NFLpedia.es

NFLpedia: toda la actualidad de la NFL en español, análisis, noticias, guías de equipos, jugadores, resultados y mucho más.

NFLpedia.es

NFLpedia.es

NFLpedia: toda la actualidad de la NFL en español, análisis, noticias, guías de equipos, jugadores, resultados y mucho más.

NFLpedia.es
NCAA

Los mejores pass rushers del College Football en 2026: las estrellas que ya miran a la NFL

En el fútbol americano universitario hay una estadística que puede engañar.

Los sacks.

Un sack es el resultado más visible de una presión, pero no necesariamente el mejor indicador de quién está jugando mejor como pass rusher. Un jugador puede conseguir cinco sacks contra un rival inferior y desaparecer ante una línea ofensiva de nivel Power Four. Otro puede acumular pocas capturas porque el quarterback se desprende rápidamente del balón, pero estar ganando constantemente sus enfrentamientos.

Por eso, cuando hablamos de los mejores pass rushers del College Football en 2026, hay que mirar mucho más allá de la clasificación de sacks.

Hay que estudiar la primera arrancada, la capacidad para ganar el borde, la flexibilidad de cadera y tobillos, el uso de las manos, los counters, la longitud, la capacidad de convertir velocidad en potencia y, sobre todo, qué ocurre cuando el jugador se enfrenta a tackles que algún día estarán en la NFL.

Y después de cuatro semanas de temporada ya tenemos suficiente información para empezar a separar a los candidatos reales.

Además, 2026 tiene un ingrediente especial: la clase del Draft NFL 2027 está empezando a definirse delante de nuestros ojos.

Y algunos jugadores están haciendo que sus acciones suban rápidamente.


Colin Simmons: el pass rusher que acaba de incendiar la carrera por el Draft

Si hubiera que elegir un nombre que haya cambiado completamente la conversación durante la última semana, sería Colin Simmons.

El edge de Texas ya llegaba a 2026 como uno de los grandes nombres del Draft 2027.

Ahora la conversación es todavía mayor.

Contra Tennessee, en la Semana 4, Simmons produjo una actuación extraordinaria: seis sacks, 10 presiones, un golpe al quarterback y tres hurries en solamente 36 snaps de pass rush, según PFF.

Texas ganó 20-17 y Simmons convirtió una línea ofensiva de nivel SEC en su laboratorio particular.

Y hay un detalle especialmente importante.

Antes de ese partido había conseguido ocho presiones y dos sacks en sus tres primeros encuentros.

Contra Tennessee hizo más de todo eso en una sola noche.

Su presión apareció en el 27,8 % de sus pass-rush snaps ante los Volunteers. Después de cuatro partidos acumula 18 presiones y ocho sacks, con una nota de 90,5 en pass-rush según PFF.

Pero lo realmente interesante es su trayectoria.

En 2024 consiguió 46 presiones como freshman.

En 2025 subió hasta 59, liderando la SEC, y obtuvo una nota de pass rush de 91,7.

En 2026 lleva otras 18 en cuatro partidos.

En total, 123 presiones en 652 snaps de pass rush durante su carrera universitaria, con 27 sacks.

Eso ya no parece una racha.

Parece un patrón.

¿Qué hace tan especial a Simmons?

Colin Simmons se sitúa en la cabeza de los rankings defensivos

Su primer paso es probablemente su arma más evidente.

Simmons sale disparado antes de que el tackle tenga tiempo de establecer correctamente la profundidad.

Pero lo que separa a un gran atleta de un futuro pass rusher NFL es lo que sucede después.

Simmons tiene la flexibilidad necesaria para doblar el borde sin perder velocidad y puede cambiar el ángulo de ataque cuando el tackle intenta cerrarle el camino.

No necesita únicamente ganar por fuera.

Puede utilizar sus manos para separarse y tiene suficiente longitud para evitar que el offensive tackle pueda controlar completamente su pecho.

Y todavía tiene margen para mejorar.

Su tamaño —alrededor de 240 libras— será una de las cuestiones que los scouts estudiarán con más atención. PFF ya señalaba antes de la temporada que su combinación de explosividad y bend lo convertía en un candidato evidente a estar entre los primeros picks.

Después de Tennessee, esa previsión parece todavía más difícil de discutir.

Hoy, Simmons es uno de los grandes candidatos a ser un pick de top 5 del Draft 2027.


Princewill Umanmielen: producción explosiva y un salto enorme en LSU

El otro gran nombre que está llamando la atención en 2026 es Princewill Umanmielen.

El edge de LSU no llegó a la temporada con la misma publicidad que Simmons, pero su comienzo está siendo espectacular.

Después de tres partidos acumulaba 6 sacks, empatado en el liderato nacional en ese momento, y ocho tackles for loss.

Su historia es especialmente interesante.

Umanmielen pasó por Nebraska, Ole Miss y ahora LSU.

Antes de 2026 llegaba con 12 sacks universitarios y 20 tackles for loss en su carrera, además de una tasa de victoria en pass rush del 18,1 % según los datos de PFF recopilados durante su evaluación previa a la temporada.

Pero ahora está jugando con mucha más confianza.

Su arsenal parte de una característica muy difícil de enseñar:

velocidad natural.

Umanmielen puede atacar el hombro exterior del tackle y obligarlo a girar las caderas inmediatamente.

A partir de ahí aparecen sus manos rápidas, su capacidad para cambiar de dirección y su longitud.

Todavía tiene que desarrollar mejor los counters.

Cuando un tackle consigue aguantar su primer movimiento, Umanmielen puede quedarse sin una segunda solución tan rápidamente como los mejores pass rushers.

Pero esa es precisamente la parte interesante.

El jugador que ya está produciendo de esta manera todavía tiene margen técnico para crecer.

Y después de su comienzo de 2026 ya está subiendo en los draft boards.


Dylan Stewart: el talento sigue ahí, pero 2026 se ha complicado

Dylan Stewart es probablemente uno de los casos más interesantes de toda la clase.

Porque si hablamos exclusivamente de talento físico, su nombre sigue estando entre los grandes.

Con 6’6″ y aproximadamente 247 libras, Stewart tiene el prototipo que buscan muchos equipos NFL.

Su primer año en South Carolina fue espectacular:

6,5 sacks y 10,5 tackles for loss como freshman.

Después, en 2025, bajó a 4,5 sacks, aunque consiguió 12 tackles for loss. En total lleva 11 sacks y 23,5 tackles for loss en su carrera.

El problema es que 2026 no ha sido limpio.

Una lesión en la espalda le hizo perderse parte del inicio de temporada y solamente ha disputado dos partidos hasta ahora.

Y después llegó un problema completamente diferente.

Stewart fue suspendido indefinidamente después de un incidente contra Alabama y no jugará, como mínimo, el partido de South Carolina ante Kentucky.

Eso importa para el Draft.

No porque una sanción determine automáticamente el valor de un jugador, sino porque Stewart necesitaba precisamente una gran temporada 2026 para demostrar que podía recuperar la consistencia de su espectacular debut.

PFF ya había señalado antes de la temporada que su 2025 había supuesto un retroceso en pass-rush respecto a su año freshman.

El talento sigue siendo de primera ronda.

La pregunta ahora es cuánto podrá demostrar durante el resto del proceso.


Matayo Uiagalelei: probablemente el pass rusher más completo de la línea de Oregon

El hermano de D.J. Uiagalelei se ha convertido en uno de los jugadores defensivos más interesantes de Oregon.

Matayo Uiagalelei tiene algo que los scouts NFL valoran muchísimo:

tamaño + longitud + versatilidad + producción de presión.

Matayo Uiagalelei Defensive End de Oregon Ducks

En 2025 produjo 52 presiones, 38 de ellas hurries, y aunque solamente consiguió seis sacks, su capacidad para generar presión era evidente. PFF destacó precisamente que esos 38 hurries fueron la cifra más alta entre los pass rushers Power Four que regresaban para 2026.

Y su perfil físico es diferente al de Simmons.

Uiagalelei mide aproximadamente 6’5″ y 265 libras.

Puede ganar utilizando potencia.

Puede jugar con las manos.

Puede atacar el borde.

Y tiene la capacidad de moverse por diferentes posiciones de la línea.

En 2026 suma 16 presiones y dos sacks en cuatro partidos, según PFF.

Su producción de sacks todavía no está al nivel de Simmons.

Pero precisamente por eso resulta tan interesante para el Draft.

Un jugador de 265 libras capaz de generar presión desde diferentes alineamientos tiene un perfil muy atractivo para las defensas NFL modernas.

Antes de la temporada PFF lo situaba como el tercer edge de la clase 2027, detrás de Simmons y Dylan Stewart.

Actualmente sigue siendo un nombre que debería estar en cualquier conversación de primera ronda.


Xavier Lewis: el jugador que está destrozando quarterbacks y todavía no puede ir al Draft

Aquí aparece uno de los nombres que más me interesa de todo el College Football actual.

Xavier Lewis.

Y hay una razón para incluirlo aunque todavía no sea elegible para el Draft 2027.

Porque tiene solamente dos años de universidad.

El defensive lineman de North Carolina ha empezado 2026 con una producción absurda:

6 sacks y 8,5 tackles for loss en solamente tres partidos.

Además suma 17 tackles totales.

Y no estamos hablando de un edge de 250 libras.

Lewis aparece listado con aproximadamente 6’0″ y 260 libras.

Eso cambia completamente la lectura.

Su ventaja no está en ganar constantemente por longitud.

Está en la potencia, el centro de gravedad, la aceleración en espacios cortos y la capacidad para penetrar.

North Carolina tiene un jugador especialmente interesante porque puede generar problemas desde el interior.

Y ahí está la diferencia.

Un edge puede ser neutralizado por un tackle excepcional.

Un defensive lineman interior que gana rápidamente puede destruir el pocket desde el centro.

Contra Notre Dame será precisamente una de las historias que habrá que vigilar en la Semana 5. La prensa especializada ya está destacando el peligro que representa el pass rush de North Carolina.

Lewis no es un nombre para el Draft 2027.

Pero si mantiene esta progresión, puede convertirse en uno de los grandes nombres del Draft 2028.


Will Heldt: producción, tamaño y una transición que ya está funcionando

Will Heldt es otro jugador que merece atención.

El defensive end de Clemson llegó desde Purdue y ya había demostrado producción antes de aterrizar en los Tigers.

En 2025 lideró Clemson con 15,5 tackles for loss y 7,5 sacks.

Y antes de comenzar 2026 ya acumulaba 12,5 sacks y 26,5 tackles for loss en su carrera.

Su perfil físico también llama la atención:

6’6″, 260 libras.

Eso le permite jugar con longitud y atacar el exterior sin renunciar completamente a la potencia.

Y su inicio de 2026 volvió a ser productivo.

Antes del cuarto partido de Clemson ya había llegado a 4 sacks y 6,5 tackles for loss.

Heldt no tiene la explosividad de Simmons.

Tampoco posee la variedad física de Uiagalelei.

Pero tiene algo que los scouts NFL adoran:

producción constante.

Es un jugador que entiende cómo utilizar su tamaño.

Y cuando un edge de 6’6″ consigue desarrollar manos suficientemente buenas para controlar al tackle, puede convertirse en un problema serio.

Su nombre ya aparece en proyecciones de primera ronda de 2027.


Yhonzae Pierre: el veterano que decidió volver a Alabama

Yhonzae Pierre tomó una decisión que puede terminar siendo muy importante para su carrera.

Después de una temporada 2025 con 8 sacks y 14,5 tackles for loss, decidió no entrar en el Draft y regresar a Alabama.

En 2026 suma 1,5 sacks, 2,5 tackles for loss y una intercepción retornada para touchdown después de cuatro partidos.

Su producción de sacks todavía está lejos de la de Simmons o Umanmielen.

Pero Pierre tiene un perfil distinto.

Es un linebacker/edge de 6’4″ y 251 libras capaz de alinearse de pie y atacar desde diferentes ángulos.

Y eso puede ser especialmente valioso en la NFL.

No todos los pass rushers tienen que ser defensive ends clásicos.

Los coordinadores defensivos quieren jugadores que puedan moverse antes del snap y obligar al quarterback y a la línea ofensiva a identificar correctamente quién está atacando.

Pierre puede ofrecer precisamente eso.

Su desafío será convertir el regreso a Alabama en una temporada suficientemente productiva como para recuperar el impulso de su 2025.


Myles Bradley: el nombre menos conocido que aparece arriba en las estadísticas

No todos los grandes números del College Football salen de Texas, Alabama, Oregon o LSU.

Myles Bradley juega en Bowling Green.

Y después de cuatro partidos ya había producido 5,5 sacks, situándose entre los líderes nacionales.

PFF incluso lo incluyó en su equipo nacional de la Semana 4 después de su actuación ante Akron.

Aquí hay que tener cuidado.

La producción es real.

Pero la traducción a la NFL todavía es una incógnita.

No es lo mismo conseguir sacks contra una determinada oposición de MAC que hacerlo contra tackles SEC o Big Ten.

Y esa es precisamente la prueba que tendrá que superar Bradley.

Por eso resulta un nombre fantástico para seguir durante el resto de la temporada.

Puede ser una de esas historias que empiezan como una estadística curiosa y terminan convirtiéndose en un auténtico prospecto.


Los líderes de sacks no son necesariamente los mejores pass rushers

La clasificación nacional después de las primeras cuatro semanas muestra hasta qué punto puede engañar el box score.

Xavier Lewis y Princewill Umanmielen aparecen en la parte superior con seis sacks.

Colin Simmons, después de su actuación contra Tennessee, también ha llegado a ocho sacks en cuatro partidos según PFF, aunque las diferentes bases estadísticas pueden presentar pequeñas diferencias en cómo computan determinadas jugadas.

También aparecen nombres como Will Heldt, Daeden Hopkins, Myles Bradley o Ibrahim Diawara entre los líderes nacionales.

Pero un scout NFL no va a decidir un jugador basándose en esa tabla.

Va a preguntarse:

¿Cómo ganó esos sacks?

Y más importante:

¿Puede hacerlo contra un tackle NFL?


Qué busca realmente un scout NFL en un pass rusher universitario

Consulta la lista de los mejores pass rushers de la NFL

El primer paso es probablemente el elemento más fácil de identificar.

Si el jugador sale tarde del snap, el tackle NFL puede compensarlo.

Si sale rápido, ya tiene una ventaja.

Pero después aparecen otras cuestiones.

1. Bend

La capacidad para doblar el cuerpo alrededor del tackle sin perder velocidad.

Es una de las características que hacen tan interesante a Simmons.

2. Hands

Los mejores pass rushers no utilizan sus manos solamente para empujar.

Las utilizan para controlar el bloqueo.

Swipe.

Rip.

Club.

Long arm.

Chop.

Cross-chop.

La variedad de movimientos determina muchas veces quién puede sobrevivir cuando el primer ataque falla.

3. Counters

Este es uno de los grandes indicadores de madurez.

El tackle gana tu primer movimiento.

¿Qué haces después?

Un gran pass rusher tiene una segunda respuesta.

Los mejores tienen una tercera.

4. Power

La velocidad es fantástica hasta que el tackle se coloca correctamente.

Entonces necesitas potencia.

Un buen pass rusher puede convertir velocidad en fuerza y convertir la fuerza en desplazamiento.

5. Pass-rush plan

Este concepto es especialmente importante.

Los grandes jugadores no atacan cada snap de la misma manera.

Estudian al tackle.

Si el rival abre demasiado pronto el exterior, pueden atacar por dentro.

Si protege demasiado el interior, atacan el borde.

Si el tackle intenta anticiparse al speed rush, aparece el bull rush.

Eso es pass-rush IQ.


¿Quién tiene ahora mismo el mejor perfil para la NFL?

La clase 2027 todavía está muy lejos de estar cerrada.

Y esto es importante.

En octubre de 2026 nadie debería tratar un mock draft como si fuera una predicción definitiva.

Pero sí podemos observar hacia dónde apunta el consenso actual.

PFF colocó antes de la temporada a Colin Simmons como el número 4 global de su Big Board y como el principal defensor del front seven de la clase.

También situaba a Dylan Stewart como segundo edge, Matayo Uiagalelei tercero, Damon Wilson II cuarto y John Henry Daley quinto.

Pero el College Football tiene precisamente esta función:

cambiar esas listas.

Simmons ha subido todavía más después de Tennessee.

Umanmielen está apareciendo en las conversaciones que antes no lo incluían.

Heldt está produciendo.

Y algunos jugadores que todavía no son elegibles para 2027, como Xavier Lewis, están empezando a llamar la atención.


Los pass rushers universitarios que hay que seguir

Si tuviera que establecer ahora mismo un radar de seguimiento para NFLpedia, la lista sería algo así:

Colin Simmons, Texas — el gran candidato al top 5 del Draft 2027.

Princewill Umanmielen, LSU — producción explosiva y gran subida de valor.

Matayo Uiagalelei, Oregon — prototipo NFL y enorme capacidad de presión.

Dylan Stewart, South Carolina — talento de primera ronda, aunque 2026 se ha complicado.

Will Heldt, Clemson — producción y tamaño, con posibilidades reales de primera ronda.

Yhonzae Pierre, Alabama — veterano versátil que necesita recuperar la producción de 2025.

Xavier Lewis, North Carolina — una de las grandes sorpresas de 2026 y nombre a vigilar para 2028.

Myles Bradley, Bowling Green — líder estadístico que todavía tiene que demostrar que puede trasladar su producción contra mejor oposición.

Y por detrás aparecen otros nombres que todavía pueden cambiar completamente la conversación antes de que termine la temporada.


La carrera por ser el próximo gran pass rusher de la NFL ya ha empezado

La NFL actual está llena de jugadores que llegaron desde el College como auténticos especialistas en destruir pockets.

Pero ninguno nació terminado.

El proceso empieza aquí.

En Texas, donde Colin Simmons acaba de protagonizar uno de los partidos de pass rush más espectaculares de la temporada.

En LSU, donde Umanmielen está convirtiendo explosividad en producción.

En Oregon, donde Matayo Uiagalelei intenta transformar presión en sacks.

En Clemson, donde Will Heldt continúa acumulando números.

En North Carolina, donde Xavier Lewis está empezando a parecer demasiado dominante para que pueda pasar desapercibido.

Y en South Carolina, donde Dylan Stewart tiene que recuperar el terreno perdido.

La temporada 2026 apenas acaba de entrar en octubre.

Todavía quedan muchos partidos contra líneas ofensivas de máximo nivel.

Quedan enfrentamientos divisionales.

Queda el Championship.

Queda el College Football Playoff.

Y después llegará el verdadero examen:

el Combine, los entrenamientos privados, las entrevistas y el Draft.

Pero ya podemos empezar a identificar a los jugadores que están convirtiendo cada tercer down en una amenaza.

Porque un gran pass rusher no necesita conseguir un sack en cada jugada.

A veces basta con que el quarterback mire hacia un lado.

Que el tackle dé un paso demasiado rápido.

Que el guard tenga que ayudar.

Que el pocket se cierre medio segundo antes.

Y cuando todo eso ocurre, aunque el sack no aparezca en la estadística, el pass rusher ya ha ganado.

Y en 2026 hay varios jugadores universitarios que están empezando a dominar precisamente ese juego.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *