NFL Week 4: los datos y las historias que cambian la temporada
La Week 4 todavía no ha terminado oficialmente.
Queda el Monday Night Football entre Falcons y Saints, pero esperar hasta el lunes por la noche para hablar de lo que ha ocurrido este fin de semana sería perder demasiado tiempo.
Porque la NFL acaba de dejar una jornada cargada de historias.
Los Chiefs siguen invictos después de sobrevivir a los Raiders. Los 49ers y los Vikings también continúan sin perder. Los Cowboys protagonizaron una remontada espectacular en Houston. Los Patriots sorprendieron a los Bills. Los Rams dieron la vuelta a un partido que Philadelphia parecía tener controlado.
Y, mientras algunos empiezan a mirar hacia los Playoffs, otros equipos ya están entrando en una zona bastante más peligrosa.
Estos son los datos, jugadores y situaciones que mejor explican lo que ha pasado en la Week 4.
1. Ya solamente quedan tres equipos invictos
Después de cuatro jornadas, solamente quedan tres equipos con un 4-0:
Kansas City Chiefs, San Francisco 49ers y Minnesota Vikings.
Los Chiefs son probablemente el nombre menos sorprendente de los tres.
Kansas City venció 30-27 a Las Vegas en un partido que perfectamente podría haber terminado de otra manera. Los Raiders llegaron a estar a una posesión de ganar en los últimos segundos, pero Kirk Cousins terminó lanzando una intercepción que cerró el encuentro.
Los 49ers, por su parte, derrotaron 24-14 a Denver.
Y Minnesota hizo algo todavía más curioso: ganó 15-10 a Miami anotando solamente un touchdown.
Tres equipos invictos.
Tres maneras completamente diferentes de conseguirlo.
Y eso empieza a ser importante porque la NFL ya no está en septiembre.
Estamos entrando en octubre.
2. CeeDee Lamb acaba de hacer algo extraordinario
El partido entre Cowboys y Texans podría acabar siendo uno de los grandes encuentros individuales de toda la temporada.
CeeDee Lamb terminó con:
17 recepciones.
189 yardas.
1 touchdown.
Las 17 recepciones son récord personal.
Y el touchdown llegó cuando Dallas más lo necesitaba.
Con solamente 43 segundos en el reloj, Dak Prescott encontró a Lamb para un touchdown de 12 yardas que puso a los Cowboys por delante 34-30.
Dallas había llegado al descanso perdiendo 16-6.
Y acabó remontando.
Pero quizá lo más importante sea lo que representa esta victoria.
Los Cowboys se ponen 2-2.
Los Texans, que habían empezado la temporada con aspiraciones enormes, caen a 0-4.
Cuatro derrotas.
Y ahora Houston necesita empezar a ganar inmediatamente si quiere evitar que una temporada que parecía prometedora se convierta en un desastre.
3. Houston tiene un problema mucho mayor que el 0-4
Lo curioso es que C.J. Stroud jugó un buen partido.
Muy buen partido, de hecho.
Terminó con 347 yardas y dos touchdowns, sin lanzar ninguna intercepción.
Nico Collins volvió a aparecer después de su lesión y consiguió 118 yardas y dos touchdowns.
Houston produjo 397 yardas.
Y aun así perdió.
Eso dice mucho de la situación de los Texans.
Porque no están perdiendo simplemente porque su quarterback esté jugando mal.
Están encontrando diferentes maneras de perder.
Contra Dallas, además, tuvieron una ventaja de diez puntos al descanso.
Y la dejaron escapar.
El dato que probablemente más explica el partido: Houston cometió 13 penalizaciones para 90 yardas.
En un encuentro decidido por cuatro puntos, ese tipo de errores resulta devastador.
El 0-4 empieza a ser mucho más preocupante que una mala racha.
4. Kansas City ya ha pasado su primer gran examen
Los Raiders habían llegado al partido 3-0.
Kansas City también.
Era la primera vez en la historia que ambos equipos llegaban invictos a un enfrentamiento en Las Vegas.
Y el partido respondió a las expectativas.
Los Chiefs ganaron 30-27.
Pero la noticia quizá no sea simplemente que Kansas City sigue invicto.
Es cómo está jugando su ataque terrestre.
Kenneth Walker III terminó con:
22 carreras, 177 yardas y 2 touchdowns.
Una barbaridad.
Patrick Mahomes, mientras tanto, consiguió la victoria número 99 de su carrera en temporada regular.
Y ahora Kansas City se marcha a su semana de descanso con un 4-0.
Además, sigue invicto en el Allegiant Stadium.
Pero hay una preocupación inmediata: Tyquan Thornton y Rashee Rice abandonaron el encuentro lesionados.
Especialmente importante será conocer el alcance de esas lesiones.
Porque ganar 4-0 está muy bien.
Llegar a noviembre sano puede ser todavía más importante.
5. Minnesota está empezando a parecer un equipo muy serio
Los Vikings no están ganando de una manera espectacular.
Están ganando de una manera que puede resultar incluso más preocupante para sus rivales.
Defensa.
Juego de campo.
Y un quarterback que no necesita lanzar 40 veces.
Minnesota derrotó 15-10 a Miami.
Will Reichard hizo historia particular al igualar su mejor registro con cinco field goals.
T.J. Hockenson terminó con 13 recepciones y 119 yardas, igualando su récord personal de recepciones.
Y la defensa volvió a limitar al rival.
Miami terminó con solamente 10 puntos y sigue 0-4.
Los Vikings, mientras tanto, están 4-0 por undécima vez en la historia de la franquicia.
Todavía queda muchísimo.
Pero empieza a ser difícil seguir considerando a Minnesota una sorpresa.
6. Los Dolphins ya no pueden esconder el problema
0-4.
Ese es el dato.
Miami todavía no ha ganado un partido.
Y la derrota contra Minnesota vuelve a dejar una imagen especialmente preocupante.
Los Dolphins solamente consiguieron 10 puntos.
Malik Willis terminó con 85 yardas de pase y perdió un fumble.
Ollie Gordon II sí produjo 100 yardas por tierra, pero no fue suficiente.
El equipo que hace apenas unos meses podía imaginarse compitiendo por todo en la AFC está ahora intentando conseguir su primera victoria.
Y el calendario no se va a volver más sencillo.
La pregunta ya no es si Miami tiene problemas.
La pregunta es cuánto tiempo puede aguantar sin solucionarlos.
7. Drake Maye acaba de ganar un partido que puede cambiar su temporada
Los Patriots derrotaron 29-26 a Buffalo.
Y Drake Maye tuvo una actuación que merece mucha atención.
269 yardas.
3 touchdowns.
1 intercepción.
Pero el dato importante no está solamente en la estadística.
Está en el último cuarto.
Con Buffalo por delante 26-21, Maye lideró una ofensiva que terminó con un touchdown de 23 yardas a Efton Chism.
Después, New England decidió ir a por la conversión de dos puntos.
Y funcionó.
29-26.
Los Patriots terminaron llevándose una victoria en uno de los campos más complicados de la AFC.
Buffalo queda 3-1.
New England, 2-2.
Y Maye acaba de conseguir uno de esos partidos que pueden cambiar la percepción sobre un quarterback.
8. Philadelphia acaba de perder un partido que tenía ganado
Probablemente sea uno de los resultados más preocupantes de la jornada.
Los Eagles ganaban 20-10 al descanso.
Y terminaron perdiendo 24-20.
Lo más llamativo es que Philadelphia apenas consiguió 172 yardas totales.
Jalen Hurts terminó con solamente 93 yardas de pase.
Mientras tanto, los Rams terminaron con 415 yardas.
Matthew Stafford lanzó dos intercepciones, pero Los Ángeles encontró la manera de remontar gracias a un cuarto cuarto extraordinario.
Kyren Williams marcó dos touchdowns en ese periodo.
Y la defensa de los Rams terminó cerrando el partido con dos sacks consecutivos sobre Hurts en los últimos minutos.
Philadelphia está 2-2.
Y lo que parecía un equipo candidato a dominar la NFC empieza a mostrar demasiadas grietas.
Además, Saquon Barkley volvió a sufrir una lesión que obligó a abandonar el partido.
Malas noticias por varios frentes.
9. Los Giants tienen algo que contar
Los Giants derrotaron 36-24 a Arizona.
Y eso significa que están 3-1.
Jameis Winston lanzó tres touchdowns.
Malik Nabers consiguió 112 yardas y un touchdown.
Pero hay un dato que resulta todavía más llamativo.
New York perdía 14-3 después del primer cuarto.
Terminó ganando por 12 puntos.
Es decir, los Giants están demostrando que pueden sobrevivir a situaciones adversas.
Todavía es pronto para hablar de ellos como candidatos serios.
Pero un equipo 3-1 ya no puede considerarse una casualidad.
10. Los Bears están 3-1 y nadie parece hablar de ellos
Chicago derrotó 23-12 a los Jets.
Y consiguió una auténtica barbaridad estadística:
492 yardas totales.
Los Bears realizaron 89 jugadas ofensivas.
Chicago tuvo el balón durante casi 43 minutos.
Y Kyle Monangai corrió para 146 yardas y dos touchdowns.
Tyson Bagent completó 25 de 34 pases para 268 yardas.
No necesitó hacer un partido espectacular.
Simplemente dirigió una ofensiva que mantuvo constantemente a los Jets fuera del partido.
Los Bears están 3-1.
Y después de cuatro jornadas, ya no parece razonable considerar su récord una casualidad.
11. Los Chargers están 0-4
Este es uno de los grandes problemas de la jornada.
Los Chargers perdieron 30-23 contra Seattle.
Y pasan a estar 0-4.
El problema es que no estamos hablando de un equipo diseñado para reconstruir.
Los Chargers llegaron a la temporada con expectativas importantes.
Ahora son uno de los cinco equipos que todavía no han ganado.
Y Jim Harbaugh ya tiene que empezar a encontrar soluciones.
Porque perder un partido puede ocurrir.
Perder cuatro seguidos cambia completamente el escenario.
12. Carolina acaba de descubrir una estrella
Y aquí aparece uno de los grandes nombres de la jornada.
Tetairoa McMillan.
El receptor de los Panthers consiguió:
14 recepciones.
192 yardas.
2 touchdowns.
Carolina derrotó 32-26 a Detroit.
Y McMillan destrozó completamente a la secundaria de los Lions.
Bryce Young también jugó un partido espectacular:
329 yardas y 2 touchdowns.
Chuba Hubbard añadió 122 yardas y dos touchdowns.
Pero McMillan es la historia que más debería interesar a los aficionados.
Porque estamos empezando a hablar de un receptor capaz de convertirse en una de las grandes armas ofensivas de la NFL.
Y Carolina ya está 2-2.
13. La defensa de Detroit es un problema enorme
Los Lions marcaron 26 puntos.
Jared Goff lanzó para 412 yardas.
Y aun así perdieron.
¿Por qué?
Porque su defensa está permitiendo cantidades de yardas absolutamente desproporcionadas.
Después de cuatro jornadas, Detroit ha permitido una media de 423,8 yardas y 31,2 puntos por partido, según los datos recopilados tras la derrota ante Carolina.
Eso explica mucho.
Puedes tener un ataque capaz de mover el balón.
Puedes tener un quarterback jugando bien.
Pero si permites más de 30 puntos prácticamente cada semana, ganar se convierte en una tarea demasiado complicada.
Detroit está 2-2.
Y su defensa es ahora mismo una de las grandes incógnitas de la temporada.
14. Y luego está Baltimore… y la preocupación por Lamar
Los Ravens derrotaron 24-18 a Tennessee.
Pero la victoria quedó en segundo plano por la situación de Lamar Jackson.
Jackson lanzó para 222 yardas y dos touchdowns antes de abandonar el encuentro con una lesión de tobillo.
Tyler Huntley tuvo que terminar el partido.
Baltimore consiguió ganar.
Pero ahora mismo todo el mundo estará pendiente del diagnóstico de Jackson.
Porque un 3-1 puede ser un magnífico récord.
Un 3-1 sin tu quarterback estrella sería otra historia completamente diferente.
La NFL ya empieza a separarse en grupos
Después de cuatro jornadas, todavía es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas.
Pero sí empieza a aparecer una primera separación.
Kansas City, San Francisco y Minnesota están 4-0.
Buffalo y Baltimore están 3-1.
También están 3-1 equipos como Raiders, Giants, Jaguars, Bears y Seattle.
En el otro extremo aparecen Houston, Miami y los Chargers con 0-4.
Y entre ambos grupos hay una enorme cantidad de equipos todavía sin identidad definida.
Precisamente por eso esta Week 4 puede terminar siendo más importante de lo que parece.
Porque ya no estamos hablando solamente de quién ganó y quién perdió.
Estamos empezando a descubrir qué equipos tienen una identidad capaz de sobrevivir durante cuatro meses.
Y algunos descubrimientos han sido bastante sorprendentes.
Los Vikings ganan sin necesitar puntos.
Los Chiefs dominan por tierra.
Los Cowboys sobreviven gracias a CeeDee Lamb.
Los Patriots pueden haber encontrado en Drake Maye a un quarterback capaz de darles partidos importantes.
Los Panthers tienen a un receptor que empieza a llamar la atención de toda la liga.
Y los Texans, Dolphins y Chargers empiezan a quedarse sin margen.
La temporada todavía es larga.
Pero la NFL ya está empezando a decirnos quién merece que sigamos mirando.
Y quién necesita reaccionar antes de que sea demasiado tarde.
