5 quarterbacks que están sorprendiendo en la NFL 2026: las historias que no esperábamos
La temporada 2026 de la NFL está dejando varias historias interesantes en la posición más importante del fútbol americano. Mientras buena parte de la atención se concentra en las grandes estrellas y los candidatos al MVP, otros quarterbacks están cambiando las expectativas por motivos muy diferentes.
Hay veteranos que todavía tienen cosas que demostrar, jóvenes que intentan recuperar la confianza y jugadores que necesitan transformar sus buenas estadísticas en victorias. No todos están siguiendo el mismo camino, pero sus actuaciones merecen atención después de las primeras cinco semanas de competición.
En este artículo repasamos cinco quarterbacks que están sorprendiendo en la NFL 2026, desde la recuperación de Bryce Young hasta el momento de Trevor Lawrence con Jacksonville. No se trata necesariamente de los cinco mejores pasadores de la liga, sino de cinco historias que pueden marcar el rumbo de sus respectivos equipos.
Puedes ver el análisis completo en el siguiente vídeo de NFLpedia:
5. Kirk Cousins: buenos números, pero todavía muchas preguntas
Kirk Cousins vuelve a estar en el centro de la conversación. El veterano quarterback de los Las Vegas Raiders había comenzado la temporada con una producción ofensiva notable, hasta el punto de convertirse en una de las sorpresas de las primeras semanas.
Antes de la quinta jornada, Cousins había acumulado 11 touchdowns de pase en cuatro partidos. Una cifra que demostraba que todavía podía mover el balón, encontrar a sus receptores y dirigir un ataque productivo.
Sin embargo, la derrota contra los New England Patriots introdujo un matiz importante en esa historia.
Los Raiders cayeron por 45-17, aunque Cousins terminó el encuentro con 243 yardas de pase, un touchdown y ninguna intercepción. Sus estadísticas individuales no fueron desastrosas, pero el resultado volvió a poner sobre la mesa una cuestión fundamental: producir buenos números no siempre significa que un quarterback esté consiguiendo que su equipo compita.
La diferencia entre producir y ganar
El caso de Cousins es interesante precisamente porque no estamos descubriendo ahora su capacidad como pasador. Lleva años demostrando que puede acumular yardas y touchdowns cuando dispone de las condiciones adecuadas.
La cuestión es si puede mantener esa producción durante una temporada completa y conseguir que se traduzca en resultados colectivos.
Para un equipo que necesita consolidar su proyecto, no basta con encontrar un quarterback capaz de completar buenos pases. Hace falta que el ataque responda en los momentos decisivos, que los errores no se acumulen y que las buenas actuaciones individuales tengan continuidad.
La derrota frente a New England no invalida el comienzo de Cousins, pero sí recuerda que todavía es pronto para sacar conclusiones definitivas.
Su desafío es mantener el nivel mostrado en las primeras semanas y demostrar que puede sostener a los Raiders cuando el partido se complica.
4. Bryce Young: ¿estamos ante el comienzo de una recuperación?
Pocas historias resultan tan interesantes como la de un quarterback elegido con el número uno del Draft que vuelve a generar expectativas después de atravesar momentos complicados.
Ese es el caso de Bryce Young.
Cuando Carolina lo seleccionó en la primera posición del Draft de 2023, las expectativas eran enormes. Sin embargo, sus dificultades iniciales en la NFL alimentaron las dudas sobre su capacidad para adaptarse a la competición profesional.
Su estatura, su juego desde el pocket y la evolución del proyecto de los Panthers se convirtieron en temas recurrentes. Como sucede con muchos quarterbacks elegidos tan arriba, cada mala actuación parecía aumentar la presión y cada buena actuación generaba nuevas preguntas.
Pero sus primeras cuatro semanas de 2026 han cambiado el tono de la conversación.
Las estadísticas que vuelven a ilusionar a Carolina
Antes de la jornada de descanso de los Panthers, Young acumulaba:
- 1.268 yardas de pase.
- 9 touchdowns de pase.
- 2 intercepciones.
Uno de sus mejores encuentros llegó contra los Detroit Lions. Young lanzó para 329 yardas y dos touchdowns en una victoria por 32-26, una actuación que reforzó la sensación de que podía dar un paso adelante.
También destacó su conexión con Tetairoa McMillan, una asociación que puede resultar importante para el crecimiento del ataque de Carolina.
La química entre un quarterback y sus receptores no se construye únicamente con talento. Requiere sincronización, confianza y capacidad para interpretar las defensas de manera conjunta. Cuando esa conexión empieza a funcionar, el ataque gana alternativas y el pasador puede jugar con mayor seguridad.
Cuatro partidos no resuelven una carrera
Conviene mantener la perspectiva. Una buena racha de cuatro encuentros no demuestra por sí sola que Young haya dejado atrás todas sus dificultades. Tampoco permite asegurar que Carolina haya encontrado definitivamente a su quarterback franquicia.
Pero sí ofrece motivos para reconsiderar una conclusión que algunos parecían haber alcanzado demasiado pronto.
Quizá Young necesitaba más tiempo, un entorno más favorable y continuidad para desarrollar su juego. Su evolución todavía está por comprobarse, pero ha conseguido algo importante: volver a despertar expectativas en Carolina.
La siguiente fase será demostrar que puede mantener el nivel cuando regrese a competir y que estas primeras actuaciones son el principio de una tendencia, no un episodio aislado.
3. Jameis Winston: el espectáculo de un quarterback imprevisible
Jameis Winston representa una de las facetas más particulares de la posición de quarterback. Puede producir jugadas extraordinarias, encontrar pases que otros jugadores no intentarían y cambiar el ritmo de un partido en cuestión de minutos.
Pero esa misma mentalidad agresiva también puede generar problemas.
Su actuación frente a Washington resumió perfectamente las dos caras de su juego. Winston lanzó para 326 yardas y tres touchdowns, y conectó dos pases de anotación durante el último cuarto que ayudaron a los Giants a forzar la prórroga.
Fue una producción ofensiva importante, especialmente en un encuentro en el que Nueva York necesitaba reaccionar para mantenerse con opciones.
Sin embargo, el partido terminó con un empate a 27 puntos.
El riesgo de jugar siempre al límite
Winston tiene un brazo capaz de realizar lanzamientos complicados y no parece intimidarse cuando debe buscar una jugada difícil. Esa agresividad puede elevar el techo ofensivo de un equipo, sobre todo cuando el ataque necesita remontar o encuentra dificultades para mover el balón.
El problema aparece cuando la búsqueda constante de grandes jugadas conduce a decisiones arriesgadas.
Contra Washington, Winston perdió un balón y los Giants no consiguieron cerrar el partido con una victoria. El contraste entre sus tres touchdowns y el resultado final ilustra por qué su rendimiento genera tanta discusión.
Un quarterback puede completar una actuación estadísticamente sobresaliente y, aun así, dejar la sensación de que su equipo podría haber conseguido más.
Eso no significa que sus números carezcan de valor. Al contrario: producir 326 yardas y tres touchdowns demuestra que puede ofrecer soluciones ofensivas. La cuestión es cuánto control puede añadir a ese talento.
¿Puede convertir el espectáculo en resultados?
Para los Giants, Winston ofrece una alternativa capaz de dinamizar el ataque. Su capacidad para buscar pases verticales y generar jugadas importantes puede resultar decisiva.
Pero, si Nueva York quiere convertir las buenas sensaciones en una temporada sólida, necesitará reducir los errores y gestionar mejor los momentos decisivos.
Su historia merece seguimiento porque todavía existe una incógnita fundamental: ¿puede mantener su capacidad de producción sin que la irregularidad termine condicionando los resultados?
2. C.J. Stroud: Houston necesitaba algo más que buenas estadísticas
El caso de C.J. Stroud demuestra por qué las estadísticas individuales deben analizarse junto al rendimiento colectivo.
Durante el comienzo de la temporada, Houston había tenido dificultades para transformar sus actuaciones ofensivas en victorias. Stroud movía el balón, acumulaba yardas y evitaba las intercepciones, pero los Texans seguían sin encontrar el camino del triunfo.
La quinta jornada cambió parcialmente ese escenario.
Houston derrotó a los Tennessee Titans por 26-3 y consiguió su primera victoria de la temporada. Stroud completó 26 de sus 34 pases para 261 yardas, lanzó un touchdown y añadió otro por tierra.
Además, mantuvo un dato especialmente relevante: seguía sin lanzar ninguna intercepción en las primeras cinco semanas.
El valor de proteger el balón
La ausencia de intercepciones no garantiza que un quarterback esté jugando de manera perfecta. Hay otros factores que influyen en el ataque: la capacidad para mover las cadenas, la conversión de terceras oportunidades, la eficiencia en la zona roja y la habilidad para responder bajo presión.
Pero evitar pérdidas de balón sí elimina una de las formas más habituales de conceder ventajas al rival.
En el caso de Stroud, esa precisión ya estaba presente antes de la victoria. Lo que faltaba era que Houston consiguiera acompañar sus actuaciones con resultados.
La victoria contra Tennessee supone un primer paso, aunque tampoco conviene exagerar su significado. Los Titans están atravesando una temporada complicada y un solo triunfo no resuelve todos los problemas de una franquicia.
El siguiente paso para Stroud
Ahora la exigencia es diferente. Stroud debe demostrar que puede mantener esa precisión frente a rivales más exigentes y liderar un ataque que produzca suficientes puntos para competir de forma regular.
La cuestión ya no es únicamente si puede jugar bien. Sus números apuntan a que tiene herramientas para hacerlo.
El verdadero examen consiste en comprobar si puede convertir su control del balón y su capacidad para mover la ofensiva en una mejora sostenida de los Texans.
Por eso ocupa el segundo lugar de esta lista: su historia refleja el momento en el que un buen rendimiento individual empieza a necesitar resultados colectivos para consolidarse.
1. Trevor Lawrence: el talento ya no es suficiente, toca ganar con regularidad
Trevor Lawrence no es un desconocido ni un quarterback que haya aparecido inesperadamente en la NFL. Fue elegido con el número uno del Draft, llegó rodeado de expectativas y lleva tiempo siendo una de las figuras centrales de Jacksonville.
Precisamente por eso, su evolución merece una atención especial.
Lawrence no necesita demostrar que posee talento. Lo que debe conseguir es convertirlo en un rendimiento constante que permita a los Jaguars competir de manera regular.
Su actuación contra los Philadelphia Eagles en Londres fue un paso importante en esa dirección.
Jacksonville consiguió una victoria por 19-17 gracias a un desenlace dramático: un field goal de 57 yardas cuando el tiempo estaba a punto de agotarse. Lawrence terminó con 331 yardas de pase, dos touchdowns y una intercepción, después de completar 24 de sus 39 intentos.
No fue una actuación perfecta. Jacksonville cometió errores y necesitó una jugada extraordinaria de sus equipos especiales para llevarse el encuentro. Pero el quarterback mantuvo al equipo en la pelea y produjo ante una defensa exigente.
La diferencia entre el talento y la regularidad
La trayectoria de Lawrence ha estado marcada por una expectativa difícil de satisfacer: demostrar que puede convertirse en el líder de una franquicia que aspire a competir por los grandes objetivos de la NFL.
El talento individual es solo una parte de esa ecuación. Un quarterback necesita continuidad, estabilidad en el ataque, buenas decisiones y capacidad para responder cuando el partido llega a sus momentos decisivos.
La victoria frente a Philadelphia refuerza la confianza en Jacksonville. Con un balance de 4-1 tras las primeras cinco jornadas, los Jaguars se encuentran en una posición mucho más prometedora que la de un equipo que acumula estadísticas sin conseguir resultados.
Eso no convierte automáticamente a Lawrence en candidato al MVP ni significa que Jacksonville vaya a mantener ese ritmo durante toda la temporada. Todavía queda mucho camino por recorrer.
Pero sí cambia la lectura de su situación.
Por qué Trevor Lawrence ocupa el primer puesto
Lawrence encabeza esta clasificación no porque sea necesariamente el quarterback más inesperado de los cinco, sino porque su evolución puede tener una importancia especial para su equipo.
Si mantiene este nivel, Jacksonville tendrá argumentos para aspirar a algo más que una temporada irregular. Si vuelve a alternar grandes actuaciones con errores y resultados decepcionantes, las dudas reaparecerán.
La clave está en la continuidad.
El partido de Londres demuestra que Lawrence puede producir, competir hasta el final y contribuir a una victoria importante. Ahora necesita repetirlo durante las próximas semanas.
Su historia es la de un quarterback que ya ha demostrado su talento y que debe transformar ese potencial en una regularidad acorde con las expectativas que lo acompañan desde su llegada a la NFL.
Cinco quarterbacks, cinco caminos diferentes
Estos cinco jugadores están protagonizando historias distintas, y precisamente ahí reside el interés de la clasificación.
Kirk Cousins necesita demostrar que su producción puede mantenerse incluso cuando los Raiders atraviesan dificultades. Bryce Young intenta consolidar una recuperación que ha devuelto la ilusión a Carolina. Jameis Winston combina grandes jugadas con una irregularidad que puede penalizar a los Giants. C.J. Stroud busca transformar su precisión en victorias para Houston. Y Trevor Lawrence tiene la oportunidad de demostrar que Jacksonville puede competir con continuidad.
No todos terminarán la temporada en la misma situación. Algunos pueden confirmar las buenas sensaciones, mientras que otros podrían perder protagonismo si sus equipos no mejoran.
Pero las primeras semanas ya han dejado una conclusión interesante: la NFL no solo se explica a través de sus grandes estrellas, sino también mediante las historias de los quarterbacks que están intentando cambiar las expectativas.
Ahora te toca a ti: ¿cuál de estos cinco jugadores te ha sorprendido más? ¿Crees que Bryce Young está cambiando definitivamente el rumbo de su carrera o que Trevor Lawrence puede dar el salto que muchos llevan tiempo esperando?
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