NFL Week 3 2026: 7 cosas que nos deja una jornada que vuelve a cambiar el mapa de la NFL
La Week 3 todavía no ha terminado oficialmente —queda el Eagles-Bears del lunes por la noche—, pero el grueso de la jornada ya ha dejado suficientes historias como para empezar a sacar conclusiones.
Y hay una especialmente llamativa: la NFL sigue demostrando que este año nadie parece tener demasiadas ganas de ganar cómodamente.
El domingo dejó una cantidad extraordinaria de partidos decididos por una posesión. De hecho, antes del Monday Night Football, la jornada había igualado el récord histórico de la NFL de partidos de una sola posesión en un mismo domingo, con 12 encuentros.
Pero más allá de los marcadores, hay historias que empiezan a repetirse.
Los Raiders están 3-0. Los Chiefs también.
Los Bills y los 49ers siguen invictos.
Los Chargers están 0-3.
Los Dolphins también.
Jaxon Smith-Njigba está entrando en territorio histórico.
Aaron Rodgers sigue produciendo a los 42 años.
Y en Brasil, Baltimore y Dallas protagonizaron uno de esos partidos que explican perfectamente por qué la NFL es tan difícil de predecir.
Estas son las siete cosas que más nos deja la Week 3.
1. La NFL vuelve a demostrar que los partidos no terminan hasta el último segundo
Si alguien buscaba una prueba de que esta temporada está siendo especialmente caótica, la Week 3 se la ha proporcionado.
Doce partidos del domingo terminaron con una diferencia de ocho puntos o menos, igualando el récord de la NFL para una jornada dominical.
Y algunos fueron auténticos ejercicios de supervivencia.
Los Steelers derrotaron 30-27 a Cincinnati después de que Derrick Harmon provocara un fumble a Joe Burrow con solo 53 segundos por jugar.
Indianapolis venció 19-17 a Houston con un field goal de Spencer Shrader de 53 yardas a falta de 21 segundos.
Washington derrotó 33-31 a Seattle pese a que los Seahawks terminaron con 437 yardas frente a las 258 de los Commanders.
Y Baltimore necesitó un field goal de 56 yardas de Tyler Loop cuando solo quedaba un segundo para derrotar 34-31 a Dallas.
Es decir: no estamos hablando simplemente de una jornada con muchos partidos igualados.
Estamos hablando de una liga en la que una posesión, un balón suelto o un field goal pueden cambiar completamente el resultado.
La NFL llevaba años intentando reducir la distancia entre los equipos.
La Week 3 parece haberlo llevado al extremo.
2. Los Raiders ya no son una sorpresa de dos semanas: están 3-0
Cuando un equipo empieza 2-0, siempre aparece la misma pregunta:
¿Es real o simplemente un buen comienzo?
Después de tres jornadas, Las Vegas ya tiene una respuesta parcial.
Los Raiders están 3-0 después de derrotar 35-27 a New Orleans.
Y lo más interesante no es únicamente el récord.
Es cómo están ganando.
Contra los Saints llegaron perdiendo 27-22 al último cuarto.
A partir de ahí provocaron cuatro pérdidas de balón y anotaron 13 puntos para darle la vuelta al encuentro.
Kirk Cousins volvió a lanzar tres touchdowns y terminó con 22 pases completados de 33 para 248 yardas.
Eso significa que ha lanzado al menos tres touchdowns en cada uno de los tres primeros partidos de la temporada.
Es una estadística especialmente curiosa: Cousins se ha convertido en el primer quarterback de la historia de los Raiders que consigue tres o más pases de touchdown en los tres primeros partidos de una temporada.
Y solo Lamar Jackson, en 2022, había comenzado una temporada con tres partidos consecutivos de al menos tres touchdowns de pase desde la era moderna reciente.
Pero hay otra historia todavía más interesante.
Brock Bowers debutó finalmente en 2026 después de perderse las dos primeras jornadas.
Y no pareció necesitar ningún periodo de adaptación.
10 recepciones, 116 yardas y un touchdown.
Los Raiders todavía tienen problemas.
Ashton Jeanty volvió a tener dificultades corriendo el balón y terminó con solo 56 yardas en 19 carreras.
Pero hay algo que ya no puede considerarse casualidad:
Las Vegas está 3-0.
Y la próxima semana llega un partido enorme.
Raiders contra Chiefs.
Dos equipos 3-0.
3. Jaxon Smith-Njigba empieza a entrar en una categoría histórica
Hay jugadores que tienen una buena temporada.
Y después están aquellos que empiezan a acumular estadísticas que obligan a mirar los libros de récords.
Jaxon Smith-Njigba pertenece cada vez más al segundo grupo.
Contra Washington terminó con:
10 recepciones.
128 yardas.
2 touchdowns.
Pero lo importante está en el contexto.
Smith-Njigba se convirtió en el primer jugador de la historia de los Seahawks en conseguir múltiples partidos consecutivos con al menos 100 yardas de recepción y dos touchdowns.
Y, según FOX Sports Research, su producción lo ha colocado junto a nombres históricos como Jerry Rice y Marvin Harrison Sr. en determinadas listas de comienzo de temporada.
Lo llamativo es que Seattle perdió.
Los Seahawks movieron el balón muchísimo más que Washington: 437 yardas frente a 258.
Sam Darnold lanzó para 379 yardas y cuatro touchdowns.
Pero Seattle perdió tres balones y Washington ninguno.
Es una de esas estadísticas que explican perfectamente cómo funciona la NFL.
Puedes dominar estadísticamente un partido y perderlo.
Y puedes producir 258 yardas y ganar.
Los Seahawks ya tienen dos victorias y una derrota, pero esta derrota deja una pregunta interesante:
¿Puede su ataque seguir produciendo a este nivel sin que las pérdidas de balón terminen costándoles más partidos?
4. Aaron Rodgers sigue escribiendo una temporada que merece ser seguida
Rodgers llegó a Pittsburgh en 2025 después de una etapa complicada en New York.
Pero en 2026 la historia está siendo diferente.
Contra Cincinnati lanzó para 292 yardas y tres touchdowns, completando 19 de 34 pases.
Y volvió a aparecer cuando Pittsburgh más lo necesitaba.
Los Steelers llegaron al último cuarto empatados 27-27.
En la última posesión decisiva, Rodgers encontró primero a DK Metcalf para una ganancia de 14 yardas y después a Darnell Washington para una espectacular recepción de 47 yardas.
Jaylen Warren añadió una carrera de 26 yardas.
Y Chris Boswell terminó poniendo el 30-27.
El partido acabó con una imagen muy apropiada para el encuentro: Joe Burrow fue capturado por Derrick Harmon, perdió el balón y Pittsburgh recuperó la posesión con 44 segundos.
Rodgers no necesitó hacer una barbaridad estadística.
Necesitó hacer las jugadas importantes.
Y hay otro dato curioso:
Con tres touchdowns contra Cincinnati, Rodgers sigue manteniendo a Pittsburgh en una situación competitiva dentro de una temporada que, antes de empezar, estaba marcada por la incógnita de cuánto podía aportar un quarterback de su edad.
Después de tres jornadas, los Steelers están 2-1.
Y Rodgers continúa siendo una de las historias más interesantes de la temporada.
5. Los Ravens-Cowboys de Brasil fueron exactamente lo que la NFL quería
La NFL llevó a Baltimore y Dallas al Maracanã y obtuvo un partido que parecía diseñado para promocionar el producto.
34-31.
Cuatro cambios de líder en el último cuarto.
415 yardas de Dallas.
378 de Baltimore.
Dak Prescott: 276 yardas y un touchdown.
Lamar Jackson: 186 yardas de pase y dos touchdowns.
Derrick Henry: dos touchdowns por tierra.
CeeDee Lamb: 112 yardas.
Y un field goal de 56 yardas de Tyler Loop con un segundo en el reloj para decidirlo.
El partido, además, tuvo una peculiaridad estadística importante.
Dallas terminó con más yardas totales y más tiempo de posesión.
Baltimore, sin embargo, no perdió el balón.
Los Cowboys sí lo hicieron una vez.
En un partido decidido por tres puntos, esa diferencia terminó siendo decisiva.
También fue una nueva demostración de la importancia de Derrick Henry en Baltimore.
El running back terminó con 26 carreras para 89 yardas y dos touchdowns.
No fue una actuación espectacular en términos de promedio —3,4 yardas por carrera—, pero volvió a tener un papel central en una victoria ajustada.
Y hay una conclusión más sencilla:
El primer partido de la NFL en el Maracanã terminó con 65 puntos y una victoria decidida literalmente en el último segundo.
Para la expansión internacional de la liga, difícilmente podía haber un guion más reconocible.
6. Buffalo está 3-0 aunque Josh Allen acaba de tener uno de sus partidos más extraños
Los Bills son 3-0.
Pero Josh Allen terminó el partido contra los Chargers con una línea estadística bastante poco habitual:
16/26.
204 yardas.
0 touchdowns de pase.
2 intercepciones.
Y, aun así, Buffalo ganó 24-16.
¿Por qué?
James Cook.
El running back fue absolutamente determinante con 154 yardas en 24 carreras y un touchdown.
Además, Allen añadió dos touchdowns terrestres.
Es decir, los cuatro touchdowns de Buffalo llegaron por tierra.
Esto es interesante porque durante años la identidad ofensiva de Buffalo ha estado inevitablemente ligada al brazo de Allen.
Esta vez no hizo falta.
Y eso puede terminar siendo una de las diferencias importantes entre un equipo que depende completamente de su quarterback y uno capaz de ganar de varias maneras.
Buffalo no jugó un partido perfecto.
De hecho, perdió cinco balones sueltos, aunque recuperó algunos y terminó imponiéndose.
Pero sigue 3-0.
Y los Chargers están 0-3.
Para Los Angeles, la situación empieza a ser preocupante porque ya no queda demasiado margen para seguir acumulando derrotas.
7. Hay tres equipos 0-3 y las historias empiezan a separarse
Después de tres jornadas tenemos varios equipos invictos, pero también tres que todavía no han ganado:
Los Angeles Chargers.
Miami Dolphins.
Houston Texans.
Y sus situaciones son bastante diferentes.
Los Chargers perdieron 24-16 en Buffalo y, aunque el partido estuvo abierto hasta el final, siguen sin encontrar la primera victoria.
Houston perdió 19-17 contra Indianapolis después de dominar parte del partido defensivamente y limitar a los Colts a 300 yardas.
Y Miami cayó 24-10 contra Kansas City.
Los Dolphins tuvieron más posesión y ejecutaron 67 jugadas ofensivas frente a las 49 de Kansas City.
También consiguieron 329 yardas.
Pero marcaron solo 10 puntos.
Es el tipo de problema que se repite cuando un ataque mueve el balón pero no consigue transformar las posesiones en puntos.
Mientras tanto, Kansas City está 3-0.
Patrick Mahomes terminó con 246 yardas y dos touchdowns, y Travis Kelce volvió a encontrar la end zone.
Los Chiefs no están arrasando.
Pero siguen ganando.
Y ahora llegamos a una de las grandes citas de la Week 4:
Raiders contra Chiefs.
3-0 contra 3-0.
El ganador se quedará solo en la cima de la AFC West.
Y todavía falta un partido
La Week 3 todavía tiene un último capítulo.
Philadelphia visita Chicago en Monday Night Football.
Los Eagles llegan 2-0 y los Bears 1-1.
Por eso cualquier análisis definitivo de la jornada tendrá que esperar unas horas.
Pero ya hay algo claro.
Después de tres semanas, la NFL 2026 no está ofreciendo demasiadas respuestas.
Está ofreciendo preguntas.
¿Son realmente los Raiders candidatos a pelear por la AFC?
¿Puede Kirk Cousins mantener este ritmo?
¿Hasta dónde puede llegar Jaxon Smith-Njigba?
¿Puede Buffalo seguir ganando sin necesitar una gran actuación de Josh Allen?
¿Quién será capaz de frenar a los Chiefs?
¿Y cuánto margen tienen los equipos 0-3?
La Week 3 no ha cerrado estas historias.
Las ha hecho mucho más interesantes.
Y probablemente esa sea la mejor noticia para lo que queda de temporada.
