Jeremiah Smith ya no persigue récords: los récords persiguen a la estrella de Ohio State
Hay jugadores que tienen una gran temporada.
Hay jugadores que entran en la conversación por el Heisman.
Y luego están los jugadores que empiezan a hacer que los récords históricos de una universidad parezcan demasiado pequeños.
Jeremiah Smith está entrando en ese territorio.
El receptor de Ohio State acaba de protagonizar el mejor partido de su carrera contra Illinois: 12 recepciones, 217 yardas y cuatro touchdowns en la victoria de los Buckeyes por 42-19.
Los cuatro touchdowns igualaron el récord de Ohio State en un solo partido.
Las 217 yardas fueron la mejor marca de su carrera.
Y la combinación completa hizo historia: ningún receptor en la historia de Ohio State había conseguido anteriormente 10 recepciones, 200 yardas y cuatro touchdowns en un mismo partido.
Pero lo más interesante no es lo que acaba de hacer.
Es lo que puede hacer a partir de ahora.
Porque Jeremiah Smith ya no está simplemente intentando convertirse en uno de los mejores jugadores de College Football.
Ahora mismo está en la carrera por el Heisman Trophy 2026.
Y lo está haciendo desde una posición que históricamente ha tenido muchas más dificultades para ganar el premio: la de wide receiver.
El partido que cambió la carrera por el Heisman
Hasta la Week 4, Jeremiah Smith ya era una de las grandes estrellas del fútbol universitario.
Después del partido contra Illinois, la conversación cambió.
Smith recibió ocho pases para 150 yardas y tres touchdowns solamente en la primera mitad.
Terminó con 12 recepciones, 217 yardas y cuatro touchdowns.
Y consiguió 123 yardas de recepción solamente en el primer cuarto, la cifra más alta registrada por cualquier jugador en un partido de Big Ten durante los últimos 20 años.
Pero no fueron solamente estadísticas.
Los cuatro touchdowns llegaron de maneras diferentes.
Una recepción corta en la end zone.
Una espectacular jugada de 72 yardas.
Otra recepción para touchdown en la zona roja.
Y una última anotación de 26 yardas que igualó el récord histórico de Ohio State.
Eso es precisamente lo que hace tan peligroso a Smith.
No necesita ganar siempre de la misma manera.
Puede hacerlo en corto.
Puede hacerlo en profundidad.
Puede ganar con velocidad.
Puede ganar con su físico.
Y puede convertir una recepción aparentemente normal en una jugada de touchdown.
Jeremiah Smith ya está rompiendo los récords de Ohio State
La actuación contra Illinois podría parecer una explosión puntual.
No lo es.
Es simplemente el último capítulo de una carrera universitaria que lleva dos años dejando cifras históricas.
En sus dos primeras temporadas con Ohio State, Smith acumuló:
163 recepciones.
2.558 yardas.
27 touchdowns de recepción.
Esos números ya eran récords de la Big Ten para un receptor durante sus dos primeras temporadas.
Pero al comenzar 2026 todavía tenía varios grandes récords de Ohio State por delante.
Y los está derribando a una velocidad extraordinaria.
En septiembre ya superó el récord de yardas de recepción de Michael Jenkins.
El anterior récord estaba en 2.898 yardas.
Jeremiah Smith llegó al partido contra Kent State necesitando solamente 35 yardas para alcanzar esa cifra.
Una recepción de 23 yardas y otra de 12 fueron suficientes para convertirlo en el nuevo líder histórico de Ohio State.
Y contra Illinois ya llegó a 3.175 yardas de recepción en su carrera.
Es decir:
Smith no solamente superó el récord. Ya se ha alejado de él.
Le quedan dos touchdowns para romper otro récord histórico
Aquí es donde la historia empieza a ser realmente llamativa.
Jeremiah Smith lleva actualmente 34 touchdowns de recepción en su carrera universitaria.
El récord histórico de Ohio State pertenece a Chris Olave, que consiguió 35.
Eso significa que Smith necesita solamente dos touchdowns más para convertirse en el líder histórico en touchdowns de recepción de Ohio State.
Y después de haber conseguido cuatro contra Illinois, parece una cuestión de tiempo.
Pero hay más.
Smith ya suma 14 partidos de más de 100 yardas de recepción durante su carrera.
Esa cifra le coloca empatado en el segundo puesto histórico de Ohio State.
Solo Marvin Harrison Jr., con 15, está por delante.
Y Smith todavía tiene partidos por jugar en 2026.
Los números de Jeremiah Smith en 2026 empiezan a ser absurdos
Después de cuatro partidos, Jeremiah Smith lleva:
33 recepciones
617 yardas
7 touchdowns
Y una media de 154,3 yardas por partido.
Además, lidera actualmente el fútbol universitario en yardas de recepción y está empatado en el primer puesto nacional en touchdowns de recepción.
Eso significa que, después de solamente cuatro jornadas, Smith está produciendo a un ritmo que podría llevarle a terminar la temporada con cifras extraordinarias.
Y todavía queda prácticamente toda la temporada de Big Ten.
Su promedio actual proyectaría una temporada de más de 1.800 yardas de recepción si pudiera mantenerlo durante los 12 partidos de temporada regular.
Obviamente, mantener ese ritmo es extremadamente difícil.
Las defensas empiezan a ajustar.
Llegan los partidos más complicados.
Aparecen las lesiones.
Y Ohio State tiene muchas otras armas ofensivas.
Pero precisamente por eso su comienzo resulta tan llamativo.
Las defensas ya saben que tienen que detener a Jeremiah Smith.
Y aun así está produciendo.
El receptor que obliga a cambiar todo el plan defensivo
Este es probablemente el aspecto más importante de Smith.
No es solamente un jugador que acumula estadísticas.
Es un jugador que obliga al rival a tomar decisiones.
Si colocas a tu mejor cornerback sobre él, estás utilizando a tu mejor defensor para cubrir a un solo jugador.
Si además le das ayuda de un safety, estás dejando espacios para los demás receptores.
Si juegas demasiado atrás, Ohio State puede darle el balón rápidamente.
Si intentas presionarle en la línea, Smith tiene el tamaño y la explosividad necesarios para ganar igualmente.
Y si llega a la zona roja, la situación empeora.
Porque Smith mide alrededor de 1,93 metros y pesa unos 101 kilos, pero se mueve con una agilidad que no corresponde al tamaño de un receptor de esas dimensiones.
Eso explica algunas de las recepciones que está consiguiendo.
Y también explica por qué su impacto va mucho más allá de sus estadísticas.
Julian Sayin también está alimentando la explosión de Jeremiah Smith
Sería un error hablar de Smith sin mencionar a Julian Sayin.
El quarterback de Ohio State está teniendo un inicio de temporada muy sólido y contra Illinois lanzó para 367 yardas y cuatro touchdowns, todos ellos suficientes para alimentar una actuación histórica de Smith.
Los cuatro touchdowns de Smith llegaron con pases de Sayin.
Eso crea una combinación especialmente peligrosa.
Ohio State tiene un quarterback capaz de atacar en profundidad.
Y tiene un receptor que puede convertir prácticamente cualquier balón en una jugada importante.
La conexión ya está funcionando.
Y si continúa funcionando durante los próximos meses, será una de las armas más difíciles de defender de todo College Football.
Lo que hace diferente a Smith de otros candidatos al Heisman
Aquí está el gran debate.
El Heisman suele ser territorio de quarterbacks.
De hecho, solo un wide receiver ha ganado el premio desde 1992: DeVonta Smith con Alabama en 2020.
Por eso la candidatura de Jeremiah Smith tiene una dificultad añadida.
No solamente tiene que ser extraordinario.
Tiene que ser mucho más extraordinario que la mayoría de los quarterbacks que compiten contra él.
Y eso es precisamente lo que sus números empiezan a permitirle hacer.
Smith no está simplemente teniendo buenos partidos.
Está produciendo actuaciones que generan titulares nacionales.
Y ahora mismo eso tiene un efecto directo sobre la carrera por el Heisman.
Jeremiah Smith ya es el favorito en la carrera por el Heisman 2026
Después de la Week 4, el mercado cambió radicalmente.
Antes del partido contra Illinois, Smith aparecía alrededor de +1000 en BetMGM.
Después de sus cuatro touchdowns, pasó a +250.
También se colocó como favorito en DraftKings, donde llegó a aproximadamente +260.
En BetMGM, además, Smith concentra actualmente el 9,2% de las apuestas y el 18,2% del dinero apostado al Heisman.
Eso no significa que vaya a ganar el premio.
Las cuotas no son una predicción del resultado.
Pero sí muestran algo importante:
el partido contra Illinois ha cambiado radicalmente la percepción de su candidatura.
Y eso puede ser muy importante de aquí a diciembre.
La carrera por el Heisman todavía está completamente abierta
Smith ha subido al primer puesto del mercado, pero hay varios jugadores que todavía pueden cambiar la historia.
Darian Mensah sigue invicto con Miami.
Kamario Taylor está protagonizando un comienzo espectacular con Mississippi State.
Jadan Baugh ha irrumpido con fuerza después de la victoria de Florida sobre Ole Miss.
CJ Carr continúa en la carrera con Notre Dame.
Y otros quarterbacks pueden aparecer durante las próximas semanas.
El caso de Trinidad Chambliss demuestra precisamente lo rápido que puede cambiar esta competición.
Una semana después de convertirse en uno de los favoritos tras derrotar a LSU, Ole Miss perdió 52-28 contra Florida y sus opciones en el mercado cayeron con fuerza.
Por eso Jeremiah Smith no puede vivir únicamente del partido contra Illinois.
Necesita seguir produciendo.
Y sobre todo, necesita hacerlo cuando lleguen los partidos importantes.
El calendario que decidirá si Jeremiah Smith puede ganar el Heisman
Aquí está la verdadera prueba.
El Heisman no se gana en septiembre.
Se gana después de una temporada completa.
Y Ohio State todavía tiene mucho camino por delante.
Los Buckeyes ya han jugado contra Texas y han comenzado el calendario de Big Ten.
Ahora llegan partidos como el de Iowa y el resto de una conferencia que puede poner a prueba tanto a Ohio State como a Smith.
Y aquí aparecerá la parte más complicada.
Los rivales ya saben lo que está haciendo Jeremiah Smith.
Ya no es una sorpresa.
Ya no es simplemente el receptor estrella de Ohio State.
Ahora es uno de los principales objetivos defensivos de todo College Football.
La pregunta será si puede seguir encontrando la manera de producir.
Si lo consigue, su candidatura crecerá todavía más.
El récord de recepciones también está al alcance
Jeremiah Smith tiene actualmente 196 recepciones en su carrera.
El récord histórico de Ohio State pertenece a Emeka Egbuka, con 205.
Eso significa que Smith necesita solamente 10 recepciones más para convertirse también en el líder histórico de la universidad en recepciones.
Y hay una circunstancia que hace todavía más espectacular ese dato.
Smith está consiguiendo esos récords en solamente su tercera temporada.
No necesita cuatro años para superar las marcas.
Está haciéndolo antes.
Mucho antes.
Si mantiene el ritmo actual, podría terminar 2026 como el jugador que posee prácticamente todos los grandes récords de recepción de Ohio State.
De récord en récord hasta la NFL
Y aquí aparece otro factor que interesa especialmente a los aficionados de la NFL.
Jeremiah Smith no está construyendo solamente una candidatura al Heisman.
Está construyendo también un currículum de cara al próximo Draft.
Su temporada 2026 será observada con lupa por scouts y general managers.
Ya no necesitan preguntarse si puede producir.
Eso está demostrado.
La cuestión será hasta dónde puede llegar.
Su tamaño.
Su velocidad.
Su capacidad para ganar después de la recepción.
Su habilidad para competir por balones difíciles.
Su producción contra equipos importantes.
Y ahora también su capacidad para convertirse en el punto central de un ataque.
Todo eso forma parte de su evaluación.
Y todavía tiene meses para seguir añadiendo argumentos.
¿Puede Jeremiah Smith romper todos los récords de Ohio State?
La respuesta es que está en posición de hacerlo.
Ya tiene el récord histórico de yardas de recepción.
Está a solamente 10 recepciones del récord de pases atrapados.
Está a dos touchdowns del récord de anotaciones de recepción.
Y ya está empatado con David Boston como segundo jugador de Ohio State con más partidos de 100 yardas, solamente por detrás de Marvin Harrison Jr.
Lo más impresionante es que Smith no está acercándose lentamente.
Está acelerando.
Contra Illinois consiguió el mejor partido estadístico de su carrera.
Y lo hizo cuando Ohio State empezaba precisamente su temporada de Big Ten.
Jeremiah Smith ya no es una promesa: es el objetivo
Hace dos años, Jeremiah Smith era el espectacular freshman que había llegado a Ohio State con expectativas enormes.
Después se convirtió en un receptor estrella.
Ahora es algo diferente.
Es el jugador que las defensas tienen que intentar detener.
Y esa diferencia es enorme.
Sus números ya no necesitan explicación.
Los récords tampoco.
Después de cuatro partidos en 2026, Smith lidera el país en yardas de recepción, está empatado en touchdowns y acaba de convertirse en el nuevo favorito del Heisman según el mercado.
Además, ha ganado esta semana los premios de Big Ten Offensive Player of the Week, AP National Player of the Week, Maxwell National Player of the Week y Walter Camp National Player of the Week.
Y todavía estamos en septiembre.
La gran pregunta ya no es si Jeremiah Smith puede convertirse en una estrella.
Eso ya ha ocurrido.
Tampoco es si puede romper los récords históricos de Ohio State.
Ya ha roto uno y está a centímetros de romper varios más.
La verdadera pregunta es hasta dónde puede llevar esta temporada.
Porque si Jeremiah Smith mantiene el ritmo, Ohio State puede terminar 2026 con un receptor que no solamente haya reescrito los libros de récords de la universidad.
Puede terminar con algo todavía más grande.
Un receptor que haya obligado al College Football a reconsiderar cuánto pesa realmente un wide receiver en la carrera por el Heisman.
Y después de lo que ocurrió contra Illinois, esa ya no es una pregunta absurda.
Es una posibilidad real.
