Las historias que merece la pena seguir durante la temporada NFL 2026
Una temporada de NFL dura 18 semanas.
Eso significa que hay tiempo para que cambie prácticamente todo.
El equipo que parece imparable en septiembre puede llegar roto a diciembre. Un quarterback que empieza con dudas puede terminar convertido en una estrella. Una lesión puede cambiar por completo el destino de una franquicia. Y una historia que hoy parece secundaria puede convertirse en una de las grandes narrativas de la temporada.
La NFL no se sigue únicamente mirando la clasificación.
También se sigue mirando a las personas, las franquicias, las rivalidades y las preguntas que tardan meses en encontrar respuesta.
La temporada 2026 acaba de comenzar, pero ya existen varias historias que merece la pena seguir de cerca.
Algunas nacieron durante el verano. Otras aparecieron en la primera jornada. Y algunas ya han empezado a cambiar después de apenas dos semanas.
Estas son algunas de las grandes historias que pueden acompañarnos hasta febrero.
1. Aaron Rodgers está jugando su última temporada
Hay jugadores que anuncian su retirada cuando ya han terminado.
Aaron Rodgers ha decidido hacer algo diferente.
Lo anunció antes de empezar la temporada y lo ha vuelto a confirmar: 2026 será su última temporada en la NFL.
No hay una cláusula escondida ni un “ya veremos”.
Rodgers tiene 42 años y está jugando su temporada número 22 como profesional. Después de regresar a Pittsburgh en 2025 y reencontrarse con Mike McCarthy, el quarterback decidió disputar un último año.
La historia tiene además un componente especialmente interesante.
Rodgers y McCarthy pasaron 13 temporadas juntos en Green Bay, desde 2006 hasta 2018, y ganaron juntos la Super Bowl XLV.
Ahora vuelven a encontrarse en Pittsburgh para intentar cerrar la carrera de Rodgers de la misma manera que comenzó su relación profesional: compitiendo por algo importante.
Y la primera jornada ya dejó una imagen bastante distinta a la de un quarterback simplemente intentando sobrevivir a los 42 años.
Rodgers completó 24 de 40 pases para 221 yardas, un touchdown y ninguna intercepción en la victoria 20-13 contra Atlanta.
Pero también dejó una señal clara de lo que puede ser el problema de Pittsburgh.
El quarterback tuvo dificultades cuando intentó atacar profundamente. Los Steelers produjeron solo 264 yardas y apenas 15 primeros downs, mientras que DK Metcalf terminó con cuatro recepciones en diez objetivos para 40 yardas.
La pregunta, por tanto, no es únicamente cuánto le queda físicamente a Rodgers.
Es si Rodgers puede tener una última temporada suficientemente buena para convertir este último capítulo en una verdadera carrera por algo grande.
Y eso convierte cada partido de Pittsburgh en parte de una cuenta atrás.
2. ¿Ha llegado por fin el momento de Caleb Williams?
Hay quarterbacks que necesitan tiempo.
Y luego están los quarterbacks sobre los que parece existir una urgencia permanente.
Caleb Williams es uno de ellos.
El quarterback de los Chicago Bears afronta su tercera temporada con una situación completamente diferente a la de sus primeros meses en la NFL.
Ahora tiene a Ben Johnson como entrenador principal y un ataque diseñado para explotar mucho mejor sus características.
Y la primera jornada fue una auténtica declaración.
Chicago derrotó a Carolina 59-37, acumuló 552 yardas y Williams se convirtió en el primer jugador en la historia de los Bears en conseguir en un mismo partido al menos 200 yardas de pase, dos touchdowns de pase, 50 yardas de carrera y dos touchdowns terrestres.
Además, completó el 72,4% de sus pases.
Pero lo verdaderamente interesante es que el partido no fue solamente una exhibición individual.
Ben Johnson llegó a Chicago con una idea ambiciosa: construir una ofensiva capaz de producir a un nivel extraordinario.
En su debut, los Bears corrieron para más de 300 yardas entre varios jugadores y mostraron una variedad ofensiva que no habíamos visto de esta manera en Chicago.
Eso no significa que el equipo vaya a anotar 59 puntos cada domingo.
Ni siquiera significa que todas las dudas hayan desaparecido.
NFL.com señaló que Williams todavía tuvo problemas bajo presión: completó 0 de 5 pases bajo presión y sufrió dos sacks en 13 dropbacks bajo presión.
Pero sí plantea una cuestión fascinante:
¿estamos viendo simplemente un gran partido de Week 1 o el nacimiento de la versión de Caleb Williams que Chicago llevaba años esperando?
Si la respuesta es la segunda, esta puede convertirse en una de las grandes historias de la temporada.
3. Baltimore quiere volver a ser Baltimore
Los Ravens no necesitan presentaciones.
Pero sí necesitan respuestas.
La temporada pasada terminó sin que Baltimore alcanzara los playoffs y con muchas dudas alrededor del equipo.
Por eso la primera jornada de 2026 fue especialmente llamativa.
Baltimore destrozó a Indianapolis por 41-23.
Lamar Jackson volvió a parecer el quarterback explosivo que había ganado dos MVP.
Y Derrick Henry, con 32 años, comenzó la temporada como si el calendario no existiera.
Henry terminó con 144 yardas terrestres y tres touchdowns, además de 163 yardas totales.
Pero quizá la historia más interesante estaba en otro sitio.
El nuevo coordinador ofensivo, Declan Doyle, había trabajado anteriormente en Chicago dentro del staff de Ben Johnson.
Su primer partido en Baltimore produjo una ofensiva extremadamente dinámica, con Jackson atacando por aire y tierra y Henry castigando a la defensa por el centro.
El problema es que la primera jornada también dejó una advertencia.
Zay Flowers abandonó el partido con una lesión muscular y su disponibilidad es importante para saber cuánto puede crecer realmente esta ofensiva.
Por eso Baltimore es una de las historias que hay que seguir.
No porque sepamos que volverá a ser un candidato al Super Bowl.
Sino porque Lamar Jackson, Derrick Henry, una nueva estructura ofensiva y una defensa que necesita responder forman una combinación demasiado interesante para ignorarla.
4. ¿Qué queda realmente del campeón?
Los Seattle Seahawks comenzaron 2026 como campeones de la NFL.
Y lo hicieron de una manera bastante simbólica:
recibiendo a los New England Patriots, precisamente el equipo al que habían derrotado meses antes para ganar la Super Bowl LX.
Fue la primera vez desde 2016 que la NFL comenzó una temporada con una revancha de la Super Bowl anterior.
Pero defender un campeonato es una historia completamente diferente a ganarlo.
Seattle perdió a Kenneth Walker III durante la agencia libre, mientras que mantiene buena parte de la estructura que le permitió llegar al título.
Sam Darnold continúa como quarterback y Jaxon Smith-Njigba representa una de las piezas fundamentales del ataque.
Y precisamente por eso habrá que observar algo más que los resultados.
¿Puede Seattle mantener el nivel de un campeón cuando todos los rivales saben exactamente contra quién están jugando?
La NFL tiene una característica peculiar: ganar el título te convierte inmediatamente en uno de los equipos que todos quieren derrotar.
Seattle tendrá que gestionar esa presión durante cinco meses.
Y la respuesta probablemente no llegará en septiembre.
Llegará en diciembre y enero.
5. La generación de quarterbacks de 2026 espera su turno
Esta temporada tiene una particularidad bastante curiosa.
Ningún quarterback novato comenzó la Week 1 como titular.
Eso no ocurría desde 2022.
Y resulta todavía más llamativo porque el Draft de 2026 tuvo dos quarterbacks seleccionados en primera ronda: Fernando Mendoza, nº1 global por Las Vegas, y Ty Simpson, nº13 por Los Angeles Rams.
Mendoza es especialmente interesante.
Fue campeón nacional y ganador del Heisman Trophy en Indiana y fue elegido con el primer pick del Draft por los Raiders.
Pero Las Vegas decidió comenzar la temporada con Kirk Cousins como titular.
Eso convierte a Mendoza en una de las grandes historias que pueden cambiar durante el año.
Porque no estamos hablando de un quarterback elegido en segunda o tercera ronda esperando una oportunidad.
Estamos hablando del número 1 del Draft.
Cada semana que pase sin jugar aumentará la curiosidad.
Cada aparición en los entrenamientos, cada cambio en la situación de los Raiders y cada decisión de Klint Kubiak será observada desde fuera.
Ty Simpson representa una historia completamente diferente.
Los Rams lo seleccionaron en el puesto 13 pese a tener a Matthew Stafford como quarterback titular y después de que Stafford viniera de ganar el MVP.
No es una sustitución inmediata.
Es una transición planificada.
Los Rams están intentando que Simpson aprenda directamente de Stafford y de Sean McVay antes de entregarle las llaves del equipo.
Y eso plantea una de las preguntas más interesantes de la temporada:
¿cuánto puede aprender un quarterback joven viendo desde primera fila a un futuro miembro del Hall of Fame?
6. Los nuevos talentos ya no tienen por qué esperar
Aunque los quarterbacks novatos están esperando, otros jugadores de la clase de 2026 ya han empezado a dejar su huella.
Y aquí aparece uno de los nombres que más merece la pena seguir:
Jeremiyah Love.
El running back fue seleccionado por Arizona con el nº3 global y llegó a la NFL después de una carrera universitaria que generó enormes expectativas.
Otro nombre especialmente importante es Carnell Tate, receptor seleccionado por Tennessee con el nº4 global.
Y también está Ashton Jeanty.
El running back de Las Vegas tuvo una primera temporada por debajo de las expectativas después de llegar con enorme hype desde Boise State, pero su situación ha cambiado con la llegada de Klint Kubiak y un sistema ofensivo que puede favorecer mucho más sus características.
De hecho, Jeanty ya dejó una muestra importante en Week 1:
102 yardas terrestres, 45 de recepción y dos touchdowns, para un total de 147 yardas desde el scrimmage.
Y eso nos lleva a una idea interesante.
La historia de los rookies de 2026 no va a ser únicamente:
“¿Quién gana el premio al Rookie del Año?”
También será:
¿qué jugadores van a convertirse en piezas fundamentales de sus franquicias mucho antes de lo esperado?
7. Josh Allen tiene un estadio nuevo y los Bills vuelven a apretar el acelerador
Hay temporadas que empiezan con una victoria.
Y hay temporadas que empiezan con una declaración.
Los Buffalo Bills inauguraron el nuevo Highmark Stadium con una victoria 41-31 contra Detroit.
Josh Allen lanzó cinco touchdowns y Buffalo llegó al descanso ganando 21-0.
El contexto hace que la historia sea todavía más interesante.
Buffalo lleva años intentando convertir su dominio de la temporada regular en algo más grande.
Josh Allen ya ha demostrado que puede producir a un nivel extraordinario.
La cuestión vuelve a ser si los Bills pueden mantener ese nivel cuando llegue el invierno.
Y este año existe además una motivación adicional:
el nuevo estadio puede convertirse en el escenario de una nueva etapa para la franquicia.
No hace falta convertir eso en una predicción.
Simplemente hay una historia que seguir.
Allen sigue siendo el centro de todo.
Y cada temporada que pasa aumenta la importancia de lo que Buffalo consiga hacer con él.
8. Joe Burrow vuelve a tener la misma pregunta encima
Hay quarterbacks que necesitan demostrar que pueden ganar.
Joe Burrow necesita demostrar que puede mantenerse sano.
La diferencia es importante.
Cincinnati comenzó 2026 ganando a Tampa Bay por 33-27, con Burrow completando 25 de 35 pases para 254 yardas y un touchdown, aunque también lanzó un pick-six.
Pero inmediatamente apareció una preocupación.
Burrow informó de molestias en la espalda después del partido y fue limitado en el entrenamiento del miércoles. Aun así, manifestó su intención de jugar contra Houston en Week 2.
No hay que convertir una molestia de septiembre en una lesión grave que no existe.
Pero tampoco se puede ignorar el contexto.
Burrow ha perdido tiempo importante por lesiones durante tres de sus seis temporadas en la NFL y la campaña anterior terminó prematuramente para él después de una lesión en el dedo del pie sufrida en la Week 2.
Por eso Cincinnati representa una de las grandes historias de 2026.
Burrow tiene a Ja’Marr Chase.
Tiene talento ofensivo.
Tiene experiencia.
Pero para los Bengals existe una pregunta que aparece una y otra vez:
¿qué ocurre si Burrow consigue jugar una temporada completa?
Esta temporada puede empezar a responderla.
Y hay una historia que para nosotros será especialmente importante
Hay una historia que no necesita presentación para los aficionados españoles.
La NFL vuelve a Madrid.
El 8 de noviembre, el Bernabéu recibirá el partido entre Cincinnati Bengals y Atlanta Falcons.
Será el primer partido de temporada regular de la NFL en Madrid desde la llegada de la liga a España y forma parte de una temporada internacional récord, con nueve partidos fuera de Estados Unidos.
Y aquí hay mucho más que un partido.
Está Joe Burrow.
Está Ja’Marr Chase.
Está Bijan Robinson.
Está la expansión internacional de la NFL.
Y está la posibilidad de comprobar hasta qué punto España se ha convertido realmente en un mercado importante para la liga.
Para un medio español como NFLpedia, además, es una historia que merece seguimiento desde mucho antes del 8 de noviembre.
Porque el Madrid Game no será simplemente una jornada más.
Será uno de los grandes acontecimientos de la temporada NFL en España.
La NFL acaba de empezar. Las historias, también.
Después de una sola jornada es demasiado pronto para saber quién llegará a febrero.
Incluso después de dos.
El propio arranque de 2026 ya lo demuestra.
La Week 1 produjo una media de 53,3 puntos por partido en los 13 encuentros del domingo, el promedio más alto para un domingo de Week 1 en la historia de la NFL.
Pero una temporada NFL no se construye en un domingo.
Se construye durante cinco meses.
Y por eso quizá lo más interesante de 2026 no sea intentar adivinar ahora quién ganará la Super Bowl.
Es seguir las historias.
Ver si Caleb Williams convierte el talento en regularidad.
Ver hasta dónde llega Lamar Jackson con una nueva ofensiva.
Ver cuánto le queda realmente a Aaron Rodgers.
Ver cuándo llega el momento de Fernando Mendoza.
Ver cómo defiende Seattle su título.
Ver si Josh Allen y Buffalo convierten el nuevo estadio en el escenario de algo importante.
Ver si Joe Burrow consigue mantenerse sano.
Y, para nosotros, esperar al 8 de noviembre para ver a la NFL jugar en el Bernabéu.
Porque cuando llegue febrero, muchas de estas historias tendrán una respuesta.
Y seguramente aparecerán otras que ahora mismo ni siquiera conocemos.
Eso es precisamente lo que hace especial a una temporada de NFL.
