Acaba la preseason NFL: 5 decisiones que pueden cambiarlo todo este fin de semana
La Week 3 de la preseason NFL 2026 no es simplemente el último partido antes de que empiece la temporada.
Es el último examen.
Después de este fin de semana llegará el momento más cruel del calendario: pasar de una plantilla de hasta 90 jugadores a un roster de 53. Los equipos tendrán hasta el 30 de agosto para tomar esas decisiones.
Y hay una diferencia importante respecto a lo que ocurría hace años.
La tercera jornada ya no es necesariamente el gran ensayo general para los titulares. Muchos jugadores importantes ni siquiera jugarán. Por eso, mirar únicamente quién gana o quién pierde el partido puede llevarnos a conclusiones equivocadas.
Lo importante está en los jugadores que necesitan convencer.
Y, sobre todo, en las decisiones que los entrenadores y general managers tendrán que tomar inmediatamente después.
Estas son las cinco que más me interesan.
1. Las Vegas: Kirk Cousins empieza, pero Fernando Mendoza ya está jugando su propia temporada
Esta es la situación que más titulares está generando, pero también una de las que más fácilmente puede interpretarse mal.
Kirk Cousins es el quarterback previsto para comenzar la temporada de los Raiders.
Fernando Mendoza, número 1 del Draft de 2026, no necesita arrebatarle el puesto este verano.
La historia es otra.
Los Raiders parecen haber diseñado una transición: Cousins aporta estabilidad inmediata mientras Mendoza aprende el sistema de Klint Kubiak y se prepara para convertirse en el quarterback del futuro. Esa es también la lectura que se ha venido haciendo del proyecto de Las Vegas durante el verano.
Mendoza ya ha tenido oportunidades importantes durante la preseason. En su debut lanzó un touchdown y disputó cuatro drives completos.
Y en la segunda semana, contra Houston, tuvo una actuación mucho más irregular.
Eso es precisamente lo interesante.
No debemos preguntarnos si Mendoza va a ser el QB1 en septiembre.
Debemos preguntarnos:
¿Está haciendo lo suficiente para que los Raiders crean que el relevo puede llegar antes de lo previsto?
Porque hay una diferencia enorme entre preparar a un rookie para 2027 y descubrir que quizá está listo para asumir el puesto durante la propia temporada 2026.
Y hay otro nombre que puede ser importante en esta ecuación:
Aidan O’Connell.
Los Raiders podrían quedarse con tres quarterbacks, pero algunas proyecciones actuales apuntan incluso a un posible traspaso de O’Connell.
Por tanto, el partido contra San Francisco no es una batalla Cousins-Mendoza.
Es una última fotografía de cómo queda construido el futuro de la posición.
2. Pittsburgh: Will Howard o Drew Allar, ¿quién será realmente el QB2?
Si hay una batalla de quarterback que sí merece nuestra atención este fin de semana, es la de Pittsburgh.
Aaron Rodgers será el quarterback titular.
Mason Rudolph es el veterano que parte claramente por delante como suplente.
Pero detrás hay dos apuestas muy diferentes:
Will Howard y Drew Allar.
Howard, elegido en 2025, impresionó en el primer partido de preseason: completó 7 de 9 pases para 86 yardas y lideró un drive de touchdown.
Allar, seleccionado en la tercera ronda de 2026, representa una inversión más reciente.
El problema llegó en la segunda semana.
Los dos jóvenes quarterbacks tuvieron dificultades y, entre ambos, los Steelers fueron incapaces de producir un solo punto en 11 drives.
Eso ha cambiado ligeramente la conversación.
Porque Pittsburgh parecía inclinado a conservar cuatro quarterbacks.
Ahora la pregunta es si merece la pena ocupar una plaza de roster con ambos.
Y aquí aparece la importancia de la última semana.
No se trata solamente de quién lanza más touchdowns.
Mike McCarthy necesita decidir cuál de los dos tiene más posibilidades de convertirse en el quarterback de futuro de la franquicia.
Howard necesita recuperar la sensación de su debut.
Allar necesita demostrar por qué Pittsburgh invirtió una selección de tercera ronda en él.
Y Rudolph observa desde delante.
3. San Francisco: la secundaria todavía tiene una pregunta sin respuesta
El partido 49ers-Raiders tiene otra historia que puede pasar desapercibida.
La seguridad de la defensa de San Francisco.
Talanoa Hufanga se marchó en 2025 y los 49ers llevan meses intentando encontrar una solución estable en el puesto de safety. La propia NFL señaló durante el verano que Malik Mustapha y Marques Sigle no habían conseguido imponerse de manera consistente.
Ahora la situación es todavía más complicada.
Mustapha está lesionado y eso deja a Marques Sigle compitiendo con veteranos como Ashtyn Davis por un puesto importante.
Y hay otra batalla que merece atención:
Cornerback.
Con Renardo Green y Deommodore Lenoir afectados por lesiones, jugadores como Jack Jones y Ephesians Prysock tienen una oportunidad extraordinaria.
Prysock es especialmente interesante.
El rookie puede pasar de ser una pieza de profundidad a convencer al cuerpo técnico de que merece un lugar en el roster de 53.
Y en San Francisco, con una defensa que pretende volver a ser protagonista, estas decisiones importan mucho más de lo que parece.
No estamos hablando de un puesto de reserva cualquiera.
Estamos hablando de quién estará sobre el campo cuando una defensa necesite parar un tercer down en enero.
4. Cincinnati: Charlie Jones, Mitchell Tinsley y la última plaza de receptor
En Cincinnati hay una batalla mucho menos mediática.
Y precisamente por eso me interesa.
Los Bengals parecen tener bastante claros varios nombres de su cuerpo de receptores.
Pero la pelea por las últimas plazas continúa.
Después de la victoria 27-9 sobre Chicago, la atención está especialmente centrada en Charlie Jones y Mitchell Tinsley, que compiten por uno de esos puestos finales.
Aquí las estadísticas de preseason no cuentan toda la historia.
Un receptor que consigue 80 yardas contra defensas de tercera unidad no necesariamente ha ganado el puesto.
Los equipos miran:
equipos especiales;
capacidad para jugar desde el slot;
separación;
bloqueos;
seguridad con el balón;
capacidad para cubrir varias posiciones.
Y ese último punto puede ser decisivo.
Porque cuando un entrenador tiene que elegir entre el sexto receptor y un jugador de otra posición, la versatilidad puede valer más que cinco recepciones adicionales.
Para Jones y Tinsley, probablemente sea uno de esos partidos en los que cada snap cuenta.
5. El verdadero protagonista de la Week 3: el jugador que todavía no sabe si tiene trabajo
Esta es la historia que más me interesa de toda la última semana.
No el quarterback estrella.
No el rookie elegido en primera ronda.
El jugador del bubble.
El que lleva todo el verano entrenando sabiendo que quizá necesita 30 buenos snaps para cambiar su destino.
La NFL está llena de ejemplos esta semana.
En Baltimore, por ejemplo, Ethan Burke se ha convertido en uno de los nombres que más atención está recibiendo entre los jugadores no seleccionados en el Draft. En apenas 34 snaps contra Minnesota produjo varias jugadas defensivas que han mejorado considerablemente sus posibilidades de entrar en el roster.
En Pittsburgh, Kaleb Johnson llega a este tramo final con preguntas sobre su eficiencia: está promediando 3,5 yardas por carrera en 12 intentos de preseason y necesita demostrar que puede aportar algo más que carreras interiores.
En Buffalo, Mecole Hardman Jr. también está intentando asegurar su puesto en un cuerpo de receptores con mucha competencia.
Y en Cincinnati no solo Jones y Tinsley están en esa situación.
Hay decisiones pendientes en tight end, linebacker, cornerback y safety.
Estos jugadores son los verdaderos protagonistas de la última semana.
Porque para ellos no existe eso de “es solo preseason”.
Para ellos es una entrevista de trabajo de 60 minutos.
La última semana no decide quién ganará la NFL
Y quizá esta sea la idea más importante.
No debemos esperar que la Week 3 nos diga quién será campeón.
Ni siquiera que nos enseñe necesariamente a los mejores jugadores de cada equipo.
La preseason moderna tiene otra función.
Descubrir quién merece estar.
Los Raiders están preparando la transición de Cousins a Mendoza.
Pittsburgh tiene que decidir qué hacer con Howard y Allar.
San Francisco necesita encontrar respuestas en su secundaria.
Cincinnati debe cerrar su cuerpo de receptores.
Y decenas de jugadores como Ethan Burke, Charlie Jones, Mitchell Tinsley, Kaleb Johnson o Ephesians Prysock están intentando convertir unas pocas oportunidades en un contrato.
Después de este fin de semana, se acabará la pretemporada.
Pero llegará la parte más dura.
Los cortes.
De 90 jugadores quedarán 53.
Algunos estarán un paso más cerca de convertirse en estrellas.
Otros tendrán que esperar una llamada.
Y alguno, quizá, habrá jugado el partido que cambie completamente su carrera.
Porque la última semana de preseason no decide quién levanta el Lombardi.
Decide quién tendrá la oportunidad de intentarlo.
