Top 10 WR de College Football 2026: los mejores receptores de la NCAA
Hay rankings que se construyen mirando una columna de estadísticas.
Y hay rankings que intentan responder una pregunta bastante más complicada:
¿Qué wide receivers del College Football tienen actualmente más capacidad para cambiar un partido, dominar a una defensa y convertirse en estrellas de la NFL?
La diferencia importa.
Porque después de dos semanas de la temporada 2026 hay receptores con más yardas que algunos de los nombres que aparecen en esta lista. Hay jugadores que han acumulado touchdowns contra defensas inferiores y otros que todavía no han tenido suficientes oportunidades para llenar una hoja estadística.
Pero el mejor wide receiver de College Football no es necesariamente el que más yardas lleva.
Hay que valorar el volumen de oportunidades, la calidad de los rivales, el quarterback, el sistema ofensivo, la capacidad para ganar en diferentes situaciones, el rendimiento después de la recepción, las recepciones disputadas, la amenaza profunda y, especialmente, si el jugador puede trasladar todo eso a la NFL.
Y 2026 está ofreciendo algo especialmente interesante.
La generación de receptores que apunta al Draft NFL 2027 tiene un potencial extraordinario.
Jeremiah Smith ya parece una elección de primera ronda casi inevitable.
Malachi Toney ha empezado el año como una máquina de producir.
KJ Duff está convirtiendo su enorme tamaño en producción real.
Charlie Becker ha pasado de ser una pieza secundaria del campeón nacional a convertirse en una de las principales armas de Indiana.
Y jugadores como Reed Harris han irrumpido con fuerza suficiente para obligarnos a modificar cualquier ranking realizado antes de septiembre.
Por eso este no es el ranking de pretemporada.
Es el ranking de los mejores WR del FBS a 15 de septiembre de 2026.
1. Jeremiah Smith — Ohio State
El estándar
2026: 16 recepciones, 315 yardas, 3 touchdowns
Promedio: 19,7 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: candidato clarísimo a Top 5 de 2027
Si hubiera que elegir un solo receptor para construir una ofensiva universitaria alrededor de él, Jeremiah Smith seguiría siendo la respuesta.
Y eso es importante porque ya no hablamos de potencial.
Hablamos de producción.
Smith comenzó 2026 con ocho recepciones para 151 yardas y dos touchdowns contra Ball State. Después llegó Texas.
Y allí volvió a demostrar por qué lleva dos años siendo considerado algo diferente.
Ocho recepciones, 164 yardas y un touchdown contra la defensa de Texas.
Ohio State perdió aquel partido, pero Smith fue uno de los principales motivos por los que los Buckeyes llegaron a tener una ventaja de 20 puntos.
Tras dos partidos lleva 16 recepciones para 315 yardas y tres touchdowns.
Pero sus estadísticas actuales son solamente una parte de la explicación.
En sus dos primeras temporadas acumuló 2.558 yardas y 27 touchdowns, convirtiéndose en uno de los receptores más productivos que ha pasado por Ohio State.
Su combinación es extraordinaria:
- 6’4″ y alrededor de 222 libras.
- Velocidad de jugador mucho más pequeño.
- Capacidad para ganar en contacto.
- Manos extraordinarias.
- Amenaza profunda.
- Capacidad para producir después de la recepción.
- Puede jugar abierto o desde el slot.
- Puede ganar con rutas, fuerza o simplemente imponiendo su físico.
Y existe un aspecto especialmente importante para la NFL:
no necesita que el quarterback le coloque el balón perfectamente.
Smith puede convertir un pase mediocre en una ganancia importante.
Eso es una característica de los receptores de élite.
Antes de 2026 ya acumulaba 31 recepciones disputadas ganadas desde el comienzo de 2024, cuarta cifra del FBS en ese periodo.
Su problema no es la producción.
Tampoco el talento.
Ni siquiera su adaptación a partidos grandes.
Su único interrogante real es hasta dónde puede llegar.
Actualmente, CBS Sports lo tiene como el WR1 y el jugador número 2 de todo su Big Board del Draft 2027.
Y después de dos partidos, es muy difícil discutirlo.
Jeremiah Smith no está intentando entrar en el grupo de los mejores receptores universitarios. Está intentando decidir cuánto tiempo le queda antes de ser considerado uno de los mejores jugadores de todo el fútbol universitario.
2. Malachi Toney — Miami
El receptor que puede discutirle el número 1 a Smith
2026: 16 recepciones, 330 yardas, 4 touchdowns
Promedio: 20,6 yardas por recepción
Curso: Sophomore
Draft: elegible para 2027 si mantiene su trayectoria
Si Smith es el receptor más completo, Malachi Toney puede ser el jugador más difícil de defender con el balón en las manos.
Y eso no es una exageración.
Toney ya había dejado una temporada de freshman extraordinaria en 2025:
109 recepciones, 1.211 yardas y 11 touchdowns, además de producción como corredor y retornador.
Pero lo realmente impresionante fue su eficiencia después de recibir.
Lideró el FBS con 845 yardas después de la recepción y provocó 45 placajes fallados.
No es simplemente un receptor.
Es un jugador ofensivo.
Miami puede utilizarlo como receptor exterior, desde el slot, en screens, en movimientos pre-snap o incluso como corredor.
Y ahora 2026 ha comenzado de manera todavía más espectacular.
Contra Stanford:
12 recepciones, 234 yardas y 3 touchdowns.
Contra Florida A&M:
volvió a producir, ayudando a Miami a conseguir una de las mayores exhibiciones ofensivas de las dos primeras jornadas.
Tras dos partidos:
330 yardas y cuatro touchdowns.
Pero aquí hay algo que diferencia a Toney de muchos receptores universitarios.
No necesita que Miami le diseñe constantemente rutas profundas para producir.
Puede recibir un pase detrás de la línea de scrimmage y convertirlo en una jugada de 30 yardas.
Puede ganar una recepción disputada.
Puede escapar de un primer placaje.
Puede jugar en tráfico.
Y, sobre todo, tiene una cualidad que los scouts adoran:
el partido parece ir más lento para él después de la recepción.
ESPN ya había recogido antes de la temporada que Toney consiguió 845 yardas tras recepción en 2025 y que no registró ningún drop en 141 targets.
Después de dos semanas, la discusión ya no es si Toney pertenece a este ranking.
Es si puede terminar el año disputándole a Smith el puesto de mejor receptor del país.
3. KJ Duff — Rutgers
El gigante que está convirtiendo el tamaño en producción
2026: 17 recepciones, 333 yardas, 5 touchdowns
Promedio: 19,6 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: candidato a primera ronda
Probablemente sea el jugador de este ranking que más ha ganado valor durante las dos primeras semanas.
KJ Duff no es nuevo.
Ya había conseguido 60 recepciones, 1.084 yardas y siete touchdowns en 2025.
Pero lo que está haciendo en 2026 obliga a mirarlo de otra manera.
17 recepciones.
333 yardas.
Cinco touchdowns.
Y lo ha hecho en una situación bastante menos favorable que la de muchos de los jugadores que aparecen por encima de él.
Rutgers no es Ohio State.
No es Texas.
No es Miami.
Y Duff no dispone del mismo ecosistema ofensivo.
Sin embargo, está produciendo.
Su tamaño es obviamente el primer elemento que llama la atención:
6’6″ y unas 225 libras.
Pero quedarse en “es muy alto” sería simplificarlo demasiado.
Duff tiene una combinación poco habitual de tamaño y movilidad.
Puede ganar por encima del cornerback.
Puede atacar el balón en el aire.
Puede utilizar su cuerpo para proteger la recepción.
Y tiene suficiente aceleración para convertir una recepción en una jugada explosiva.
En 2025 lideró al Power 4 con 23 recepciones disputadas ganadas, consiguió 21 recepciones de al menos 20 yardas y convirtió el 83 % de sus recepciones en primeros downs o touchdowns.
PFF lo había situado además entre los 50 mejores jugadores de College Football antes de empezar la temporada.
Ahora sus estadísticas están dando una dimensión mucho más visible a aquella valoración.
Y aquí aparece una pregunta interesante:
¿Puede un receptor de 6’6″ convertirse en una de las primeras elecciones del Draft?
Actualmente CBS lo sitúa como su WR8 para 2027.
Si mantiene esta producción contra Big Ten de mayor nivel, esa posición puede parecer demasiado conservadora dentro de unos meses.
4. Charlie Becker — Indiana
El receptor que ha pasado de arma secundaria a protagonista
2026: 7 recepciones, 145 yardas, 5 touchdowns
Promedio: 20,7 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: potencial de primera ronda
La historia de Charlie Becker es especialmente interesante porque sus números de 2025 no explican completamente lo bueno que fue.
34 recepciones.
679 yardas.
Cuatro touchdowns.
No parecen números de una futura primera ronda.
Pero Indiana ganó el campeonato nacional.
Y Becker apareció precisamente cuando el nivel del rival subía.
Contra Ohio State fue decisivo.
Contra Alabama produjo.
Y en el partido por el campeonato nacional contra Miami volvió a aparecer con recepciones disputadas de enorme valor.
Su porcentaje de recepciones que acabaron en primer down o touchdown fue del 85,3 %, el mejor entre los receptores del Power 4 según ESPN Research.
Ahora ha comenzado 2026 con una diferencia fundamental:
ya no tiene que compartir protagonismo.
En las dos primeras jornadas lleva cinco touchdowns.
Contra Howard consiguió tres touchdowns antes del descanso y solamente necesitó tres recepciones para hacerlo.
Tiene 6’4″, alrededor de 208 libras y una combinación de tamaño, velocidad y control corporal que lo hace especialmente peligroso en situaciones de tercer down y zona roja.
Pero lo que más me interesa de Becker es otra cosa.
No necesita 12 recepciones para cambiar un partido.
Es el típico receptor cuya importancia puede ser mucho mayor que su volumen.
Y eso es exactamente lo que la NFL busca.
CBS Sports lo sitúa actualmente como el WR3 de su Draft Board 2027.
Después de dos semanas, esa valoración parece mucho menos sorprendente que antes de comenzar la temporada.
5. Cam Coleman — Texas
El talento físico que acaba de entrar en una ofensiva de campeonato
2026: 6 recepciones, 105 yardas, 2 touchdowns
Promedio: 17,5 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: candidato claro a primera ronda
Aquí hay que hacer algo que los rankings basados exclusivamente en estadísticas no hacen:
mantener a Cam Coleman arriba aunque sus números actuales sean modestos.
Porque Coleman no ha empezado mal.
Simplemente comparte campo con una cantidad absurda de talento.
Y eso cambia todo.
Coleman llegó a Texas después de dos temporadas en Auburn en las que consiguió:
93 recepciones, 1.306 yardas y 13 touchdowns.
Además, jugó con cinco quarterbacks diferentes durante sus dos primeras campañas.
Eso importa.
Porque sus estadísticas probablemente no reflejan completamente lo que puede producir con una estructura ofensiva como la de Steve Sarkisian y un quarterback como Arch Manning.
Coleman mide aproximadamente 6’3″ y 204 libras.
Es explosivo.
Tiene una capacidad excepcional para localizar el balón.
Gana en el punto más alto.
Y posee el tipo de físico que obliga a la defensa a cambiar su cobertura.
En Week 2 contra Ohio State no tuvo una gran estadística:
4 recepciones para 49 yardas.
Pero Texas no necesitaba que Coleman acumulara 150 yardas.
Necesitaba que su presencia obligara a Ohio State a respetar la parte exterior del campo.
Y ahí está el verdadero valor de Coleman.
Un receptor puede producir aunque no reciba el balón.
Si una defensa utiliza dos jugadores para evitar que Coleman gane una ruta profunda, está liberando espacio para Ryan Wingo, los tight ends o el juego de carrera.
Por eso su impacto en Texas probablemente sea mayor que sus 105 yardas actuales.
ESPN había recogido antes de la temporada que varios evaluadores lo consideraban un talento excepcional y que, con un buen año en Texas, podía convertirse en un jugador Top 10 del Draft.
6. Reed Harris — Arizona State
La gran subida del ranking
2026: 15 recepciones, 326 yardas, 4 touchdowns
Promedio: 21,7 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: candidato a ascender hacia las rondas altas
Aquí es donde un ranking actualizado tiene que diferenciarse de uno escrito en agosto.
Reed Harris probablemente no habría aparecido tan arriba en un ranking de pretemporada.
Ahora sí.
Porque acaba de enfrentarse a Texas A&M y salió del partido con:
9 recepciones.
189 yardas.
2 touchdowns.
Y lo hizo en una derrota.
Eso es importante.
No estaba acumulando estadísticas en una paliza contra un rival FCS.
Arizona State perdió 48-20.
Harris fue responsable de una parte enorme de la producción aérea de su equipo.
Tras dos jornadas lleva 326 yardas, cuarta mejor cifra del país, y cuatro touchdowns.
Además, suma 146 yardas después de la recepción.
Y mide alrededor de 6’5″.
Ese perfil físico es muy interesante.
Porque no estamos hablando simplemente de un receptor alto que gana jump balls.
Harris está demostrando capacidad para generar yardas después de la recepción.
El problema para elevarlo todavía más es evidente:
necesitamos verlo contra más defensas de alto nivel.
Su actuación contra Texas A&M ha cambiado su situación.
Pero dos partidos no convierten automáticamente a un jugador en prospecto Top 10.
Sí lo convierten en alguien al que ahora hay que vigilar muy de cerca.
Y precisamente por eso está aquí.
7. Ryan Williams — Alabama
El talento sigue ahí; ahora tiene que recuperar la consistencia
2026: 9 recepciones, 173 yardas, 0 touchdowns
Curso: Junior
Draft: potencial de primera ronda
Ryan Williams es probablemente el jugador de esta lista cuyo puesto puede cambiar más durante la temporada.
Porque el talento nunca ha estado en duda.
Williams explotó como freshman en 2024 con Alabama y consiguió 865 yardas y ocho touchdowns.
Después tuvo una segunda temporada con altibajos.
Ahora ha vuelto para 2026 con una misión muy clara:
demostrar que sigue siendo uno de los receptores más talentosos del país.
Y hay señales positivas.
En la primera jornada contra East Carolina consiguió cinco recepciones para 130 yardas.
Su combinación de velocidad, aceleración y capacidad para ganar campo abierto continúa siendo extraordinaria.
Pero también existe una preocupación.
Las manos.
Williams ha tenido problemas de drops y consistencia, algo que puede resultar especialmente peligroso para un receptor que depende tanto de generar separación y convertirla en grandes jugadas.
Por eso no lo colocaría actualmente entre los tres primeros.
No porque su techo sea menor.
Al contrario.
Su techo puede ser superior al de varios jugadores que están por encima.
Pero un ranking serio tiene que valorar también lo que está ocurriendo ahora.
Con 173 yardas y cero touchdowns después de dos partidos, todavía necesita demostrar que ha eliminado el problema que frenó parte de su temporada 2025.
Y si lo consigue, puede subir muy rápido.
8. Nick Marsh — Indiana
El complemento perfecto para Becker
2026: 4 recepciones, 88 yardas, 2 touchdowns
Promedio: 22 yardas por recepción
Curso: Junior
Draft: candidato a rondas 1-2
Puede parecer extraño colocar a un jugador con solamente cuatro recepciones tan arriba.
Pero Indiana es precisamente el ejemplo perfecto de por qué las estadísticas brutas pueden engañar.
Nick Marsh llegó desde Michigan State después de acumular 100 recepciones, 1.311 yardas y nueve touchdowns en sus dos temporadas anteriores.
En 2025 tuvo 59 recepciones para 662 yardas y seis touchdowns.
Y posee una característica especialmente valiosa:
amenaza profunda + capacidad después de la recepción.
En 2025 forzó 36 placajes fallados después de la recepción, solamente por detrás de Malachi Toney.
Ahora comparte ofensiva con Charlie Becker.
Eso puede parecer un problema estadístico.
En realidad puede convertirse en una ventaja.
Si una defensa decide concentrarse en Becker, Marsh tiene oportunidades.
Si intenta protegerse de Marsh en profundidad, Becker puede atacar el medio.
Y si la defensa intenta jugar hombre contra ambos, Indiana puede utilizar su velocidad y su juego terrestre para generar ventajas.
CBS Sports lo tiene actualmente como WR5 de la clase 2027.
No es difícil entender por qué.
9. Ryan Coleman-Williams — Alabama
El año que puede decidir su valor en el Draft
2026: 9 recepciones, 173 yardas, 0 touchdowns
Curso: Junior
Draft: potencial de primeras rondas si recupera su nivel
Aquí estamos ante uno de los perfiles más interesantes del ranking.
Porque Coleman-Williams ya ha demostrado que puede producir.
En 2024 explotó como freshman.
En 2025 tuvo una temporada mucho más irregular:
49 recepciones, 689 yardas y cuatro touchdowns.
Y, sobre todo, tuvo un problema muy concreto:
10 drops, la cifra más alta entre los receptores del Power 4 según ESPN Research.
Eso explica por qué ha caído en algunos rankings.
Pero también explica por qué 2026 puede ser tan importante.
Porque Alabama no necesita descubrir si tiene talento.
Necesita descubrir si puede convertirlo en consistencia.
En la primera jornada tuvo cinco recepciones para 130 yardas contra East Carolina, aunque también dejó escapar dos balones y perdió uno.
Después contra Kentucky tuvo una producción más discreta.
El talento físico sigue siendo evidente.
Pero la NFL no paga por el potencial.
Paga por la capacidad de convertir ese potencial en producción repetible.
CBS Sports actualmente lo coloca como su WR6 del Draft 2027.
Por eso este ranking lo mantiene dentro del Top 10.
Pero su posición tiene una condición muy clara:
tiene que demostrar que los drops de 2025 fueron una anomalía y no una característica.
10. Dakorien Moore — Oregon
El sophomore que todavía puede dispararse
2026: 9 recepciones, 138 yardas, 2 touchdowns
Curso: Sophomore
Draft: no es elegible para el Draft 2027; apunta al 2028
El último puesto es probablemente el más discutible.
Y eso es bueno.
Porque existen varios jugadores que podrían estar aquí.
Mario Craver.
Duce Robinson.
Bryant Wesco Jr.
TJ Moore.
Wyatt Young.
Jordan Faison.
Pero me quedo con Dakorien Moore porque el contexto de edad y potencial importa.
Moore fue uno de los grandes reclutas de la clase 2025 y tuvo un primer año prometedor en Oregon.
En 2026 ha comenzado con 138 yardas y dos touchdowns en dos partidos.
Contra Boise State ya mostró exactamente por qué genera tanta expectación:
seis recepciones para 93 yardas y un touchdown de 62 yardas.
Después llegó Oklahoma State y Oregon perdió 39-31.
La producción de Moore fue más modesta, pero el talento sigue siendo evidente.
Es rápido.
Tiene explosividad.
Puede jugar desde diferentes posiciones.
Y tiene una capacidad para crear separación que puede convertirlo en una futura estrella.
El gran problema es que todavía tiene que mejorar la consistencia de sus rutas y de sus manos.
Pero aquí no estamos solamente valorando quién es el décimo mejor receptor hoy.
Estamos intentando identificar quién puede terminar siendo uno de los mejores.
Y Moore tiene ese techo.
Los jugadores que se quedan fuera
Este es probablemente el apartado más importante para entender el ranking.
Porque el Top 10 no significa que del puesto 11 hacia abajo no haya talento NFL.
Al contrario.
La profundidad de la posición es extraordinaria.
Mario Craver — Texas A&M
Fue uno de los nombres más importantes de la ofensiva de Texas A&M en 2025, con 59 recepciones para 917 yardas y cuatro touchdowns.
En 2026 todavía no ha encontrado el volumen necesario para entrar en este Top 10, aunque sigue siendo un jugador con potencial de NFL.
Duce Robinson — Florida State
El receptor de los Seminoles viene de una temporada 2025 con 1.081 yardas y seis touchdowns y tiene un perfil físico excepcional.
Pero Florida State ha comenzado 2026 con problemas ofensivos y Robinson solamente lleva cinco recepciones.
El talento no ha desaparecido.
La producción sí ha bajado.
Bryant Wesco Jr. — Clemson
Era uno de los nombres destacados de la pretemporada.
Pero sus primeras dos jornadas han sido decepcionantes estadísticamente: 8 recepciones, 64 yardas y ningún touchdown.
No sería prudente enterrarlo después de dos partidos, pero actualmente no hay suficiente producción para colocarlo en el Top 10.
Wyatt Young — Oklahoma State
Su caso es diferente.
Después de dos partidos lleva 13 recepciones, 205 yardas y un touchdown, y además acaba de formar parte de una ofensiva que derrotó a Oregon.
Si mantiene ese ritmo, será muy difícil mantenerlo fuera de la conversación.
T.J. Moore — Clemson
El otro gran nombre de Clemson.
Tiene talento para entrar en este ranking, pero necesita convertirlo en producción de manera más constante.
Ranking actualizado: los 10 mejores WR del College Football 2026
| Pos. | Jugador | Universidad | 2026 | Perfil Draft |
|---|---|---|---|---|
| 1 | Jeremiah Smith | Ohio State | 16-315-3 | Top 5 |
| 2 | Malachi Toney | Miami | 16-330-4 | 1ª ronda |
| 3 | KJ Duff | Rutgers | 17-333-5 | 1ª ronda |
| 4 | Charlie Becker | Indiana | 7-145-5 | 1ª ronda |
| 5 | Cam Coleman | Texas | 6-105-2 | 1ª ronda |
| 6 | Reed Harris | Arizona State | 15-326-4 | Ascenso rápido |
| 7 | Ryan Williams | Alabama | 9-173-0 | 1ª ronda potencial |
| 8 | Nick Marsh | Indiana | 4-88-2 | 1ª-2ª ronda |
| 9 | Ryan Coleman-Williams | Alabama | 9-173-0 | 1ª ronda potencial |
| 10 | Dakorien Moore | Oregon | 9-138-2 | Draft 2028 |
¿Quién es realmente el WR1 del College Football?
Aquí está la discusión que probablemente va a acompañar toda la temporada.
Jeremiah Smith
Tiene la mejor combinación de producción, físico, técnica y experiencia contra rivales de máximo nivel.
Malachi Toney
Tiene probablemente la mejor capacidad de generar yardas después de la recepción y convertirse en una amenaza desde cualquier posición.
Cam Coleman
Puede tener el mejor perfil físico puro después de Smith.
KJ Duff
Es quizá el jugador que más ha ganado valor en estas dos primeras semanas.
Charlie Becker
Puede ser el receptor que más dependa de contexto para producir, pero su eficiencia en situaciones importantes es extraordinaria.
Por eso, si hoy tuviera que construir una franquicia NFL y me obligaran a elegir un receptor universitario, seguiría escogiendo a Jeremiah Smith.
Pero la distancia con Toney es mucho menor que hace tres meses.
Y esa es probablemente una de las mejores historias individuales de este comienzo de College Football.
El Draft NFL 2027 puede tener una generación histórica de receptores
Hay algo que este ranking deja bastante claro.
La clase de wide receivers del Draft 2027 puede ser extraordinaria.
Smith tiene argumentos para ser una elección Top 5.
Coleman tiene físico de primera ronda.
Becker está empezando a generar buzz de Top 20.
KJ Duff tiene un perfil físico poco habitual.
Nick Marsh tiene velocidad y capacidad para ganar después de la recepción.
Ryan Williams todavía tiene un techo enorme.
Y detrás de ellos hay jugadores como Mario Craver, Duce Robinson, Wyatt Young, T.J. Moore, Bryant Wesco Jr. o Jordan Faison.
CBS Sports tiene actualmente a Smith, Coleman, Becker, Marsh, Ryan Coleman-Williams, Craver y Duff dentro de sus ocho primeros receptores del Draft 2027, una muestra bastante clara de la profundidad de la clase.
Y hay algo todavía más interesante.
No todos estos jugadores están en las mismas circunstancias.
Smith tiene a Ohio State.
Toney tiene una ofensiva explosiva y un quarterback que puede lanzar el balón constantemente.
Coleman comparte campo con Wingo en Texas.
Becker y Marsh forman posiblemente uno de los mejores dúos de receptores del país.
Duff está produciendo en Rutgers con mucho menos contexto favorable.
Harris está intentando demostrar que su explosión no es circunstancial.
Y Williams intenta recuperar la regularidad que mostró al principio de su carrera.
Por eso este ranking seguramente cambie.
Y mucho.
Porque estamos solamente en septiembre.
Conclusión: el mejor receptor no es el que más yardas tiene
Dos semanas de College Football pueden cambiar un ranking.
Pero no deberían cambiar completamente el criterio con el que se construye.
Las estadísticas importan.
Muchísimo.
Pero también importa contra quién se producen.
Importa cómo se producen.
Importa qué hace el jugador cuando no recibe el balón.
Importa si puede ganar desde el slot y desde fuera.
Importa si puede bloquear.
Importa si puede ganar en tercer down.
Importa si puede producir cuando el quarterback está siendo presionado.
Y, para quienes miran hacia el siguiente nivel, importa una pregunta todavía más importante:
¿puede hacer lo mismo contra jugadores que dentro de un año estarán jugando en la NFL?
Jeremiah Smith ya ha respondido parcialmente a esa pregunta.
Malachi Toney también está empezando a hacerlo.
Cam Coleman tendrá su oportunidad en Texas.
Charlie Becker ha demostrado que puede aparecer en partidos importantes.
KJ Duff está obligando a cambiar la conversación sobre él.
Y varios de los jugadores que todavía están fuera del Top 10 tienen tiempo de sobra para entrar.
Por ahora, sin embargo, hay un nombre que sigue por encima de todos.
Jeremiah Smith es el WR1 del College Football.
Pero por primera vez desde que comenzó su reinado, parece que tiene varios perseguidores suficientemente buenos como para convertir la carrera en algo mucho más interesante.
Y si todos ellos llegan al Draft 2027 manteniendo este nivel, la NFL podría estar ante una de las mejores generaciones de wide receivers de los últimos años.
