por eso, el primer partido de Mendoza puede ser uno de los momentos más observados de toda la pretemporada.
No habrá que fijarse únicamente en sus yardas.
Habrá que mirar cómo procesa la defensa, cómo se mueve dentro del pocket, cómo gestiona el play clock, cómo se comunica antes del snap y cómo responde cuando una jugada diseñada por Kubiak no funciona como estaba previsto.
Mendoza no necesita ganar la titularidad en agosto.
Pero sí necesita demostrar que el jugador que los Raiders consideraron digno del número 1 puede empezar a comportarse como un quarterback profesional.
Y eso convierte cada snap suyo en televisión obligatoria.
2. Jeremiyah Love, RB — Arizona Cardinals
Elegir un running back con el número 3 del Draft fue una de las decisiones más discutidas de abril.
Los Cardinals decidieron hacerlo de todos modos.
Y ahora Jeremiyah Love tiene que demostrar que Arizona sabía exactamente lo que estaba haciendo.
El contexto es especialmente interesante.
Los Cardinals tuvieron uno de los peores ataques terrestres de la NFL en 2025: corrieron el balón en apenas el 34,1 % de sus jugadas, terminaron segundos por la cola en yardas terrestres por partido y tuvieron uno de los registros más bajos de carreras de 10 o más yardas.
Love llega precisamente para cambiar eso.
Es un jugador explosivo, capaz de producir tanto como corredor como receptor, y la combinación con James Conner y Tyler Allgeier puede darle a Arizona un backfield mucho más variado.
Pero hay una pregunta que la pretemporada debe empezar a responder:
¿Cuánto va a utilizarlo Arizona realmente?
Love no jugó el Hall of Fame Game, una decisión lógica teniendo en cuenta su condición de número 3 absoluto.
Ahora, sin embargo, los Cardinals han decidido utilizar titulares contra los Raiders, y todo apunta a que Love tendrá protagonismo en ese partido.
No habrá que exigirle 100 yardas.
Será mucho más interesante observar cómo funciona en protección de pase, cómo recibe desde el backfield y si su explosividad universitaria aparece también contra defensas profesionales.
Si Love consigue romper una o dos jugadas largas en agosto, la conversación sobre la decisión de elegirlo tan arriba cambiará rápidamente.
3. Sonny Styles, LB — Washington Commanders
Hay rookies que llegan a la NFL para ocupar una posición.
Y luego está Sonny Styles.
El número 7 del Draft llega a Washington después de haber desarrollado buena parte de su carrera universitaria como safety en Ohio State antes de convertirse en una pieza mucho más cercana al linebacker.
Ese cambio es precisamente lo que hace que su pretemporada sea tan interesante.
Styles mide aproximadamente 1,96 metros, pesa 110 kilos y corrió las 40 yardas en 4,46 segundos, además de registrar un salto vertical de 43,5 pulgadas. Es una combinación física extraordinaria para un jugador que debe moverse entre diferentes responsabilidades defensivas.
Pero el cuerpo no será el problema.
La cuestión será la lectura.
Un linebacker NFL tiene que reconocer formaciones en fracciones de segundo, entender quién bloquea a quién, identificar rutas y reaccionar antes de que el quarterback lance.
Styles está aprendiendo esa posición a tiempo completo.
Y Washington necesita que funcione.
La defensa de los Commanders fue una de las peores de la NFL en 2025 en yardas permitidas por partido, y el equipo ha reconstruido buena parte de su cuerpo de linebackers. Styles es una de las piezas centrales de ese cambio.
Su pretemporada será, por tanto, una primera clase acelerada de linebacker profesional.
Si empieza a llegar temprano a los huecos y demuestra que puede cubrir campo abierto, Washington tendrá motivos para ilusionarse.
4. Rueben Bain Jr., EDGE — Tampa Bay Buccaneers
No todos los rookies necesitan 60 snaps para llamar la atención.
Algunos solo necesitan llegar una vez al quarterback.
Rueben Bain Jr. es uno de ellos.
El edge rusher de Miami fue seleccionado por Tampa Bay con el número 15 y llega a una defensa que necesitaba mejorar su producción de presión.
En la universidad acumuló una temporada espectacular, con 83 presiones al quarterback, la cifra más alta de FBS según PFF, además de cinco sacks durante los cuatro partidos del College Football Playoff.
Pero lo que más ha llamado la atención en Tampa no ha sido únicamente su capacidad física.
Todd Bowles destacó durante el offseason su inteligencia y su comprensión del juego, señalando que Bain está procesando conceptos defensivos con una madurez poco habitual para un rookie.
Y las señales del training camp han continuado.
Bain aparece regularmente entre los nombres que están destacando durante las prácticas, incluso en los recientes entrenamientos conjuntos contra los Jets.
Por eso, en agosto hay una pregunta muy concreta:
¿Puede generar presión contra tackles NFL?
Un par de jugadas ganadas en uno contra uno pueden decir mucho más de Bain que diez tackles contra jugadores de segunda unidad.
5. Caleb Downs, DB — Dallas Cowboys
Caleb Downs es uno de esos jugadores que puede hacer que una defensa parezca diferente.
Los Cowboys lo seleccionaron con el número 11 y su plan para él no parece limitarse a una posición tradicional.
Dallas quiere utilizarlo como una pieza versátil en la nueva defensa del coordinador Christian Parker.
Y esa versatilidad es precisamente lo que hace que sus entrenamientos estén siendo tan observados.
Parker ha diseñado una defensa con más movimientos y disfraces antes del snap, y Downs encaja especialmente bien en ese concepto. El coordinador ha explicado que el jugador del slot puede convertirse en cornerback, safety, linebacker o incluso blitzer dependiendo de la jugada.
Downs tiene las herramientas para hacerlo.
Ahora falta comprobar cómo responde cuando el rival también intenta engañarlo.
Los informes de training camp han sido especialmente positivos. Su capacidad para jugar en el slot y su adaptación al nuevo sistema defensivo están generando mucha atención alrededor de Dallas.
La gran incógnita es si jugará mucho en el primer partido.
Dallas todavía no ha decidido completamente el plan para sus principales jugadores, y la mayoría de los titulares no parecen destinados a tener una carga importante de pretemporada.
Pero precisamente por eso habrá que seguir a Downs cuando aparezca.
Porque puede que sus primeros snaps sean suficientes para enseñar por qué los Cowboys subieron hasta el número 11 para seleccionarlo.
6. Ty Simpson, QB — Los Angeles Rams
Ty Simpson tiene una situación que ningún otro quarterback rookie de esta lista comparte.
Está aprendiendo detrás de Matthew Stafford.
Los Rams seleccionaron al quarterback de Alabama con el número 13, y su primer año no tiene por qué convertirse inmediatamente en una batalla por el puesto.
Tiene delante a uno de los mejores quarterbacks de su generación.
Pero eso también significa que cada snap de pretemporada será extremadamente valioso.
Simpson tuvo una temporada universitaria de explosión en Alabama, con 3.567 yardas de pase, un 64,5 % de completos y una plaza en el College Football Playoff.
Ahora debe demostrar que puede traducir ese juego al sistema de Sean McVay.
Y hay una confirmación especialmente importante de cara a esta semana:
McVay ya ha anunciado que Simpson jugará el primer partido de pretemporada de los Rams, contra Kansas City el 15 de agosto.
Eso significa que tendremos una oportunidad real de observarlo.
Su objetivo no debería ser parecer Stafford.
Debe demostrar que entiende dónde poner el balón, que sabe cuándo abandonar la jugada y que puede manejar el ritmo de una ofensiva NFL.
Y, sobre todo, demostrar que los Rams tienen una alternativa interesante para el futuro cuando llegue el momento de sustituir a Stafford.
7. Jonah Coleman, RB — Denver Broncos
Jonah Coleman puede ser uno de los nombres que más suba durante agosto.
El running back de Denver no tiene el glamour de los primeros picks de esta lista.
Pero su training camp está generando ruido.
Sean Payton ha hablado positivamente de él y Coleman ha protagonizado varias jugadas explosivas durante las prácticas. En los últimos días incluso ha sido señalado como uno de los grandes risers de Denver, con carreras largas y una capacidad para crear jugadas que está llamando la atención.
Y el contexto puede favorecerle.
El backfield de Denver no es una habitación completamente cerrada.
J.K. Dobbins arrastra un historial de problemas físicos y RJ Harvey viene de tener un papel más especializado, mientras que Payton acostumbra a repartir el trabajo entre varios corredores.
Eso significa que Coleman no necesita convertirse en un corredor de 20 acarreos por partido.
Puede ganarse un papel.
Un tercer down.
Un paquete de carreras.
Una serie concreta.
Un papel como receptor.
Y después crecer.
La pretemporada servirá precisamente para descubrir si las buenas sensaciones de los entrenamientos pueden trasladarse a los partidos.
8. Marlin Klein, TE — Houston Texans
Hay posiciones en las que un rookie puede tardar años en convertirse en titular.
El tight end suele ser una de ellas.
Pero Marlin Klein tiene una oportunidad interesante en Houston.
El jugador de Michigan fue seleccionado en la segunda ronda y llega a un ataque dirigido por C.J. Stroud que necesita seguir ampliando sus opciones alrededor de Nico Collins.
Klein destaca por su tamaño y capacidad como receptor, y la idea es que pueda aportar una dimensión diferente detrás de Dalton Schultz.
La dificultad está en otra parte.
Bloquear.
La NFL puede perdonar a un rookie que necesite tiempo para aprender rutas.
Es mucho más difícil esconder a un tight end que no puede bloquear cuando está en el campo.
Precisamente eso será una de las cosas que habrá que observar en la pretemporada.
En Houston, los titulares ofensivos no tendrán necesariamente un volumen enorme de snaps en el primer partido, lo que puede dar todavía más importancia a los jugadores que luchan por establecerse en la rotación.
Los informes de campamento han señalado ya su capacidad atlética y su potencial como receptor, aunque el bloqueo sigue siendo una de las áreas que debe demostrar.
Por eso Klein es un rookie especialmente interesante para mirar cuando no tenga el balón.
9. Mansoor Delane, CB — Kansas City Chiefs
Los Chiefs tenían un problema.
Habían perdido a Trent McDuffie y Jaylen Watson, dos piezas importantes de su secundaria.
La solución fue subir hasta el número 6 del Draft para seleccionar a Mansoor Delane.
Eso ya sería suficiente para convertirlo en uno de los rookies a seguir.
Pero su situación actual hace que la historia sea todavía más interesante.
Delane está regresando de una lesión en el hombro y todavía ha trabajado con una camiseta amarilla de no contacto durante parte del training camp. Aun así, ya ha conseguido producir jugadas importantes: en uno de los entrenamientos interceptó un pase durante un ejercicio de 11 contra 11.
Más recientemente, ha dado pasos adelante en su recuperación y ha participado en situaciones de siete contra siete.
La pregunta para agosto no es simplemente si puede cubrir.
Es si los Chiefs pueden confiar en él suficientemente pronto como para darle un papel importante en una secundaria que ha cambiado radicalmente.
Un cornerback rookie puede sufrir muchísimo en sus primeros partidos.
Pero también puede demostrar rápidamente que pertenece.
Delane tiene una oportunidad enorme.
10. Jermod McCoy, CB — Las Vegas Raiders
Y terminamos con uno de los rookies más interesantes de todo el Draft precisamente porque no fue elegido donde muchos pensaban que acabaría.
Jermod McCoy fue considerado durante mucho tiempo un posible jugador de primera ronda.
Los Raiders terminaron seleccionándolo en la cuarta ronda, número 101.
¿Por qué cayó?
Una lesión de ACL sufrida en enero de 2025 le hizo perderse toda la temporada universitaria y dejó muchas dudas sobre su recuperación. Además, surgieron preocupaciones relacionadas con su rodilla.
Pero el talento sigue ahí.
Antes de la lesión, McCoy había sido un segundo equipo All-American en 2024 y había demostrado capacidad para jugar en cobertura con un nivel que no correspondía a una elección de cuarta ronda.
Ahora llega la parte complicada.
Volver a ser el jugador que era.
McCoy ha regresado a los entrenamientos durante el training camp y está trabajando para recuperar sensaciones. Los propios Raiders han seguido muy de cerca su proceso de vuelta al fútbol.
Y el primer partido contra Arizona puede ser especialmente interesante porque los Raiders están utilizando a varios rookies en una secundaria todavía en construcción.
No hay que esperar que McCoy juegue como un cornerback de Pro Bowl inmediatamente.
Su primera victoria puede ser mucho más sencilla:
volver a sentirse jugador de fútbol americano.
Si después llegan las intercepciones, mejor todavía.
Los otros rookies que también merecen atención
Elegir solo diez es complicado.
La clase de 2026 tiene otros nombres que pueden cambiar rápidamente de posición en esta conversación.
Denzel Boston, receptor de segunda ronda de Cleveland, está generando buenas sensaciones durante el training camp y su físico puede convertirlo en un objetivo importante si los Browns consiguen resolver su problema en quarterback.
Makai Lemon, elegido por Philadelphia con el número 20, es otro nombre imprescindible aunque por una razón diferente. El receptor de USC llegó con expectativas de tener un papel importante, pero una lesión de hamstring ha limitado enormemente su participación durante el offseason y el training camp. A 12 de agosto sigue apareciendo entre los jugadores que no están entrenando.
Precisamente por eso será interesante seguirlo.
Porque en su caso, la pregunta no es “¿qué hará en el primer partido?”.
Es:
¿cuándo podrá empezar a demostrar por qué Philadelphia subió hasta el número 20 para seleccionarlo?
Y tampoco hay que perder de vista a Rueben Bain Jr., Kayden McDonald, C.J. Allen, Chris Howell o Christian McClellan, todos ellos rookies que aparecen entre las apuestas más interesantes para formar parte del All-Rookie Team.
La pretemporada siempre produce nombres inesperados.
Ese es precisamente su encanto.
Qué debemos mirar realmente en la pretemporada
Existe un error bastante habitual cuando se analizan rookies durante agosto.
Ver una estadística.
Dos touchdowns.
Una intercepción.
80 yardas.
Tres sacks.
Y sacar conclusiones definitivas.
No funciona así.
La pretemporada tiene que servir para buscar señales.
En un quarterback, interesa la velocidad de procesamiento, la precisión y la toma de decisiones.
En un receptor, la separación, las rutas y la capacidad para ganar balones disputados.
En un running back, la protección de pase puede ser tan importante como una carrera de 30 yardas.
En un cornerback, hay que observar la técnica y la reacción antes incluso de mirar las estadísticas.
En un linebacker, importa la lectura.
En un tight end, el bloqueo.
Y en un pass rusher, la capacidad de generar presión incluso cuando no termina consiguiendo el sack.
Porque un rookie no necesita dominar la pretemporada.
Necesita demostrar que el salto desde el fútbol universitario no le queda demasiado grande.
La pretemporada no decide quién será una estrella
Esta es quizá la advertencia más importante.
Un rookie puede tener un agosto espectacular y después necesitar meses para adaptarse a la NFL.
También puede ocurrir lo contrario.
Un jugador puede parecer discreto durante los primeros partidos y terminar convirtiéndose en una pieza importante.
Por eso hay que mirar el contexto.
¿Contra quién juega?
¿Con qué compañeros?
¿Está enfrentándose a titulares?
¿Está jugando con la segunda unidad?
¿Cuántos snaps tiene?
¿Está aprendiendo una posición nueva?
¿Viene de una lesión?
¿El entrenador confía en él?
Todas esas preguntas son más importantes que una línea estadística aislada.
Agosto puede cambiarlo todo
Dentro de unas semanas, algunos de estos nombres habrán dejado de ser rookies interesantes para convertirse simplemente en jugadores de la plantilla.
Otros quizá estén luchando por no ser cortados.
Y alguno podría sorprender a todo el mundo.
Eso es lo que hace tan especial la pretemporada.
Los veteranos ya tienen una reputación.
Los rookies todavía no.
Cada snap puede cambiar la percepción.
Para Fernando Mendoza, puede ser el primer paso hacia el puesto de quarterback titular de los Raiders.
Para Jeremiyah Love, la primera oportunidad de justificar una selección histórica.
Para Sonny Styles, la confirmación de que puede convertirse en linebacker.
Para Rueben Bain, la demostración de que su dominio universitario puede trasladarse a los profesionales.
Para Caleb Downs, la oportunidad de convertirse en la pieza más versátil de una nueva defensa.
Y para jugadores como Jonah Coleman o Jermod McCoy, agosto puede ser el mes en el que pasen de ser nombres de Draft a convertirse en jugadores NFL de verdad.
Porque todavía no sabemos quién será la próxima gran estrella de esta generación.
Pero durante las próximas semanas vamos a empezar a descubrirlo.
