Alex Smith: el quarterback que volvió de entre las sombras
Hay jugadores que son recordados por sus anillos.
Otros, por sus récords.
Y algunos permanecen para siempre en la memoria de los aficionados por algo mucho más importante.
Alex Smith es uno de ellos.
Su carrera estuvo llena de críticas, lesiones, cambios de equipo y dudas. Durante años fue etiquetado como uno de los mayores errores del Draft.
Después se convirtió en un quarterback ganador.
Y cuando parecía que todo había terminado, protagonizó una de las historias de superación más increíbles que ha vivido el deporte profesional.
Esta es la historia de Alex Smith.
Un niño criado para competir
Alex Smith nació el 7 de mayo de 1984 en Bremerton (Washington), aunque creció en California.
Su padre era entrenador de instituto, por lo que el fútbol americano formó parte de su vida desde muy pequeño.
Mientras otros niños simplemente jugaban, Alex aprendía a leer defensas, estudiar coberturas y entender el juego desde una perspectiva táctica.
Aquella educación marcaría toda su carrera.
Nunca fue el quarterback más espectacular.
Pero sí uno de los más inteligentes.
La explosión en Utah
Su llegada a la Universidad de Utah cambió su vida.
Allí coincidió con Urban Meyer, un entrenador revolucionario para la época.
Meyer implantó un sistema ofensivo muy moderno que aprovechaba tanto el brazo como la movilidad del quarterback.
Alex Smith encajó perfectamente.
En 2004 completó una temporada extraordinaria.
Más de 2.900 yardas de pase.
32 touchdowns por aire.
Solo 4 intercepciones.
10 touchdowns de carrera.
Utah terminó invicto y ganó el Fiesta Bowl, convirtiéndose en el primer equipo de una conferencia menor en alcanzar un Bowl de ese prestigio.
Los scouts comenzaron a verlo como un futuro quarterback franquicia.
Número uno del Draft
En el Draft de 2005, los San Francisco 49ers tenían la primera elección.
Muchos aficionados querían al quarterback Aaron Rodgers, nacido precisamente en California.
Sin embargo, San Francisco apostó por Alex Smith.
Fue elegido como el número uno absoluto del Draft.
La presión era enorme.
Un comienzo casi imposible
Si algo podía salir mal…
Salía mal.
Durante sus primeros años en los 49ers cambió constantemente de entrenadores ofensivos.
Llegó a trabajar con siete coordinadores ofensivos diferentes en sus siete primeras temporadas.
Cada uno utilizaba un sistema distinto.
Cada temporada tenía que aprender un nuevo libro de jugadas.
Muy pocos quarterbacks habrían podido desarrollarse así.
Mientras tanto, la prensa lo calificaba como un fracaso.
El eterno comparado con Aaron Rodgers
La comparación con Aaron Rodgers nunca desapareció.
Cada gran partido de Rodgers reabría el debate.
«Los 49ers eligieron al quarterback equivocado.»
Alex convivió durante años con esa presión.
Sin embargo, jamás respondió públicamente.
Compañeros y entrenadores siempre destacaron su profesionalidad.
Jim Harbaugh cambió su carrera
Todo cambió en 2011.
Los 49ers contrataron a Jim Harbaugh.
Por primera vez Alex Smith tuvo estabilidad.
Harbaugh simplificó el sistema.
Potenció sus virtudes.
Y dejó de pedirle que fuera un quarterback espectacular.
Solo tenía que tomar buenas decisiones.
Funcionó.
San Francisco terminó con un balance de 13-3.
Alex lanzó 17 touchdowns y únicamente 5 intercepciones.
Los 49ers regresaban por fin a los playoffs.
El partido que cambió su imagen
En la Ronda Divisional frente a los Saints llegó uno de los mejores encuentros de su carrera.
Fue un duelo absolutamente espectacular.
Alex lanzó pases decisivos.
Corrió cuando era necesario.
Y anotó un inolvidable touchdown terrestre que hizo temblar el Candlestick Park.
Pero el momento histórico llegó segundos después.
Con menos de un minuto restante lanzó un pase a Vernon Davis.
«The Catch III.»
Uno de los touchdowns más famosos de la historia de los 49ers.
Aquella noche Alex Smith dejó de ser «el fracaso del Draft».
Por fin era un quarterback ganador.
La llegada de Colin Kaepernick
La historia volvió a dar un giro inesperado.
En 2012 Alex sufrió una conmoción cerebral.
Mientras se recuperaba, el joven Colin Kaepernick ocupó su lugar.
El equipo empezó a ganar.
Harbaugh decidió no devolverle la titularidad.
Muchos aficionados siguen debatiendo hoy si aquella fue la decisión correcta.
Alex jamás protestó públicamente.
Simplemente aceptó la situación.
Kansas City encontró a su líder
En 2013 fue traspasado a los Kansas City Chiefs.
Allí comenzó probablemente la mejor etapa de su carrera.
Con Andy Reid como entrenador, Alex se convirtió en un quarterback extremadamente eficiente.
No lanzaba demasiadas intercepciones.
Movía las cadenas.
Controlaba perfectamente el ritmo de los partidos.
Entre 2013 y 2017 llevó a Kansas City a los playoffs en cuatro ocasiones.
El mentor de Patrick Mahomes
En 2017 los Chiefs seleccionaron a Patrick Mahomes.
Muchos veteranos habrían visto al joven como una amenaza.
Alex hizo exactamente lo contrario.
Lo ayudó.
Le enseñó el funcionamiento de la NFL.
Compartió reuniones, entrenamientos y experiencia.
Mahomes ha reconocido en numerosas ocasiones la enorme importancia que tuvo Alex Smith durante su primer año como profesional.
Pocas veces una transición entre quarterbacks ha sido tan elegante.
La lesión que paralizó a todo Estados Unidos
El 18 de noviembre de 2018 ocurrió la tragedia.
Jugando para Washington sufrió una fractura de tibia y peroné tras un duro sack.
La imagen impresionó a todo el estadio.
Pero aquello solo era el principio.
Durante la recuperación aparecieron graves infecciones bacterianas.
Los médicos llegaron a realizar 17 operaciones.
En varios momentos existió un riesgo real de amputación.
Incluso de perder la vida debido a la infección.
Muchos especialistas pensaban que jamás volvería a caminar con normalidad.
El regreso imposible
Dos años después…
Alex Smith volvió a jugar en la NFL.
Simplemente eso ya parecía un milagro.
En 2020 regresó como quarterback titular de Washington.
Ganó varios partidos.
Fue nombrado NFL Comeback Player of the Year.
El mundo entero aplaudió emocionado.
No importaban las estadísticas.
Lo verdaderamente increíble era que estaba otra vez sobre un campo de fútbol americano.
Una retirada llena de respeto
En 2021 anunció su retirada.
No ganó una Super Bowl.
No fue MVP.
No rompió grandes récords.
Pero dejó algo mucho más difícil de conseguir.
El respeto absoluto de toda la NFL.
Compañeros, entrenadores, periodistas e incluso rivales coinciden en definirlo como uno de los jugadores más profesionales y resilientes de su generación.
Curiosidades sobre Alex Smith
Fue el número 1 del Draft de 2005, por delante de Aaron Rodgers.
Estudió Economía en la Universidad de Utah.
Trabajó con siete coordinadores ofensivos distintos en sus primeras siete temporadas en San Francisco.
Patrick Mahomes siempre ha destacado la ayuda que recibió de Smith durante su año como suplente.
Su documental Project 11, emitido por ESPN, muestra el largo proceso de recuperación tras su lesión.
Su fractura ocurrió exactamente 33 años después de la gravísima lesión de Joe Theismann, también quarterback de Washington, prácticamente en la misma fecha y contra el mismo rival (los Giants), una coincidencia que muchos aficionados consideran una de las más sorprendentes de la historia de la NFL.
Un legado que va mucho más allá del fútbol americano
Alex Smith demostró que el éxito no siempre consiste en levantar trofeos.
A veces consiste en levantarse cuando nadie cree que puedas volver a hacerlo.
Pasó de ser considerado un error del Draft a convertirse en un líder respetado. Y cuando una lesión parecía poner fin a su carrera y amenazar su propia vida, encontró la fuerza para regresar al terreno de juego.
Por eso, cuando se recuerde la historia de la NFL, Alex Smith no será únicamente recordado como un quarterback.
Será recordado como uno de los mayores ejemplos de resiliencia que ha dado jamás el deporte.
