NFL Week 4: los partidos que pueden cambiar el rumbo de la temporada
Octubre empieza en la NFL con una sensación poco habitual: todavía sabemos muy poco.
Después de tres jornadas, cinco equipos siguen invictos, varios favoritos han mostrado grietas importantes y algunas franquicias que parecían destinadas a pelear por el Draft ya están obligadas a reaccionar.
La Week 4 no va a decidir ninguna división ni ningún billete para los playoffs. Pero sí puede empezar a separar las historias reales de las ilusiones de septiembre.
Y el calendario ofrece varios escenarios especialmente interesantes.
Desde un Chiefs-Raiders entre dos equipos 3-0 hasta un Rams-Eagles que enfrenta a dos candidatos de la NFC que llegan con dudas, pasando por el complicado viaje de Denver a San Francisco o un Cowboys-Texans que puede dejar a Houston al borde de un agujero considerable.
Estos son los partidos de la Week 4 que más pueden cambiar el mapa de la temporada.
Chiefs-Raiders: el primer examen de verdad para Las Vegas
Domingo 4 de octubre, 22:25 horas en España
Si hubiera que elegir un solo partido de la jornada, sería este.
Kansas City y Las Vegas llegan 3-0, algo que ya convierte el encuentro en especial dentro de una AFC Oeste que ha comenzado con mucha más igualdad de la esperada.
Pero hay un detalle histórico todavía más curioso: los Raiders y los Chiefs nunca se habían enfrentado en temporada regular con ambos equipos llegando invictos con al menos tres victorias.
Y ahora se encuentran en Las Vegas.
Kansas City llega con Patrick Mahomes recuperando progresivamente su mejor versión y con una ofensiva que está funcionando con mucha más fluidez. Después de tres partidos, Mahomes acumula 812 yardas, siete touchdowns y solo dos intercepciones, mientras que Kenneth Walker III se ha convertido en una de las grandes historias del inicio de temporada.
El running back suma 360 yardas en 65 carreras, una media de 5,5 yardas por intento.
No es un dato menor.
Kansas City ha conseguido convertir el juego terrestre en una parte mucho más importante de su ataque y eso modifica completamente el tipo de partido que puede jugar Mahomes.
Pero Las Vegas tiene argumentos.
Los Raiders también están 3-0 y su defensa ha provocado problemas a los rivales desde el inicio. Acumulan 10 sacks y cuatro intercepciones, además del mejor diferencial de pérdidas de balón de la NFL, con +5.
Ahí puede estar una de las claves.
Mahomes se enfrenta a una defensa que está generando presión y turnovers, mientras que Las Vegas tendrá que encontrar la manera de frenar una ofensiva que ya no depende exclusivamente de las improvisaciones de su quarterback.
Y hay otra batalla interesante: Ashton Jeanty contra la defensa de Kansas City.
El rookie lleva 206 yardas en 63 carreras. Su promedio de 3,3 yardas no impresiona, pero su volumen ya demuestra la confianza que los Raiders tienen en él.
La pregunta es si podrá empezar a convertir ese volumen en explosividad.
Este partido puede decirnos si Las Vegas es simplemente el equipo sorpresa del mes de septiembre o si realmente puede competir por la AFC Oeste.
Rams-Eagles: dos candidatos que necesitan respuestas
Domingo 4 de octubre, 19:00 horas en España
Este es probablemente el partido con más interés de la NFC.
Los Rams llegan 1-2. Los Eagles, 2-1.
Pero los récords cuentan solamente una parte de la historia.
Los Rams perdieron un partido que tenían prácticamente ganado ante Denver después de una actuación espectacular de Matthew Stafford. El quarterback suma ya 872 yardas, seis touchdowns y cuatro intercepciones.
Y Davante Adams está produciendo a un ritmo enorme: 358 yardas y dos touchdowns en tres partidos.
El problema está en el otro lado del balón.
Los Rams solamente llevan tres sacks y han permitido demasiado durante determinados momentos de los partidos.
Philadelphia tampoco llega precisamente tranquila.
Los Eagles vienen de ser derrotados 27-7 por Chicago, en un partido en el que su ofensiva fue incapaz de encontrar respuestas.
Jalen Hurts suma 620 yardas de pase, cinco touchdowns y tres intercepciones.
Saquon Barkley, por su parte, lleva 174 yardas en 34 carreras.
El problema es que Philadelphia está perdiendo demasiadas batallas relacionadas con la posesión y las pérdidas de balón.
Los Eagles tienen un diferencial de turnovers de -5 después de tres partidos.
Los Rams están en -3.
Eso convierte el partido en algo especialmente interesante: dos equipos con talento suficiente para competir por la NFC, pero que están regalando demasiadas oportunidades.
Además, existe un elemento táctico evidente.
Los Rams tienen uno de los ataques aéreos más productivos de la liga. Philadelphia necesita conseguir presión sin dejar demasiados espacios detrás de su pass rush.
Y los Eagles necesitan que Hurts y Barkley mantengan el partido lejos de una situación en la que Stafford pueda lanzar 40 veces.
No parece un simple partido entre un 1-2 y un 2-1.
Puede ser un partido para saber cuál de los dos equipos empieza octubre con una identidad más clara.
Cowboys-Texans: una batalla de Texas con mucho más en juego
Domingo 4 de octubre, 19:00 horas en España
Houston llega 0-3.
Dallas llega 1-2.
Sobre el papel, podría parecer un enfrentamiento entre dos equipos que simplemente necesitan ganar.
Pero hay mucho más.
Los Texans fueron construidos para competir alrededor de C.J. Stroud y una defensa agresiva. Esa defensa ya ha producido 11 sacks, cuarta mejor cifra de la NFL.
Will Anderson Jr. será una de las grandes claves.
Dallas, en cambio, solamente ha conseguido dos sacks en tres partidos, una de las cifras más bajas de toda la liga.
Y ahí aparece uno de los grandes problemas de los Cowboys.
Su ofensiva está produciendo.
Dak Prescott lleva 730 yardas, siete touchdowns y una sola intercepción. CeeDee Lamb suma 309 yardas y tres touchdowns.
Dallas está promediando 29,3 puntos por partido, séptima mejor cifra de la NFL.
Pero la defensa no está acompañando.
Y Houston puede ser precisamente el rival que castigue esa debilidad.
C.J. Stroud acumula 794 yardas, tres touchdowns y ninguna intercepción. El problema para los Texans es que solamente están anotando 18 puntos por partido.
Por eso este encuentro tiene una lectura muy sencilla:
¿Puede Houston convertir su presión defensiva en puntos?
Si la respuesta es sí, los Texans pueden transformar un 0-3 en el comienzo de una remontada.
Si la respuesta vuelve a ser no, el calendario empezará a pesar muchísimo sobre Houston.
Además, el partido tiene un componente histórico: los Texans están celebrando esta temporada su 25.º aniversario.
Un escenario perfecto para medir hasta dónde llega realmente la paciencia con un equipo que todavía no ha ganado.
Colts-Commanders: Londres llega con demasiadas incógnitas
Domingo 4 de octubre, 15:30 horas en España
El primer partido del domingo será el de Londres.
Indianapolis y Washington llegan ambos con 1-2, pero sus situaciones son diferentes.
Los Colts están produciendo 24 puntos por partido, aunque solamente generan 293,3 yardas por encuentro y todavía no han conseguido una intercepción defensiva.
Daniel Jones acumula 611 yardas, tres touchdowns y tres intercepciones.
Jonathan Taylor está siendo el gran motor ofensivo: 258 yardas y cuatro touchdowns en 66 carreras.
Pero Washington llega condicionado por una ausencia enorme.
Jayden Daniels está descartado por su lesión en el codo y Marcus Mariota volverá a ocupar el puesto de quarterback.
Mariota tuvo una actuación muy eficiente en la victoria ante Seattle, lanzando tres touchdowns sin intercepciones.
El problema para los Commanders es que ahora necesita repetirlo.
Y no será sencillo.
Washington también tiene dudas con Terry McLaurin, mientras que la defensa de Indianapolis ya ha conseguido siete sacks.
El partido puede convertirse en una cuestión de estilo:
Jonathan Taylor contra la defensa de Washington y Mariota intentando evitar que los Colts conviertan el encuentro en un partido de control.
Además, Londres añade otro elemento.
No es solamente un partido de temporada regular. Es una jornada que puede marcar cómo ambos equipos afrontan el primer tramo realmente complicado del calendario.
Dolphins-Vikings: la prueba perfecta para saber si Minnesota es real
Domingo 4 de octubre, 22:05 horas en España
Minnesota es uno de los cinco equipos que todavía no ha perdido.
Miami es uno de los cinco que todavía no ha ganado.
Pero hay una razón para prestar especial atención al partido.
Los Vikings han construido su 3-0 alrededor de una defensa que está jugando a un nivel muy alto.
Los Dolphins, mientras tanto, han tenido un comienzo ofensivo muy complicado y acaban de perder a De’Von Achane por una lesión de rodilla que le hará perderse el resto de la temporada.
Y ahora llega otra noticia importante:
Justin Jefferson tampoco jugará.
El receptor de Minnesota ha sido descartado por una lesión de tobillo después de acumular 13 recepciones, 179 yardas y dos touchdowns en las tres primeras jornadas.
Eso cambia el partido.
Minnesota tendrá que encontrar producción ofensiva sin su principal receptor.
Pero Miami llega todavía más condicionado.
La defensa de Brian Flores ha sido uno de los grandes argumentos de Minnesota y su tendencia a utilizar blitzes a un ritmo extraordinariamente alto puede ser un problema para el quarterback de Miami.
Este encuentro puede responder dos preguntas.
¿Puede Minnesota ganar partidos incluso cuando su ataque no produce a un nivel espectacular?
¿Y puede Miami encontrar una identidad ofensiva después de perder a Achane?
Si los Vikings mantienen el 4-0, la conversación alrededor de este equipo cambiará considerablemente.
Broncos-49ers: dos estilos que chocan en San Francisco
Domingo 4 de octubre, 22:25 horas en España
San Francisco llega 3-0.
Denver llega 2-1.
Y probablemente sea uno de los partidos más interesantes para los aficionados que disfrutan de las trincheras.
Brock Purdy está teniendo un comienzo espectacular.
Después de tres partidos suma 789 yardas, nueve touchdowns y solamente una intercepción, con un 72,3% de pases completados.
Christian McCaffrey, mientras tanto, acumula 166 yardas y tres touchdowns.
Pero Denver tiene una defensa capaz de cambiar el partido.
Los Broncos han conseguido ocho sacks y cuatro intercepciones, cifras que explican buena parte de su 2-1.
Bo Nix lleva 605 yardas, cuatro touchdowns y tres intercepciones.
El problema es que Denver ha tenido que jugar desde atrás en varios momentos de sus partidos.
Y hacerlo contra San Francisco puede ser peligroso.
Los 49ers, además, todavía no han permitido un sack a Purdy esta temporada.
Eso convierte la batalla entre la línea ofensiva de San Francisco y el pass rush de Denver en uno de los duelos tácticos más interesantes de toda la jornada.
Y hay un elemento adicional: San Francisco llega con varias bajas importantes en defensa y en ataque, entre ellas Nick Bosa y Trent Williams en el parte de lesiones.
El resultado puede depender de cuánto afecten esas ausencias a las trincheras.
Chargers-Seahawks: dos realidades completamente opuestas
Domingo 4 de octubre, 22:25 horas en España
Los Chargers están 0-3.
Seattle está 2-1.
Pero el contraste estadístico es todavía mayor.
Los Chargers solamente están anotando 14,7 puntos por partido, 29.º de la NFL.
Justin Herbert suma 627 yardas, tres touchdowns y cuatro intercepciones.
Seattle, en cambio, está produciendo 25 puntos y 367,7 yardas por partido.
Y buena parte de esa producción pasa por Jaxon Smith-Njigba.
El receptor acumula nada menos que 405 yardas y seis touchdowns.
Es una de las explosiones individuales más importantes del comienzo de temporada.
Seattle también tiene cuatro intercepciones, la mejor cifra de la NFL junto a algunos de los equipos que han empezado más agresivos en defensa.
Por eso el partido plantea una pregunta sencilla:
¿Puede Los Angeles encontrar una respuesta ofensiva antes de que su temporada empiece a escaparse?
Un 0-4 no elimina matemáticamente a nadie en octubre.
Pero cambia completamente la conversación.
Especialmente para un equipo que comenzó el año con expectativas mucho mayores.
Lions-Panthers: el partido que puede esconder un duelo ofensivo espectacular
Lunes 5 de octubre, 02:20 horas en España
Puede que no sea el partido que más titulares genere durante la semana.
Pero estadísticamente merece atención.
Detroit llega 2-1 y está anotando 31 puntos por partido, tercera mejor cifra de la NFL.
Carolina está 1-2 y anota 29,7, quinta mejor.
Eso significa que dos ataques situados entre los cinco mejores en puntos se enfrentan en Charlotte.
Jared Goff lleva 802 yardas, ocho touchdowns y ninguna intercepción.
Bryce Young acumula 939 yardas, siete touchdowns y dos intercepciones.
Y también hay producción terrestre.
Jahmyr Gibbs suma 307 yardas y cuatro touchdowns.
Chuba Hubbard lleva 184 yardas.
La diferencia está en la defensa.
Detroit ha conseguido 12 sacks, segunda mejor cifra de la NFL, mientras que Carolina lleva siete.
Además, ambos equipos presentan un diferencial de turnovers de +3.
Por eso puede convertirse en un partido muy diferente al típico Monday Night Football de octubre.
Aquí no se trata solamente de quién tiene el mejor quarterback.
Se trata de quién consigue imponer su ritmo.
Si Detroit logra convertir su presión defensiva en posesiones cortas, puede controlar el encuentro.
Si Carolina consigue mantener a Goff lejos de situaciones obvias de pase, el partido puede convertirse en un intercambio de golpes.
Y después de Week 4, ¿qué deberíamos saber?
La NFL todavía está en una fase demasiado temprana como para sacar conclusiones definitivas.
Pero octubre cambia algo.
Las muestras empiezan a ser más grandes.
Los récords empiezan a tener contexto.
Y las estadísticas dejan de parecer simples accidentes de una jornada.
Hay cinco equipos invictos antes del domingo, pero solamente uno de los partidos enfrenta a dos de ellos:
Chiefs-Raiders.
Hay equipos que necesitan reaccionar:
Chargers, Texans y Dolphins llegan 0-3.
Hay equipos que necesitan demostrar que su buen comienzo es real:
Vikings, Seahawks y Raiders.
Y hay candidatos que necesitan corregir problemas antes de que se conviertan en tendencias:
Eagles, Rams, Cowboys y 49ers.
La Week 4 no va a decidir quién jugará en enero.
Pero sí puede empezar a decidir qué equipos llegarán a noviembre con argumentos sólidos para pensar en ello.
Y esa es precisamente la diferencia entre septiembre y octubre en la NFL.
En septiembre se construyen historias.
En octubre empiezan a aparecer las pruebas.
Y este fin de semana hay unas cuantas.
