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NCAA

College Football Week 3 2026: 5 cosas que hemos aprendido de la jornada

La Week 3 del College Football 2026 ha dejado algo más importante que una colección de resultados.

Ha empezado a dibujar tendencias.

Hasta ahora, muchas de las grandes historias de la temporada podían explicarse con una frase sencilla: Texas remontó a Ohio State, Oregon cayó ante Oklahoma State, algunos favoritos cumplieron y todavía quedaba mucho calendario por delante.

Después de la tercera jornada, algunas de esas primeras impresiones empiezan a cambiar.

La SEC ya ha perdido a dos equipos del Top 10 en una misma jornada. Ole Miss ha derrotado a LSU en uno de los partidos con más carga emocional del año. Kentucky ha ganado en College Station a Texas A&M. West Virginia ha derribado a Virginia. Vanderbilt ha protagonizado uno de los finales más increíbles que se recuerdan.

Y, mientras tanto, jugadores como Jeremiah Smith, Trinidad Chambliss, Keelon Russell o Michael Hawkins Jr. siguen haciendo que el College Football sea también uno de los mejores escaparates para empezar a pensar en el futuro de la NFL.

Estas son cinco conclusiones que deja la Week 3 del College Football 2026.


1. La SEC ya ha demostrado que va a ser una guerra

Si había una conferencia que podía permitirse perder algún partido complicado en septiembre sin que saltaran todas las alarmas, esa era la SEC.

Pero la Week 3 ha cambiado ligeramente el panorama.

Dos equipos del Top 10 han perdido el mismo día.

Primero fue Texas A&M.

Los Aggies, que llegaban como nº9 del país, perdieron 31-21 contra Kentucky en College Station. No fue simplemente una derrota ajustada contra un rival que tuvo un buen día: Kentucky controló buena parte del partido y consiguió una de las victorias más importantes de su programa en los últimos años.

Los Wildcats terminaron con una actuación ofensiva muy eficiente de Kenny Minchey, que completó 14 de 18 pases para 252 yardas y dos touchdowns. La defensa también hizo su parte, provocando dos intercepciones a Marcell Reed.

Y después llegó el plato fuerte.

Ole Miss derrotó 32-24 a LSU.

Ole Miss y LSU protagonizaban el gran duelo de la semana

El resultado tiene importancia por sí mismo, porque enfrentaba a dos equipos que comenzaron la jornada dentro del Top 10.

Pero la historia va bastante más allá.

Era el regreso de Lane Kiffin a Oxford.

Kiffin había abandonado Ole Miss para convertirse en entrenador de LSU y el ambiente alrededor del partido llevaba semanas creciendo. Ole Miss llegó a ponerse 24-7 por delante antes de que LSU reaccionara y empatara el encuentro.

Pero los Rebels volvieron a tomar el control.

Trinidad Chambliss lanzó para 363 yardas y dos touchdowns, además de conseguir otro touchdown corriendo, y Ole Miss terminó imponiéndose 32-24. LSU tuvo incluso la posibilidad de empatar en los últimos minutos, pero una intercepción acabó con sus opciones.

Y aquí aparece una de las primeras grandes conclusiones de esta temporada:

en la SEC no parece existir un camino sencillo hacia el College Football Playoff.

No basta con tener talento.

No basta con aparecer entre los diez primeros.

Cada partido de conferencia puede convertirse en una prueba real.

Para LSU, la derrota supone empezar a necesitar una respuesta rápida. Para Texas A&M, perder en casa contra un rival sin ranking cambia completamente la conversación alrededor del equipo.

Y para Ole Miss, el triunfo proporciona algo mucho más interesante que un 3-0.

Proporciona una victoria que puede pesar muchísimo cuando llegue el momento de comparar candidaturas al Playoff.


2. Ohio State se recupera, pero Jeremiah Smith vuelve a ser la gran noticia

Una semana después de sufrir una de las derrotas más dolorosas de su historia reciente, Ohio State necesitaba una reacción.

La consiguió.

Los Buckeyes aplastaron a Kent State 59-3 y terminaron la jornada con un balance de 2-1.

Evidentemente, ganar por 56 puntos a Kent State no borra la remontada que Texas protagonizó una semana antes.

Pero sí evita que Ohio State entre en una espiral de dudas.

Y, sobre todo, permite volver a hablar de uno de los jugadores más importantes del fútbol universitario:

Jeremiah Smith.

El receptor ya no es simplemente uno de los mejores jóvenes de Ohio State.

Ahora es oficialmente el jugador con más yardas de recepción en la historia del programa.

Smith rompió el récord de recepción de Ohio State durante el partido contra Kent State y lo hizo todavía en su tercera temporada universitaria.

Esto es especialmente relevante pensando en la NFL.

Smith todavía tiene que terminar su carrera universitaria y todavía queda muchísimo fútbol por jugar antes de hablar seriamente del Draft que le corresponda.

Pero su evolución está siguiendo una trayectoria poco habitual.

Y existe otra lectura importante.

Ohio State había comenzado la temporada como nº1 del AP Top 25. Después perdió contra Texas y cayó hasta el nº6 en la clasificación publicada tras Week 2.

La respuesta contra Kent State ha sido contundente.

Ahora habrá que comprobar qué ocurre cuando vuelva el Big Ten.

Porque la victoria contra Kent State demuestra que Ohio State puede dominar a un rival claramente inferior.

La derrota contra Texas ya demostró que todavía existen preguntas cuando el rival tiene el mismo nivel de talento.

Ese contraste es mucho más interesante que cualquier marcador.


3. Trinidad Chambliss empieza a convertirse en una historia que merece seguimiento

Hay jugadores que llegan a la temporada con todos los focos encima.

Y hay otros que consiguen que los focos aparezcan después de jugar.

Trinidad Chambliss pertenece al segundo grupo.

El quarterback de Ole Miss fue uno de los nombres propios de la noche al liderar a los Rebels contra LSU.

Sus números explican una parte de la historia:

33 de 48, 363 yardas, dos touchdowns de pase y uno de carrera.

Pero lo realmente interesante es el contexto.

Chambliss no llegó a Ole Miss con el cartel de gran quarterback nacional que tienen otros nombres de la clase.

Su historia es mucho menos convencional.

Ole Miss lo reclutó desde Division II y Lane Kiffin participó en su transformación antes de acabar enfrentándose a él desde el banquillo contrario.

Y en el partido más importante de lo que llevamos de temporada, Chambliss respondió.

Lo hizo además después de que LSU remontara una desventaja de 17 puntos.

Eso importa porque el College Football también funciona como escaparate.

Cada vez que un quarterback responde en un partido de este nivel, su nombre empieza a aparecer en conversaciones diferentes: rankings, premios, Playoff y, eventualmente, NFL.

No significa que Chambliss vaya a ser necesariamente una elección alta del Draft.

Todavía es demasiado pronto para eso.

Pero sí significa que ya tenemos otro quarterback al que merece la pena seguir durante el resto de 2026.

Y no es el único.

Keelon Russell volvió a dejar buenas sensaciones con Alabama en la victoria 50-36 sobre Florida State. El quarterback lanzó para 320 yardas y tres touchdowns, completando 23 de 30 pases y conectando con nueve receptores diferentes.

En West Virginia, mientras tanto, Michael Hawkins Jr. protagonizó otra actuación que merece atención.

Los Mountaineers derrotaron 38-27 a Virginia y Hawkins terminó participando directamente en los cinco touchdowns de West Virginia, además de acumular 313 yardas de ataque.

Y lo hizo contra un equipo que entró en la jornada como nº25 del país.

La temporada todavía está empezando.

Precisamente por eso estos nombres son interesantes.

No para decidir ahora quién será una estrella NFL.

Sino para empezar a construir una lista de jugadores que podrían convertirse en protagonistas cuando llegue 2027.


4. Las sorpresas ya no son anecdóticas: West Virginia y Vanderbilt han cambiado el mapa

Una de las características más interesantes del College Football es que una temporada puede cambiar en una tarde.

La Week 3 ha tenido varios ejemplos.

El primero es West Virginia.

Los Mountaineers derrotaron 38-27 a Virginia y empezaron 3-0 por primera vez desde 2018.

Además, lo hicieron remontando dos desventajas tempranas y con una actuación espectacular de Michael Hawkins Jr.

El quarterback produjo cinco touchdowns y 313 yardas totales, mientras que West Virginia consiguió también 123 yardas terrestres de Cam Cook.

Ahora la pregunta es qué hará el equipo a partir de aquí.

Porque ganar a un equipo del Top 25 cambia las expectativas.

Ya no se trata solamente de tener un buen inicio.

West Virginia acaba de colocarse en una posición en la que empieza a ser razonable preguntarse si puede aparecer en el próximo AP Top 25.

Y luego está Vanderbilt.

Lo ocurrido contra NC State fue todavía más extraño.

Vanderbilt perdía 31-28 y NC State tenía el balón con seis segundos restantes.

La idea de los Wolfpack era conceder un safety intencionadamente y terminar el partido.

Pero CJ Bailey perdió el balón dentro de su propia end zone.

Vanderbilt recuperó el fumble y consiguió el touchdown de la victoria.

Resultado final: 35-31.

La remontada comenzó cuando Vanderbilt perdía 24-7 y terminó con uno de los finales más surrealistas de la temporada. AP destacó además que fue la mayor remontada de Vanderbilt desde 2012 y que los Commodores han empezado 3-0 en temporadas consecutivas por primera vez en este siglo.

Este tipo de partidos tienen un valor que va más allá de la clasificación.

Son precisamente los encuentros que pueden cambiar la percepción de un programa.

Y en un deporte donde el Playoff depende cada vez más de resultados y contexto, empezar 3-0 con una victoria importante puede cambiar por completo el resto de la temporada.


5. La Week 3 empieza a separar los resultados de las verdaderas señales

Oregon Ducks no tiene margen de error

Esta quizá sea la conclusión más importante.

No todos los 3-0 son iguales.

No todas las derrotas significan lo mismo.

Y no todas las palizas sirven para medir a un candidato al Playoff.

Por ejemplo, Oregon ganó 84-0 a Portland State.

El resultado es espectacular y los Ducks dominaron desde el principio, pero el partido también demuestra por qué hay que poner los marcadores en contexto.

Dante Moore lanzó cuatro touchdowns en la primera mitad y Oregon terminó estableciendo un récord de anotación en Autzen Stadium.

Pero no es el mismo tipo de información que proporciona una victoria contra un rival del Top 25.

Lo mismo ocurre con Notre Dame.

Los Fighting Irish, nº3 del país, derrotaron 27-10 a Michigan State y continúan invictos.

CJ Carr lanzó para 234 yardas y añadió un touchdown terrestre, mientras que Nolan James Jr. consiguió 121 yardas por tierra y otro touchdown. Notre Dame tomó el control especialmente en la segunda mitad.

Georgia, por su parte, ganó 45-17 en Arkansas y mantuvo la línea dominante que había mostrado durante las primeras semanas.

Miami ya había ganado 33-20 a Wake Forest el viernes.

Texas Tech había superado 28-26 a Houston en un partido de Big 12 que se decidió en los últimos minutos.

Y Louisville derrotó 41-31 a SMU en otro duelo entre equipos del Top 25.

Por eso, después de Week 3, mirar simplemente el balance de victorias y derrotas puede resultar engañoso.

Hay que empezar a mirar contra quién has ganado, dónde has ganado, cómo has reaccionado a los problemas y qué jugadores están apareciendo cuando el nivel de oposición aumenta.

Ahí es donde empieza realmente la temporada.


¿Qué nos deja la Week 3 del College Football 2026?

Todavía no tenemos el nuevo AP Top 25 oficial.

Y probablemente sea mejor así.

Porque la Week 3 ha dejado suficientes preguntas como para que la clasificación sea mucho más interesante cuando se publique.

Texas sigue teniendo el peso de haber derrotado a Ohio State con una remontada histórica.

Georgia continúa ganando con autoridad.

Notre Dame sigue invicta.

Miami está invicta.

Ole Miss acaba de derrotar a LSU.

Ohio State ha respondido después de su derrota.

Y equipos como Kentucky, West Virginia o Vanderbilt han demostrado que pueden alterar el escenario cuando nadie los esperaba.

Mientras tanto, algunos nombres individuales empiezan a ganar protagonismo.

Jeremiah Smith continúa construyendo una carrera universitaria extraordinaria.

Trinidad Chambliss acaba de firmar una de las actuaciones más importantes de la temporada.

Keelon Russell sigue creciendo en Alabama.

Y Michael Hawkins Jr. acaba de convertir a West Virginia en uno de los equipos que habrá que seguir durante las próximas semanas.

Eso es precisamente lo que hace especial al College Football.

En septiembre todavía no sabemos cómo terminará la temporada.

Pero después de tres jornadas ya podemos empezar a distinguir qué equipos simplemente están ganando partidos y cuáles están empezando a construir una historia.

Y la Week 3 ha dejado unas cuantas.

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