Los mejores pass rushers de la NFL en la actualidad: los cazadores de quarterbacks que dominan hoy
Durante décadas, la NFL ha producido especialistas capaces de convertir una jugada aparentemente normal en un desastre para el quarterback.
Deacon Jones convirtió el sack en una palabra habitual dentro del fútbol americano. Lawrence Taylor cambió para siempre la manera de utilizar a un linebacker. Bruce Smith y Reggie White llevaron la consistencia a otro nivel. Aaron Donald demostró que también se puede dominar desde el interior de la línea.
Pero aquella generación ya pertenece a la historia.
¿Quiénes son ahora los mejores pass rushers de la NFL?
La respuesta no depende únicamente de mirar la clasificación de sacks. Un gran pass rusher también se mide por la presión que genera, la velocidad con la que llega al quarterback, la atención que obliga a recibir de la línea ofensiva, su capacidad para ganar desde diferentes posiciones y, sobre todo, por la sensación de peligro que provoca cada vez que se coloca enfrente del tackle.
Y la NFL de 2026 tiene una colección extraordinaria de especialistas.
Además, la clasificación cambia constantemente. Algunos están en plena explosión, otros llevan años demostrando su nivel y algunos veteranos siguen intentando demostrar que todavía pueden dominar.
Estos son algunos de los nombres que mejor representan el arte del pass rush en la NFL actual.
1. Myles Garrett: el hombre que acaba de cambiar la historia del sack
Si hablamos del pass rush de la NFL actual, es imposible no empezar por Myles Garrett.
En 2025 hizo algo que parecía casi imposible: consiguió 23 sacks, superando el récord de 22,5 que Michael Strahan había establecido en 2001 y que T.J. Watt había igualado en 2021.
Garrett no llegó a esa cifra simplemente acumulando oportunidades.
Su combinación de explosividad, potencia y técnica le permite ganar de varias maneras. Puede atacar el exterior del tackle con su velocidad, utilizar su fuerza para convertir el rush en una batalla física o cambiar de dirección cuando el offensive tackle intenta cerrar el camino.
Y hay otro elemento que explica su éxito: Garrett no necesita una única forma de llegar al quarterback.
En 2025 consiguió 23 sacks y terminó convirtiéndose en el referente absoluto de una generación de pass rushers que lleva varios años intentando encontrar al siguiente gran dominador de la posición.
En 2026 cambió Cleveland por Los Angeles Rams, en uno de los movimientos más importantes del mercado.
El problema es que, a 30 de septiembre, todavía no hemos podido ver realmente al nuevo Garrett de Los Ángeles.
El jugador disputó el estreno de la temporada contra San Francisco, pero terminó sin sack y posteriormente fue colocado en la lista de lesionados para someterse a una cirugía de rodilla. Los últimos informes sitúan su recuperación alrededor de las seis semanas.
Por eso su caso es especialmente interesante.
El mejor pass rusher de 2025 está actualmente fuera de combate.
Pero nadie puede hablar de los grandes cazadores de quarterbacks de la NFL actual sin colocar su nombre en la conversación.
2. T.J. Watt: cuando la producción se convierte en una rutina
Hay jugadores que tienen una temporada extraordinaria.
Y después está T.J. Watt.
El linebacker de los Pittsburgh Steelers consiguió 22,5 sacks en 2021, igualando el récord de la NFL que hasta entonces pertenecía en exclusiva a Michael Strahan.
Pero lo realmente impresionante es la cantidad de temporadas en las que Watt ha estado cerca de las cifras de élite.
En 2023 consiguió 19 sacks.
En 2024 añadió 11,5.
Y después de tres partidos de 2026 ya suma 3,5 sacks.
Watt es además un ejemplo perfecto de por qué el sack no cuenta toda la historia.
Su capacidad para atacar el edge, cambiar de dirección y convertir velocidad en potencia hace que las ofensivas tengan que preparar específicamente su presencia.
Cuando un quarterback ve a Watt alineado en el exterior, no solamente está viendo a un jugador que puede conseguir un sack.
Está viendo a alguien que puede provocar un lanzamiento apresurado, forzar un cambio de protección, obligar a utilizar un running back como bloqueador o provocar que el balón salga antes de tiempo.
Eso también es pass rush.
Y Watt lleva años haciéndolo.
3. Will Anderson Jr.: la siguiente gran amenaza
Si existe un jugador que parece preparado para ocupar durante muchos años el centro de esta conversación, ese es Will Anderson Jr.
El jugador de los Houston Texans ya había demostrado su potencial, pero en 2026 ha comenzado la temporada de una manera espectacular.
Después de tres partidos suma 4 sacks, pero las cifras avanzadas son todavía más interesantes: PFF le contabilizaba 18 presiones, 10 hurries y dos golpes al quarterback, además de situarlo primero entre los edge defenders de su clasificación de rendimiento en ese momento.
Anderson combina algo que no siempre aparece en un pass rusher joven: técnica y potencia.
No es simplemente un jugador que intenta ganar corriendo alrededor del tackle.
Puede atacar por fuera, utilizar sus manos para desengancharse del bloqueo y también cerrar espacios desde el interior.
Además, Houston ha construido un entorno defensivo en el que Anderson no tiene por qué enfrentarse constantemente a situaciones de bloqueo individual.
Y ahí puede estar una de las claves de su evolución.
En abril de 2026 los Texans le dieron una gran extensión después de que en sus tres primeras temporadas hubiera acumulado 30 sacks, 64 golpes al quarterback y 46 tackles for loss.
Ahora está empezando a justificar por qué Houston lo convirtió en una de las grandes piezas de su futuro.
4. Aidan Hutchinson: velocidad, motor y una segunda vida después de la lesión
Aidan Hutchinson es uno de los ejemplos más interesantes de la evolución del pass rush moderno.
El jugador de Detroit sufrió una grave lesión en 2024 que le hizo perderse prácticamente toda la temporada.
Y volvió en 2025 como si el paréntesis no hubiera existido.
Consiguió 14,5 sacks y 90 presiones, según los datos utilizados por NFL.com para proyectar los líderes de 2026.
En 2026 ya suma 3,5 sacks después de tres partidos.
Pero Hutchinson es mucho más que una cifra.
Su capacidad para mantener actividad durante toda la jugada es probablemente uno de sus mayores atributos.
Hay pass rushers que tienen una primera aceleración extraordinaria.
Hutchinson tiene además un motor enorme.
Si no gana en el primer movimiento, puede continuar trabajando.
Si el quarterback escapa del primer intento, Hutchinson puede seguir persiguiéndolo.
Y si la jugada se alarga, su probabilidad de aparecer en algún punto aumenta.
Es exactamente el tipo de jugador que puede convertir una buena protección en una protección insuficiente simplemente porque la jugada nunca termina para él.
5. Greg Rousseau: el nombre que lidera la NFL en sacks en 2026
Si alguien buscara exclusivamente la clasificación de sacks de 2026 a 30 de septiembre, probablemente empezaría con un nombre que no siempre aparece en las primeras conversaciones sobre los grandes pass rushers de la liga:
Greg Rousseau.
El jugador de Buffalo lleva 6 sacks en los tres primeros partidos de la temporada.
Y no se trata solamente de una racha estadística.
Rousseau ha conseguido dos sacks en cada uno de los tres partidos de Buffalo.
De hecho, se convirtió en el tercer jugador de la historia de la NFL en lograr dos sacks en cada uno de los tres primeros partidos de una temporada.
PFF le contabilizaba además 23 presiones y tres fumbles forzados, cifras que ayudan a explicar por qué su impacto está siendo tan grande.
Con 2,01 metros de altura y alrededor de 120 kilos, Rousseau posee un físico diferente al de muchos edge rushers.
No es solamente velocidad.
Puede utilizar sus brazos largos para controlar al tackle, tiene capacidad para cerrar el exterior y puede convertir el contacto en una ventaja.
Su gran desafío ahora es convertir este comienzo espectacular en una temporada completa de élite.
6. Micah Parsons: posiblemente el pass rusher más explosivo de la generación
Aquí aparece uno de los casos más curiosos.
Micah Parsons no está jugando actualmente.
Y aun así sería extraño elaborar una lista de los mejores pass rushers de la NFL y no incluirlo.
Parsons terminó 2025 con 12,5 sacks en 14 partidos, después de haber conseguido 13, 13,5, 14 y 12 sacks en sus cuatro temporadas anteriores con Dallas.
Eso significa que consiguió al menos 12 sacks en cada una de sus primeras cinco temporadas.
Ningún otro jugador había conseguido esa producción en sus cinco primeras campañas desde que las estadísticas oficiales de sacks comenzaron a registrarse en 1982.
Y hay otro dato todavía más llamativo.
Según Next Gen Stats, Parsons acumuló 385 presiones desde 2021, la cifra más alta de la NFL durante ese periodo, además de un porcentaje de presión del 19,6 %.
Su problema es que una lesión de rodilla sufrida en diciembre de 2025 le ha impedido comenzar la temporada 2026.
Green Bay lo colocó en la lista PUP y su regreso sigue condicionado por la recuperación.
Cuando vuelva, el pass rush de los Packers volverá a tener una dimensión completamente diferente.
7. Nick Bosa: uno de los especialistas más completos
Nick Bosa es otro jugador cuya posición en cualquier lista depende mucho de si hablamos de talento, producción reciente o disponibilidad.
Cuando está sano, es uno de los pass rushers técnicamente más completos de la NFL.
Su carrera ya incluye 64,5 sacks, 169 golpes al quarterback y 13 fumbles forzados en 87 partidos.
Su gran virtud no es solamente la explosividad.
Bosa tiene una colección enorme de movimientos.
Puede atacar con velocidad, utilizar sus manos, cambiar el ángulo de entrada y mantener el rush durante varios segundos.
Además, es extraordinariamente bueno entendiendo cómo reacciona el tackle ofensivo.
El problema es que 2026 le ha vuelto a poner delante el mismo enemigo que en otras ocasiones: las lesiones.
Después de disputar los dos primeros partidos, sufrió una lesión en la pantorrilla que le obligó a perderse la Semana 3 y que puede mantenerle fuera varias semanas.
Por eso San Francisco incluso incorporó al veterano Matt Judon para reforzar su rotación.
8. Trey Hendrickson: la consistencia que no recibe suficiente atención
Trey Hendrickson quizá no tenga la fama de Garrett, Watt o Parsons.
Pero sus números cuentan otra historia.
Desde 2021 ha conseguido al menos 13,5 sacks en cuatro de las últimas seis temporadas, con 2022 y 2025 como excepciones. En 2024 lideró la NFL con 17,5 sacks.
En 2026 cambió Cincinnati por Baltimore.
Los Ravens no lo ficharon solamente por su capacidad para conseguir sacks.
Lo hicieron también porque He
