NFLpedia.es

NFLpedia: toda la actualidad de la NFL en español, análisis, noticias, guías de equipos, jugadores, resultados y mucho más.

NFLpedia.es

NFLpedia.es

NFLpedia: toda la actualidad de la NFL en español, análisis, noticias, guías de equipos, jugadores, resultados y mucho más.

NFLpedia.es
AnálisisJugadores

Los 10 quarterbacks más rápidos de la historia de la NFL: cuando los pasadores parecían corredores

Durante décadas, la imagen del quarterback de la NFL fue bastante sencilla.
Un jugador detrás del center, leyendo la defensa, buscando a su receptor y lanzando el balón.
Las piernas eran importantes, por supuesto, pero principalmente para moverse dentro del pocket.
Hasta que aparecieron jugadores que empezaron a cambiar las reglas del juego.
Quarterbacks capaces de escapar de un sack y recorrer medio campo. Jugadores que podían convertir una jugada rota en un touchdown de 60 yardas. Atletas que, cuando tenían espacio delante, podían correr más rápido que muchos running backs.
Michael Vick, Robert Griffin III, Lamar Jackson, Anthony Richardson o Justin Fields son algunos de los nombres que han convertido la velocidad en una auténtica arma desde la posición de quarterback.
Pero ¿quién ha sido realmente el más rápido?
La respuesta parece sencilla hasta que empezamos a mirar los cronómetros.
Porque no todos los quarterbacks han corrido el famoso 40-yard dash, muchos lo hicieron en un Pro Day en lugar del NFL Combine y, además, la NFL no dispone de datos de Combine completamente homogéneos para todas las épocas.
Así que para elaborar este ranking hemos utilizado las mejores marcas documentadas en el 40-yard dash, indicando cuando una marca procede del Combine y cuando corresponde a un Pro Day u otro entrenamiento.
Y hay una sorpresa muy reciente que acaba de colarse entre los primeros puestos.

Algunos de los QB más rápidos de la historia de la NFL

¿Qué significa realmente correr rápido como quarterback?


Antes de empezar, conviene aclarar algo.
El 40-yard dash mide velocidad en línea recta.
No mide la velocidad con balón, la capacidad para cambiar de dirección, la aceleración después de esquivar a un defensor ni la velocidad máxima alcanzada durante un partido.
Por eso, decir que un quarterback corrió un 4.40 no significa necesariamente que sea más peligroso corriendo que otro que registró un 4.50.
De hecho, Lamar Jackson es un ejemplo perfecto.
Jackson nunca corrió el 40 en el NFL Combine de 2018. Su marca de 4.34 segundos procede de un entrenamiento en Louisville y, por tanto, no tiene exactamente el mismo estatus que una marca registrada en el Combine.
Aun así, sería absurdo elaborar una lista de los quarterbacks más rápidos de la historia y no incluirlo.
Porque después, en la NFL, demostró exactamente lo que aquel cronómetro insinuaba.

10. Marcus Vick — 4.47 segundos


Empezamos la lista con un nombre que probablemente muchos aficionados jóvenes no esperaban encontrar.
Marcus Vick.
Sí, el hermano pequeño de Michael Vick.
Marcus también pasó por Virginia Tech y llegó al NFL Combine en 2006, donde registró alrededor de 4.47 segundos en las mediciones disponibles.
Su carrera profesional, sin embargo, estuvo muy lejos de parecerse a la de su hermano.
Fue seleccionado por los Miami Dolphins en la sexta ronda del Draft de 2006, pero solamente disputó un partido oficial en la NFL.
Y eso sirve para recordar una de las grandes lecciones de esta lista:
ser rápido no convierte automáticamente a un quarterback en un gran quarterback.
La velocidad puede abrir puertas.
No garantiza que puedas mantenerlas abiertas.

9. Marcus Mariota — 4.52 segundos


Marcus Mariota fue uno de los quarterbacks universitarios más fascinantes de su generación.
En Oregon no era solamente un pasador.
Era una amenaza constante con las piernas.
En 2014 ganó el Heisman Trophy y terminó convirtiéndose en la segunda elección global del Draft de 2015, seleccionado por Tennessee.
En el Combine registró 4.52 segundos en las 40 yardas, una cifra extraordinaria para un quarterback de su tamaño.
Y había algo especialmente interesante en su velocidad.
Mariota no necesitaba correr 40 yardas en línea recta para hacer daño.
Su movilidad permitía a Oregon utilizarlo en carreras diseñadas, read options y jugadas en las que la defensa tenía que respetar tanto su brazo como sus piernas.
Su carrera en la NFL no alcanzó las expectativas generadas durante su etapa universitaria, pero sigue siendo uno de los quarterbacks más atléticos que han llegado a la liga.

8. Desmond Ridder — 4.52 segundos


Otro quarterback que comparte una marca de 4.52 segundos es Desmond Ridder.
El ex de Cincinnati sorprendió durante el proceso previo al Draft de 2022 precisamente por la combinación de tamaño, brazo y movilidad.
Su 4.52 en las pruebas previas al Draft lo situó entre los quarterbacks más rápidos de su generación.
Ridder es un buen ejemplo de por qué los rankings de velocidad deben interpretarse con cuidado.
Porque entre un quarterback que corre 4.52 y otro que corre 4.60 puede haber una diferencia mínima en el cronómetro, pero una enorme diferencia en cómo utilizan esa velocidad durante un partido.
La velocidad de Ridder le permitió ser una amenaza terrestre en college, pero nunca llegó a convertirse en el elemento que definiera su carrera profesional.

7. Justin Fields — 4.45 segundos


Aquí empieza a subir seriamente el nivel.
Justin Fields es uno de los quarterbacks más explosivos que ha producido el fútbol universitario en los últimos años.
Antes del Draft de 2021 había dudas sobre su juego como pasador, pero prácticamente nadie discutía su capacidad atlética.
Fields corrió alrededor de 4.45-4.46 segundos en las pruebas previas al Draft, una marca espectacular para un quarterback de más de 100 kilos.
Y lo importante es que esa velocidad no era solamente un número.
En Ohio State ya había demostrado que podía convertir una jugada diseñada para pasar en una carrera de enormes ganancias.
Su combinación de velocidad, tamaño y potencia hacía que un linebacker que llegaba tarde tuviera un problema enorme.
Si Fields encontraba espacio, había muy pocos defensores capaces de atraparlo desde atrás.
Y esa característica continuó apareciendo en la NFL.
No necesitaba ser el jugador más rápido de todo el campo.
Necesitaba ser el más rápido cuando encontraba el hueco.

6. Anthony Richardson — 4.43 segundos


Anthony Richardson hizo algo en el NFL Combine de 2023 que dejó a los scouts prácticamente sin palabras.
6 pies y 4 pulgadas, aproximadamente 244 libras… y 4.43 segundos.
Es una combinación extraordinaria.
La propia NFL destacó que su 4.43 era una de las marcas más rápidas registradas por un quarterback desde el año 2000.
Pero su actuación no terminó ahí.
Richardson también registró un salto vertical de 40,5 pulgadas y un broad jump de 10 pies y 9 pulgadas.
En otras palabras:
No parecía un quarterback haciendo pruebas.
Parecía un linebacker atlético haciendo pruebas.
Y eso es precisamente lo que hizo que su perfil fuera tan atractivo.
Richardson podía lanzar un pase de 40 yardas, escapar del pocket o convertirse en una amenaza terrestre con una aceleración brutal.
Su 4.43 es especialmente impresionante porque no pertenece a un quarterback pequeño.
Es la velocidad de un atleta de élite combinada con el tamaño de un quarterback moderno.

Algunos QB han tenido registros en el combine que podrían ser más típicos de otras posiciones

5. Robert Griffin III — 4.41 segundos


Antes de que Lamar Jackson dominara la NFL con sus piernas, hubo otro quarterback que hizo que los aficionados se preguntaran si realmente estábamos viendo a un quarterback.
Robert Griffin III.
RG3 llegó al Combine de 2012 después de ganar el Heisman Trophy con Baylor.
Y entonces corrió.
4.41 segundos.
La marca fue el tiempo oficial más rápido de un quarterback en aquel Combine y, durante años, fue una de las referencias absolutas de la posición.
Pero Griffin no era solamente rápido.
Era explosivo.
Durante su temporada de rookie con Washington, su velocidad se convirtió inmediatamente en un problema para las defensas.
La read option, que ya existía, adquirió una dimensión diferente cuando había un quarterback capaz de correr como un receptor.
El problema fue que su estilo también le sometía a enormes riesgos.
Su carrera profesional terminó marcada por lesiones y nunca volvió a ser exactamente el mismo jugador que vimos durante aquella extraordinaria temporada de rookie.
Pero eso no cambia lo que ocurrió en aquel Combine.
RG3 corrió como un jugador que no debería haber estado jugando de quarterback.

4. Taylen Green — 4.36 segundos


Y aquí tenemos al nombre que ha cambiado esta lista recientemente.
Taylen Green.
En el NFL Combine de 2026, el quarterback de Arkansas corrió oficialmente 4.36 segundos.
La cifra es espectacular.
Pero todavía lo es más cuando miramos el resto de sus medidas.
Green mide alrededor de 6-6 y pesa más de 225 libras, y además registró un salto vertical de 43,5 pulgadas y un broad jump de 11 pies y 2 pulgadas.
Es decir:
Un quarterback gigantesco.
Con un brazo potente.
Y con velocidad de receptor.
La NFL llegó a describir su combinación física como algo extraordinariamente poco habitual incluso dentro de una liga llena de atletas excepcionales.
Su 4.36 fue uno de los grandes momentos del Combine de 2026.
Y además cambia la percepción histórica de la posición.
Durante años hablábamos de Vick, Griffin o Richardson cuando pensábamos en quarterbacks capaces de correr tiempos absurdos.
Ahora hay un jugador de 6 pies y 6 pulgadas entrando en esa conversación.
La pregunta, por supuesto, es qué hará con ese talento en la NFL.
Porque correr 4.36 es impresionante.
Convertir ese 4.36 en una ventaja constante los domingos es otra historia.

3. Jalen Milroe — 4.40 segundos

https://x.com/NFLPerformances/status/2093498695991881938
Jalen Milroe


Jalen Milroe representa otro caso que obliga a explicar cómo hemos elaborado el ranking.
Milroe no corrió el 40 en el NFL Combine.
Su marca de aproximadamente 4.40 segundos procede de su Pro Day.
Por eso no puede compararse directamente con absoluta precisión con todas las marcas oficiales del Combine.
Pero ignorarla tampoco tendría sentido.
Milroe fue uno de los quarterbacks más explosivos del fútbol universitario y durante su etapa en Alabama demostró repetidamente que su velocidad podía cambiar partidos.
De hecho, durante la temporada 2024 llegó a registrar una velocidad máxima de 21,9 millas por hora en una jugada de option, según datos citados por USA Today.
Eso ayuda a explicar por qué su velocidad es tan interesante.
El 40-yard dash mide aceleración y velocidad en línea recta.
Pero en un partido de fútbol americano lo que importa es algo diferente:
¿qué ocurre cuando el quarterback encuentra 15 yardas de césped delante de él?
Milroe es precisamente uno de esos jugadores capaces de convertir esas 15 yardas en 40.

2. Lamar Jackson — 4.34 segundos


Si hablamos de quarterbacks rápidos y no mencionamos a Lamar Jackson, el artículo estaría incompleto.
Jackson es probablemente el caso más complicado de esta lista.
Porque su 4.34 no fue registrado en el NFL Combine.
No corrió allí.
Su marca procede de un entrenamiento en Louisville.
Por eso algunas listas estrictamente basadas en el Combine no lo incluyen.
Pero si hablamos de los quarterbacks más rápidos que hemos visto en el fútbol americano profesional, resulta imposible dejarlo fuera.
Porque Jackson no solamente tenía un cronómetro rápido.
Lo demostró en la NFL.
Su forma de correr es diferente a la de muchos quarterbacks.
Tiene una combinación extraordinaria de aceleración, cambio de dirección y capacidad para mantener la velocidad mientras lee el campo.
Y ahí está la diferencia entre un quarterback rápido y un quarterback verdaderamente peligroso corriendo.
Un jugador puede correr un 4.40 en pantalón corto.
Lamar Jackson puede estar detrás del center, retroceder para pasar, detectar que la jugada se rompe y, dos segundos después, estar corriendo hacia la banda.
La NFL ha utilizado sus datos de Next Gen Stats para documentar velocidades superiores a 21 mph en determinadas carreras.
Por eso, aunque su 4.34 tenga un asterisco metodológico, su puesto en cualquier conversación sobre los quarterbacks más rápidos de la historia no debería tenerlo.

1. Michael Vick — 4.33 segundos


Y llegamos al hombre que durante años representó prácticamente la definición de quarterback veloz.
Michael Vick.
En el NFL Combine de 2001 corrió 4.33 segundos.
Durante mucho tiempo, aquella cifra parecía directamente absurda para un quarterback.
La propia NFL sigue identificando el 4.33 de Vick como la marca histórica de referencia en el Combine, aunque sus registros antiguos tienen algunas particularidades debido a que la recopilación histórica de datos de Combine no es tan completa como la moderna.
Pero hay algo todavía más importante que el cronómetro.
Vick jugaba a esa velocidad.
No era simplemente un quarterback que había hecho un buen tiempo en una prueba atlética.
Era un jugador que podía escapar del pocket y convertir una jugada rota en un touchdown.
Su aparición cambió la percepción de lo que podía ser un quarterback móvil.
Antes de Vick, correr con el quarterback era una herramienta.
Después de Vick, empezó a convertirse en una identidad ofensiva.
Y por eso su influencia va mucho más allá de las 40 yardas.

¿Y dónde queda Kyler Murray?


Esta es probablemente una de las primeras preguntas que se hará cualquier aficionado.
Kyler Murray es rapidísimo.
Pero su marca de 40 yardas no entra en el grupo de los cinco primeros.
Murray registró alrededor de 4.5 segundos en las pruebas previas a su Draft, una cifra que sigue siendo extraordinaria para un quarterback, pero que queda por detrás de los monstruos atléticos de esta lista.
Y eso vuelve a demostrar algo interesante.
No necesitas correr un 4.33 para ser un quarterback peligroso.
De hecho, Murray tiene una característica que puede ser incluso más importante:
su capacidad para cambiar de dirección y escapar.
Un defensor puede tener una ventaja de velocidad en línea recta.
Pero si el quarterback cambia de dirección antes de que el defensor pueda reaccionar, el cronómetro deja de importar.

¿Y Jalen Hurts?


Jalen Hurts tampoco aparece entre los diez primeros.
Su velocidad medida rondó las 4.59 segundos, dependiendo de la fuente y del contexto de la medición.
Y, sin embargo, Hurts es uno de los quarterbacks que mejor representa por qué el 40-yard dash no lo explica todo.
Porque Hurts combina:
potencia;
aceleración;
fuerza;
visión como corredor;
capacidad para ganar yardas después del contacto;
y una enorme eficacia en situaciones de goal line.
Un quarterback no necesita ser el más rápido.
Necesita ser difícil de detener.

La gran diferencia entre correr el 40 y correr en la NFL


Aquí está la verdadera conclusión de esta lista.
El 40-yard dash es una prueba fantástica para medir explosividad.
Pero un partido de NFL es otra cosa.
Imaginemos dos quarterbacks.
El primero corre 4.35.
El segundo corre 4.55.
Sobre el papel, el primero es claramente más rápido.
Pero el segundo tiene mejor visión, sabe cuándo abandonar el pocket, cambia de dirección con mayor facilidad y entiende mejor cuándo atacar el espacio.
¿Quién será más peligroso?
No necesariamente el primero.
El fútbol americano no se juega en una pista de atletismo.
Se juega con 22 jugadores intentando impedir que avances.
Por eso Michael Vick, Lamar Jackson y Robert Griffin III fueron tan especiales.
No era simplemente que fueran rápidos.
Era que su velocidad cambiaba la manera en la que la defensa tenía que jugar contra ellos.

De Michael Vick a Taylen Green: cómo ha cambiado el quarterback


Quizá lo más interesante de este ranking no sea quién ocupa cada posición.
Es lo que cuenta sobre la evolución de la posición.
Michael Vick llegó a la NFL en 2001 y parecía una anomalía.
Un quarterback zurdo, rapidísimo, con un brazo potentísimo y una capacidad de improvisación extraordinaria.
Años después apareció Robert Griffin III.
Después Cam Newton, Russell Wilson, Colin Kaepernick, Marcus Mariota, Deshaun Watson, Lamar Jackson, Kyler Murray, Justin Fields, Jalen Hurts…
La lista continúa.
Y cada generación parece estar más cómoda utilizando las piernas.
Ahora incluso los quarterbacks grandes están empezando a tener velocidades que hace dos décadas habrían parecido imposibles.
Anthony Richardson.
Taylen Green.
Dos jugadores enormes capaces de correr como atletas mucho más pequeños.
La evolución es evidente.
El quarterback moderno ya no tiene que elegir entre ser pasador o corredor.
Puede ser ambas cosas.

La velocidad que no aparece en un cronómetro


Y quizá esa sea la parte más importante de todas.
Hay una velocidad que el Combine puede medir.
Y otra que solamente aparece cuando empieza el partido.
Es la velocidad para tomar una decisión.
La velocidad para detectar un hueco.
La velocidad para abandonar el pocket.
La velocidad mental para saber que el linebacker ha mordido el fake.
Y después está la velocidad física.
La que convierte todo eso en una jugada de 40 yardas.
Por eso Lamar Jackson puede ser más peligroso corriendo que jugadores con un tiempo de 40 similar.
Por eso Justin Fields puede convertir una jugada rota en una carrera de 30 yardas.
Y por eso Michael Vick cambió para siempre la percepción de lo que podía ser un quarterback.

La última pregunta: ¿quién es realmente el más rápido?


Si hablamos estrictamente del mejor tiempo registrado en el NFL Combine, Michael Vick continúa siendo la referencia histórica con su 4.33.
Si incorporamos pruebas realizadas fuera del Combine, Lamar Jackson entra inmediatamente en la conversación con su 4.34.
Y si buscamos al quarterback que más recientemente ha puesto patas arriba esta lista, hay que mirar a Taylen Green y su 4.36 en el Combine de 2026.
Pero hay una diferencia fundamental.
El cronómetro solamente nos dice quién llegó antes a la línea.
El fútbol americano nos dice quién supo utilizar esa velocidad.
Y ahí es donde nombres como Vick, Jackson, Griffin o Fields dejan de ser simplemente atletas rápidos.
Se convierten en quarterbacks que obligaron a las defensas a replantearse cómo detenerlos.
Porque quizá la pregunta correcta nunca haya sido:
¿Quién es el quarterback más rápido?
Quizá sea otra.
¿Quién es el quarterback que más daño puede hacer cuando empieza a correr?
Y esa lista sería todavía más interesante.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *