Roger Goodell lo tiene claro: la NFL acabará teniendo equipos fuera de Estados Unidos
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, acaba de poner palabras a una posibilidad que durante años parecía más una especulación que un proyecto real.
La NFL acabará teniendo equipos con sede permanente fuera de Estados Unidos.
Goodell no sabe cuándo ocurrirá. No ha señalado una ciudad concreta ni existe actualmente una franquicia internacional preparada para incorporarse a la competición. Pero su mensaje fue contundente: no tiene ninguna duda de que sucederá algún día.
Y esa última parte es probablemente lo más importante.
Porque la NFL ya no está simplemente probando si existe interés por el fútbol americano fuera de Estados Unidos.
Está construyendo un mercado internacional.
La NFL ya no llama a la puerta: está entrando
La temporada 2026 será el mejor ejemplo.
La NFL disputará nueve partidos de temporada regular fuera de Estados Unidos, un récord histórico, repartidos entre cuatro continentes, siete países y ocho estadios. Australia, Brasil, Inglaterra, Francia, Alemania, España y México forman parte del calendario internacional.
Y no son todos mercados conocidos.
En 2026 llegarán por primera vez partidos de temporada regular a Melbourne, París y Río de Janeiro. Madrid, además, volverá a formar parte del calendario después de su estreno en 2025.
La diferencia es importante.
Hace años la NFL viajaba al extranjero para disputar algún partido y regresar a casa.
Ahora está intentando construir una presencia permanente.
El siguiente paso lógico es preguntarse qué ocurriría si, en lugar de llevar nueve partidos a siete países, uno de esos países tuviera su propio equipo.
Y Goodell ya ha respondido.
Sí.
¿Dónde podría estar ese equipo?
Aquí empieza la parte complicada.
Goodell no ha elegido ciudad, y actualmente no existe ningún proyecto oficial para crear una franquicia permanente fuera de Estados Unidos.
Pero la propia estrategia internacional de la NFL ofrece algunas pistas.
Londres es el mercado internacional más desarrollado de la liga. Ha acogido partidos durante años y en 2026 tendrá tres encuentros.
México también representa una opción evidente por proximidad geográfica, tradición y tamaño de mercado.
Canadá sería otro candidato natural.
Y luego está el gran experimento europeo.
La NFL está aumentando su presencia en países como Alemania, España y Francia, mientras empieza a explorar otros mercados. La liga incluso ha reconocido que Asia está entre las regiones que quiere desarrollar en el futuro, con Japón como uno de los mercados mencionados expresamente.
Pero tener aficionados no es suficiente para tener una franquicia.
El gran problema: jugar 17 partidos desde otro continente
Aquí es donde la frase de Goodell se vuelve mucho más complicada.
Una cosa es que un equipo viaje a Londres una vez.
Otra completamente diferente es que tenga que viajar desde Londres hasta Estados Unidos ocho o nueve veces cada temporada.
La NFL tendría que resolver cuestiones enormes:
viajes, husos horarios, recuperación física, mercado de agentes libres, calendario, divisiones y equilibrio competitivo.
Y existe además una pregunta inevitable.
¿Qué significa realmente ser un equipo europeo en una liga estadounidense?
Si una franquicia estuviera en Londres, por ejemplo, tendría que afrontar viajes de miles de kilómetros prácticamente cada temporada. Sus rivales estadounidenses viajarían una vez a Londres; ella tendría que cruzar el Atlántico constantemente.
La ventaja de jugar en casa podría convertirse, paradójicamente, en una desventaja logística.
Por eso una franquicia internacional no puede ser simplemente “un equipo más”.
Probablemente obligaría a rediseñar parte de la estructura competitiva de la NFL.
La NFL ya está preparando el terreno
Hay otro detalle que demuestra que la expansión internacional no es una ocurrencia de Goodell.
Los propietarios de la NFL aprobaron en 2026 aumentar hasta 10 el número máximo de partidos internacionales a partir de 2027, el límite permitido por el actual convenio colectivo. Goodell, además, ha señalado anteriormente que su objetivo a largo plazo es llegar incluso a 16 partidos internacionales.
La liga también ha desarrollado el Global Markets Program, que permite a las franquicias establecer derechos comerciales en distintos países.
En 2026, los 32 equipos forman parte del programa y existen mercados asignados que van desde España y México hasta Alemania, Reino Unido, Australia, Brasil o Japón.
Es decir, la NFL está haciendo algo más profundo que vender entradas.
Está intentando que los equipos tengan identidad fuera de Estados Unidos.
Y eso podría ser fundamental si algún día una de esas ciudades acaba teniendo una franquicia.
El Super Bowl podría ser la siguiente frontera
Goodell fue todavía más lejos.
Según explicó en su entrevista, una vez que exista un equipo establecido permanentemente en otro país, su estadio podría incluso albergar un Super Bowl.
Eso habría sido prácticamente impensable hace unas décadas.
El Super Bowl siempre ha estado asociado al territorio estadounidense, pero la propia NFL ya está empezando a estudiar qué estadios internacionales podrían ser capaces de albergar eventos de semejante magnitud.
No es casualidad que la liga esté construyendo relaciones a largo plazo con estadios y ciudades.
Tottenham, por ejemplo, fue diseñado teniendo muy presente la posibilidad de albergar NFL y se ha convertido en uno de los grandes escenarios internacionales de la competición.
La pregunta ya no es si la NFL será internacional
La NFL ya lo es.
La pregunta es hasta dónde quiere llegar.
En 2026 habrá nueve partidos internacionales.
Hay 62 partidos de temporada regular disputados fuera de Estados Unidos antes de comenzar esta temporada.
Hay mercados globales asignados a las 32 franquicias.
Hay nuevas ciudades entrando en el calendario.
Y ahora el propio comisionado afirma que no tiene dudas de que algún día habrá equipos permanentes fuera de Estados Unidos.
Quizá no sea Londres.
Quizá no sea México.
Quizá todavía falten diez, quince o veinte años.
Pero la dirección parece cada vez más clara.
Durante décadas, la NFL llevó el fútbol americano al mundo.
Ahora parece estar planteándose algo mucho más ambicioso:
llevar la propia NFL al mundo.
Y el día que un equipo salga al campo con un estadio como local fuera de Estados Unidos, no estaremos simplemente ante una nueva franquicia.
Estaremos ante uno de los mayores cambios estructurales de la historia de la liga.
