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Análisis

Las grandes incógnitas de la temporada NFL 2026

Hay temporadas de la NFL que empiezan con muchas respuestas.
Y hay otras que empiezan con preguntas.
La de 2026 pertenece claramente al segundo grupo.
El 9 de septiembre, los Seattle Seahawks y los New England Patriots volverán a encontrarse en el mismo escenario en el que terminó la temporada anterior. El campeón contra el equipo que se quedó a las puertas. La NFL ha decidido que no había mejor manera de comenzar un nuevo curso que recuperando inmediatamente la última gran historia de la liga.
Pero mientras el balón todavía no ha comenzado a rodar, hay algo que sí podemos hacer.
Preguntarnos qué sabemos realmente.
Sabemos que Seattle ganó la Super Bowl LX.
Sabemos que Los Angeles ha construido una defensa alrededor de Myles Garrett que sobre el papel parece directamente descomunal.
Sabemos que existen varias batallas por el puesto de quarterback que todavía no están completamente cerradas.
Sabemos que hay equipos que llegan al verano con expectativas enormes y otros que necesitan demostrar que los cambios realizados durante el offseason tienen sentido.
Y también sabemos algo fundamental:
lo que ocurre en agosto no siempre predice lo que ocurrirá en enero.
Por eso estas son, en nuestra opinión, las grandes incógnitas que pueden definir la temporada NFL 2026.

1. ¿Puede alguien destronar a los Seahawks?

El camino a la SuperBowl, ¿Todos contra Seattle Seahawks?


Empecemos por el campeón.
Seattle llega a 2026 con algo que todos los equipos quieren y que, paradójicamente, puede convertirse también en un problema:
ahora todo el mundo quiere derrotarle.
Los Seahawks terminaron la temporada anterior levantando el Lombardi Trophy y abrirán 2026 defendiendo el título ante los Patriots.
Y el contexto es extraordinario.
La NFL no suele regalar demasiadas oportunidades para medir inmediatamente cuánto ha cambiado un equipo campeón.
Seattle tendrá esa oportunidad desde el primer partido.
La pregunta no es solamente si los Seahawks siguen siendo buenos.
La pregunta es:
¿siguen siendo lo suficientemente buenos para ganar una Super Bowl en una liga que ha tenido todo el offseason para intentar alcanzarlos?
El gran foco estará, inevitablemente, en Sam Darnold.
Y aquí conviene no cometer el error de analizarlo como si 2025 no hubiera ocurrido.
Darnold ya no es el quarterback que llegó a Seattle buscando una última oportunidad.
Es el quarterback que acaba de ganar una Super Bowl.
Y lo hizo jugando a un nivel que cambió por completo la percepción sobre su carrera.
Ahora llega la parte difícil.
Repetir.
El quarterback campeón tendrá que demostrar que aquella temporada no fue simplemente el punto perfecto de una carrera llena de altibajos, sino el comienzo de una etapa diferente.
Y los Seahawks también tendrán que soportar la presión de ser el equipo al que todos quieren ganar.
Porque una cosa es llegar a la cima.
Otra muy diferente es permanecer allí.

2. ¿Son los Rams demasiado buenos para ser verdad?


Si hay un equipo que ha conseguido convertir la pretemporada en una montaña de expectativas, son los Los Angeles Rams.
La llegada de Myles Garrett ha cambiado completamente la conversación.
Garrett estableció en 2025 el récord de la NFL con 23 sacks en una temporada.
Ahora se incorpora a una defensa que ya tenía piezas de enorme nivel.
Y eso ha provocado que algunos analistas consideren a los Rams el equivalente moderno de un «superteam» de la NFL. ESPN los describe actualmente como el caso más cercano a un superteam que ha tenido la liga en los últimos años.
Pero aquí aparece una de las grandes incógnitas del año.
¿Puede una colección extraordinaria de talento convertirse automáticamente en un equipo extraordinario?
No necesariamente.
Garrett tiene que adaptarse al sistema de Chris Shula.
La secundaria tiene nuevas piezas.
Los roles defensivos deben encajar.
Y Sean McVay tendrá que administrar un vestuario con expectativas probablemente mayores que en cualquier otro momento reciente.
Además, existe otro pequeño detalle.
La defensa no es el único motivo por el que los Rams generan semejante expectación.
El ataque ya fue extraordinario.
Matthew Stafford llega después de una temporada 2025 espectacular, en la que lanzó para 4.707 yardas y 46 touchdowns, mientras Puka Nacua lideró la NFL con 129 recepciones.
Eso crea una situación casi absurda:
Un ataque de élite.
Un quarterback veterano jugando a nivel MVP.
Un receptor estrella.
Y ahora Myles Garrett.
Pero precisamente por eso la pregunta resulta tan interesante.
¿Qué ocurre si no ganan?
Porque cuando un equipo tiene tanto talento, dejar de ganar ya no se interpreta como mala suerte.
Se interpreta como fracaso.

3. ¿Puede Drake Maye convertir a los Patriots en una potencia?


El otro protagonista de la Super Bowl LX es también una de las grandes incógnitas de 2026.
Los Patriots ya demostraron que podían llegar hasta el último partido.
Pero ahora tienen que demostrar que aquello no fue simplemente una temporada excepcional.
Drake Maye es el centro de todo.
New England llega al nuevo curso con una oportunidad extraordinaria.
La franquicia ya ha pasado por la etapa posterior a Tom Brady.
Ahora empieza otra cosa.
Maye tiene que convertirse en el quarterback alrededor del cual se construya la próxima era de los Patriots.
Y el primer partido no podría tener más carga narrativa.
Seattle.
Fuera de casa.
Contra el campeón.
En una repetición de la Super Bowl.
La NFL no podría haber escrito un guion mejor.
Además, los Patriots siguen moviendo piezas para mantener la estructura competitiva. Esta misma semana, por ejemplo, Hunter Henry acordó una extensión de dos años que puede alcanzar los 20 millones de dólares.
Pero el verdadero interrogante no es si New England tiene talento.
Es si Maye puede convertir ese talento en consistencia.
Porque una cosa es tener momentos espectaculares.
Otra es jugar 18 semanas como un quarterback capaz de ganar cuatro partidos de playoffs.
Y esa diferencia es precisamente la que separa a las promesas de las superestrellas.

4. ¿Quién será el quarterback de los Vikings?


Pocas batallas de training camp tienen tanto interés como la de Minnesota.
Porque no estamos hablando de dos quarterbacks desconocidos.
Estamos hablando de J.J. McCarthy y Kyler Murray.
McCarthy representa el futuro que Minnesota imaginó cuando lo seleccionó.
Murray representa una oportunidad completamente diferente: un quarterback que ya ha demostrado que puede jugar a un nivel extraordinario cuando está sano y encuentra estabilidad.
El problema es que solamente uno puede ser QB1.
Kevin O’Connell ha insistido en que existe una competición real.
Y las últimas informaciones siguen mostrando que ambos están recibiendo oportunidades con el primer equipo. McCarthy ha tomado aproximadamente un tercio de los snaps con la ofensiva titular durante el campamento, según ESPN.
La situación es fascinante porque las dos opciones cuentan una historia diferente.
Si gana Murray, Minnesota apuesta por la experiencia y por un quarterback que necesita recuperar la versión que le convirtió en estrella.
Si gana McCarthy, los Vikings estarán diciendo algo todavía más importante:
ha llegado el momento de darle las llaves de la franquicia al quarterback que eligieron para construir el futuro.
Y quizá lo más interesante sea que ninguna de las dos decisiones es necesariamente equivocada.
El problema será equivocarse.
Porque si Minnesota elige mal, puede perder un año entero.

5. ¿Qué harán los Browns con Shedeur Sanders?


Cleveland tiene probablemente la situación más extraña de todas.
Los Browns tienen a Deshaun Watson.
Tienen a Shedeur Sanders.
Y ambos están compitiendo por ser el quarterback titular.
La competición es especialmente interesante porque cada jugador representa una apuesta completamente diferente.
Watson es el veterano.
Sanders es la incógnita.
El nuevo régimen encabezado por Todd Monken tendrá que decidir si apuesta por el jugador experimentado o acelera el desarrollo del joven quarterback.
Los dos han compartido reps durante el proceso de offseason y el campamento ha mantenido abierta la competición.
Y aquí aparece una pregunta todavía más importante:
¿qué necesita Cleveland?
Si los Browns creen que pueden competir inmediatamente, la experiencia puede pesar.
Si consideran que están construyendo a medio plazo, Sanders puede convertirse en una apuesta mucho más interesante.
Pero hay un peligro.
Si Cleveland cambia demasiado pronto de quarterback, puede quemar al rookie.
Y si espera demasiado, puede perder partidos que quizá necesitaba ganar.
El quarterback que salga de Cleveland como titular no solamente determinará quién juega la primera semana.
Puede determinar qué dirección toma la franquicia durante los próximos años.

Kirk Cousins será el encargado de guardar un puesto destinado a Fernando Mendoza

6. ¿Tua Tagovailoa o Michael Penix Jr. en Atlanta?


Atlanta tiene otra batalla que puede cambiar completamente su temporada.
Tua Tagovailoa contra Michael Penix Jr.
Sobre el papel, parece una competición apasionante.
En la realidad, la salud de Penix es la primera pieza del dominó.
Penix continúa recuperándose de la lesión de rodilla que sufrió la temporada anterior y durante las actividades de primavera no pudo participar normalmente en los ejercicios de 11 contra 11. Tua, mientras tanto, ha acumulado buena parte de las repeticiones con el primer equipo.
Esto plantea una cuestión interesante.
¿Qué versión de Penix veremos?
Porque si vuelve al nivel que hizo que Atlanta lo seleccionara para construir alrededor de él, la situación puede cambiar rápidamente.
Pero si Tua encaja mejor en el nuevo sistema de Kevin Stefanski, los Falcons podrían apostar por el veterano.
Y hay algo más.
Atlanta no necesita únicamente elegir un quarterback.
Necesita descubrir qué tipo de equipo quiere ser.
Porque una decisión en agosto puede tener consecuencias hasta 2027.

7. ¿Cuánto tardarán los nuevos quarterbacks en tomar el control?


La clase de quarterbacks de 2026 tiene un nombre que sobresale por encima de todos:
Fernando Mendoza.
El quarterback de Indiana fue seleccionado con el número 1 por los Raiders.
Pero Las Vegas ha tomado una decisión interesante.
En lugar de entregarle inmediatamente las llaves del equipo, Kirk Cousins comenzó el training camp como titular.
El entrenador Klint Kubiak explicó que Cousins había jugado muy bien durante el offseason y que Mendoza debía presionarle para ganarse el puesto.
Eso cambia completamente la narrativa.
Porque el número 1 del Draft no necesariamente tiene que empezar en Week 1.
Y Mendoza, según Kubiak, está siendo evaluado no solo por sus pases, sino por cómo responde ante los errores y la adversidad.
Mientras tanto, en Tennessee, Cam Ward afronta su segundo año después de haber sido elegido número 1 en 2025.
Los primeros informes de training camp son especialmente interesantes: NFL.com destaca que una de las mejores señales de su evolución es que está jugando un fútbol aparentemente libre de errores.
Así que quizá la gran pregunta no sea únicamente qué rookie será mejor.
Es:
¿cuántos de estos jóvenes quarterbacks estarán realmente preparados para convertirse en estrellas?
Porque el futuro de la NFL vuelve a depender de una generación de quarterbacks jóvenes.

8. ¿Puede el cuerpo de corredores cambiar otra vez la NFL?


Durante años parecía que el running back había perdido parte de su valor.
El juego moderno priorizaba el pase.
Los contratos eran cada vez más difíciles de conseguir.
Y los equipos podían encontrar producción en rondas medias del Draft.
Pero 2026 presenta una situación diferente.
Jeremiyah Love fue seleccionado por Arizona con el tercer pick del Draft.
Y la decisión fue tan contundente que recibió un contrato que garantizó más dinero que cualquier otro running back en la historia de la NFL.
Eso es una declaración.
No solamente sobre Love.
Sobre la posición.
Arizona tenía necesidades importantes en otras zonas del roster y, aun así, decidió apostar por un talento que consideraba demasiado especial para dejarlo pasar.
La incógnita será si Love puede demostrar que el valor de un running back de élite justifica una inversión de ese tamaño.
Porque si funciona…
Otros general managers tomarán nota.
Y si no funciona…
Los defensores de la teoría de que los running backs no deben ser seleccionados tan arriba tendrán munición durante años.

9. ¿Qué queda de los grandes equipos que decepcionaron?


Esta es probablemente una de las preguntas más difíciles de responder.
Cada temporada existen equipos que parecen preparados para competir por todo.
Y luego llega octubre.
Y algo se rompe.
Puede ser el quarterback.
Puede ser la línea ofensiva.
Puede ser la defensa.
Puede ser simplemente que el equipo no era tan bueno como parecía.
En 2026 habrá que vigilar especialmente a los equipos que llegan con expectativas enormes.
Porque el offseason ha creado varios candidatos al título.
Pero la NFL no se juega en julio.
Ni en agosto.
Ni siquiera en septiembre.
Se juega cuando las lesiones empiezan a acumularse, los rivales conocen tus tendencias y tienes que ganar partidos después de haber demostrado que eres bueno.
Los Rams son el ejemplo perfecto.
Sobre el papel, tienen todo.
Pero precisamente por eso el margen de error es mínimo.

10. ¿Qué estrellas llegarán sanas a diciembre?


Esta puede parecer la pregunta menos emocionante.
En realidad, puede ser la más importante.
Porque ninguna predicción sobre 2026 sobrevivirá intacta si las principales estrellas comienzan a caer.
Y ya estamos viendo señales de lo delicado que puede ser el verano.
Cade Mays, de Detroit, sufrió una lesión de muñeca que se espera que le haga perder entre ocho y diez semanas.
En Chicago, Coby Bryant sufrió una lesión de rodilla que se espera que le mantenga fuera entre ocho y diez semanas.
En San Francisco, Nick Bosa continúa trabajando en su regreso después de la rotura de ACL de la temporada anterior.
Y Detroit sigue pendiente del estado de Jahmyr Gibbs, que ha estado fuera de los entrenamientos.
Todo esto ocurre antes de que haya empezado la temporada.
Y esa es precisamente la cuestión.
La NFL es demasiado larga y demasiado física para que una plantilla sobreviva sin profundidad.
Por eso, cuando alguien diga en agosto que un equipo tiene el mejor roster de la liga, conviene hacer una pregunta:
¿Cómo estará ese roster en diciembre?

11. ¿Qué entrenador demostrará que realmente era la pieza que faltaba?


Los jugadores reciben la mayor parte de la atención.
Pero 2026 también será un año de entrenadores.
Hay proyectos nuevos.
Entrenadores que tienen que demostrar que sus ideas funcionan.
Coordinadores que reciben por primera vez el control completo de una unidad.
Y franquicias que han decidido cambiar de rumbo.
En Cleveland, Todd Monken afronta su primera temporada como head coach.
En New York, John Harbaugh dirige una nueva etapa de los Giants.
Y en diferentes franquicias, nuevos coordinadores tendrán que demostrar que pueden convertir talento en producción.
La cuestión es especialmente importante porque el margen de error de un entrenador NFL es cada vez menor.
Un año malo puede ser suficiente.
Y un año extraordinario puede cambiar completamente su reputación.

12. ¿Puede una defensa ganar la liga en 2026?


Durante años, la NFL ha parecido cada vez más orientada al ataque.
Quarterbacks.
Receptores.
Pases explosivos.
Pero hay una razón para pensar que 2026 podría ser diferente.
Los equipos que llegan con mayores expectativas no tienen únicamente grandes ataques.
También tienen defensas capaces de cambiar partidos.
Los Rams han añadido a Myles Garrett.
Seattle acaba de ganar la Super Bowl apoyándose en su defensa.
Houston mantiene una unidad de élite.
Denver conserva una defensa que ya fue determinante en 2025.
Philadelphia sigue contando con talento extraordinario.
La gran incógnita será si alguna de esas defensas puede conseguir algo que en la NFL moderna es extremadamente difícil:
dominar durante cuatro partidos de playoffs consecutivos.
Porque una buena defensa puede llevarte a playoffs.
Una defensa extraordinaria puede llevarte a una Super Bowl.
Y una defensa histórica puede ganarla.

13. ¿Qué versión veremos de las estrellas que están en el límite?


Hay otra categoría de incógnitas que suele quedar escondida.
Los jugadores que todavía son buenos.
Pero que empiezan a acercarse a una zona peligrosa de sus carreras.
Matthew Stafford es el ejemplo perfecto.
El quarterback viene de una temporada extraordinaria.
Pero no tiene 25 años.
Tiene que demostrar que puede mantener ese nivel una temporada más.
Y hay otros casos.
Jugadores que vuelven de lesiones.
Veteranos que cambiaron de equipo.
Estrellas que necesitan justificar contratos enormes.
Y jóvenes que están entrando en el momento en que dejan de ser promesas.
El problema es que la NFL no perdona demasiado.
Un jugador puede parecer imparable en septiembre.
Y llegar a diciembre completamente diferente.

14. ¿Quién será la gran sorpresa?


Esta es la pregunta que nadie puede responder.
Y precisamente por eso es la más divertida.
Porque todos podemos hablar de los Rams.
De Seattle.
De Philadelphia.
De Houston.
De Buffalo.
De Kansas City.
Pero cada temporada existe un equipo que rompe el guion.
Un equipo que en agosto parece destinado a ganar ocho partidos y termina ganando doce.
Un quarterback que nadie esperaba que explotara.
Una defensa que se convierte en una pesadilla.
Un rookie que entra en el Pro Bowl.
Una franquicia que cambia su destino en cuatro meses.
La NFL es extraordinariamente buena fabricando este tipo de historias.
Y 2026 tiene demasiadas piezas nuevas como para pensar que todo seguirá el guion establecido.

Kansas City Chiefs, siempre en las apuestas

La temporada empieza mucho antes de septiembre


El 11 de agosto todavía no sabemos quién será campeón.
Ni siquiera sabemos con absoluta certeza quién será titular en algunas franquicias.
Eso es precisamente lo fascinante.
La NFL está en ese momento extraño en el que todo parece posible.
El 9 de septiembre, Seattle y New England comenzarán a desmontar algunas de esas incógnitas.
Los partidos de pretemporada aportarán otras pistas.
Los primeros domingos responderán algunas preguntas.
Y octubre probablemente destruirá varias de las certezas que tenemos hoy.
Porque esa es la NFL.
Los training camps sirven para observar.
La pretemporada sirve para comprobar.
La temporada sirve para demostrar.
Y los playoffs sirven para decidir.

Las cinco preguntas que más me intrigan


Si tuviera que reducir todas estas incógnitas a solamente cinco, me quedaría con estas:
1. ¿Puede Seattle repetir como campeón?
Porque ganar una Super Bowl ya es extraordinario.
Ganar dos seguidas pertenece a otra categoría.
2. ¿Qué hará Los Angeles con el equipo que ha construido?
Los Rams tienen talento para ser el mejor equipo de la NFL.
Ahora tienen que demostrarlo.
3. ¿Quién será el quarterback de Minnesota?
Kyler Murray y J.J. McCarthy representan dos futuros completamente diferentes.
4. ¿Cuándo llegará el momento de Fernando Mendoza?
El número 1 del Draft empezará detrás de Kirk Cousins.
Pero nadie sabe cuánto durará esa situación.
5. ¿Qué joven quarterback dará el salto definitivo?
Maye, Ward, McCarthy, Mendoza, Dart…
La próxima gran generación de quarterbacks ya está aquí.
Y alguno de ellos podría convertirse en la próxima gran estrella de la NFL.

Y entonces empezará todo


Dentro de unas semanas, muchas de estas preguntas tendrán respuesta.
Algunas serán sorprendentes.
Otras serán exactamente las que esperábamos.
Y alguna probablemente nos hará preguntarnos cómo pudimos equivocarnos tanto.
Porque esa es la belleza de la NFL.
Puedes estudiar el roster.
Analizar el calendario.
Comparar estadísticas.
Estudiar los coordinadores.
Mirar cada entrenamiento.
Y aun así…
no puedes saberlo todo.
Los Seattle Seahawks comenzarán la defensa de su título el 9 de septiembre.
Los Rams intentarán demostrar que el «superteam» existe también en la NFL.
Los Patriots buscarán demostrar que su llegada a la Super Bowl no fue casualidad.
Los Vikings tendrán que decidir entre el presente de Kyler Murray y el futuro de J.J. McCarthy.
Los Browns deberán resolver una de las competiciones más extrañas del año.
Los Raiders tendrán que decidir cuándo es el momento de Fernando Mendoza.
Y, mientras tanto, 32 equipos comenzarán a descubrir una verdad que se repite cada temporada:
lo que parecía evidente en agosto rara vez sigue pareciendo evidente en diciembre.
Y precisamente por eso estamos deseando que empiece.
Porque las grandes respuestas de la NFL…
siempre empiezan con una pregunta.

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