Análisis

Los 10 mejores running backs de la historia de la NFL: ranking definitivo de todos los tiempos

Hay posiciones en el deporte que se pueden comparar con cierta facilidad.
Un quarterback tiene touchdowns, yardas de pase, victorias y Super Bowls. Un receptor tiene recepciones y yardas. Un kicker tiene puntos.
Pero intentar responder a una pregunta aparentemente sencilla como «¿quién es el mejor running back de la historia de la NFL?» es entrar en un territorio mucho más complicado.
Porque el football ha cambiado.
Jim Brown jugó en una época en la que una temporada tenía 12 o 14 partidos. Walter Payton disputó buena parte de su carrera cuando el calendario tenía 16 encuentros. Emmitt Smith se benefició de una longevidad extraordinaria. Barry Sanders abandonó la NFL con solo 30 años. Y Derrick Henry ha desarrollado su carrera en una liga que cada vez utiliza más comités de corredores.
Por eso, mirar exclusivamente las yardas acumuladas sería injusto.
Para elaborar este ranking he tenido en cuenta el pico de rendimiento, la longevidad, la eficiencia, la capacidad para recibir, los touchdowns, los premios individuales, el impacto sobre su equipo, los playoffs y, sobre todo, cuánto dominó cada jugador su propia época.
Y aquí aparece el gran debate.
¿Es mejor el corredor que acumuló más yardas?
¿El que tuvo el mejor pico?
¿El que ganó más?
¿O aquel que, cuando recibía el balón, parecía capaz de hacer algo que ningún otro jugador podía hacer?
Después de comparar generaciones, estadísticas y estilos, este es nuestro Top 10 de los mejores running backs de la historia de la NFL.

10. Marshall Faulk

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Marshall Faulk demostró la versatilidad del runningback moderno


El running back que parecía jugar con ventaja


Marshall Faulk fue mucho más que un corredor.
Fue uno de los primeros grandes ejemplos del running back completamente moderno.
Podía correr.
Podía recibir.
Podía bloquear.
Y podía convertirse en el jugador más peligroso del campo sin necesidad de abandonar el backfield.
Terminó su carrera con 12.279 yardas terrestres y 6.875 yardas de recepción, superando las 19.000 yardas desde el scrimmage.
Pero las cifras no explican completamente su importancia.
Faulk fue el corazón de los St. Louis Rams de «The Greatest Show on Turf», una de las ofensivas más espectaculares de la historia.
En 1999 ganó el MVP de la NFL y el premio al Jugador Ofensivo del Año.
Su temporada 1999 fue extraordinaria: 2.429 yardas desde el scrimmage y 12 touchdowns.
Y después hizo algo todavía más impresionante.
En 2000 acumuló 2.189 yardas desde el scrimmage.
Y en 2001 volvió a superar las 2.000.
Tres temporadas consecutivas por encima de las 2.000 yardas totales.
La NFL todavía no había visto un jugador como él.
Su lugar en la lista: quizá no fue el mejor corredor puro, pero probablemente fue uno de los running backs ofensivamente más completos de todos los tiempos.

9. LaDainian Tomlinson


El hombre que convirtió los touchdowns en una rutina


LaDainian Tomlinson tenía algo especial.
Cuando llegaba a la end zone, parecía que aquello era lo más normal del mundo.
En 2006 alcanzó una cifra que todavía resulta difícil de imaginar:
31 touchdowns en una temporada regular.
28 fueron por tierra.
3 llegaron como receptor.
Fue MVP de la NFL y Jugador Ofensivo del Año.
Pero Tomlinson no fue únicamente un corredor explosivo.
Terminó con:
13.684 yardas terrestres.
4.772 yardas de recepción.
162 touchdowns totales.
Además, su capacidad para recibir desde el backfield lo convirtió en un arma perfecta para los ataques modernos.
En cierto modo, Tomlinson fue un puente entre dos generaciones.
Tenía la resistencia de los grandes workhorses clásicos, pero también la versatilidad que hoy se exige a los running backs.

8. Adrian Peterson


El corredor que regresó de lo imposible


Adrian Peterson tuvo una de las mejores temporadas individuales que ha protagonizado un running back en la NFL.
Y probablemente una de las historias de superación más impresionantes.
En 2011 sufrió una grave lesión de rodilla.
Muchos jugadores necesitan más de un año para recuperar su nivel.
Peterson necesitó menos.
En 2012 regresó y terminó con 2.097 yardas terrestres, quedándose a solo 9 yardas del récord de Eric Dickerson.
Ganó el MVP.
También fue elegido Jugador Ofensivo del Año.
Su estilo era brutalmente físico.
No necesitaba una enorme cantidad de espacio.
Podía encontrar un pequeño hueco, acelerar y convertirse en una pesadilla para la defensa.
Terminó con 14.918 yardas terrestres, quinto en la historia de la NFL según los registros actuales, y 120 touchdowns por tierra.
La comparación: Peterson no tuvo la longevidad de Emmitt Smith ni el impacto como receptor de Marshall Faulk, pero su mejor versión fue una de las más dominantes que hemos visto.

7. Derrick Henry


El gigante que desafió las leyes de la posición


Derrick Henry es el jugador de esta lista que todavía puede seguir escalando.
Y eso es importante.
Cuando terminó la temporada 2025, Henry ya había superado las 13.000 yardas terrestres, colocándose entre los diez mejores corredores de la historia en yardas de carrera.
Pero hay algo que las estadísticas acumuladas no cuentan.
Henry es diferente.
Con más de 1,90 metros de altura y una potencia extraordinaria, su estilo parece diseñado para una época que ya no debería existir.
La NFL moderna ha reducido el protagonismo del running back.
Henry decidió ignorar esa tendencia.
En 2020 superó las 2.000 yardas terrestres.
Fue campeón de yardas de carrera en 2019 y 2020.
Y durante años obligó a las defensas a diseñar su estrategia alrededor de una pregunta:
¿Cómo detenemos a Derrick Henry antes de que coja velocidad?
La respuesta suele ser: hay que golpearlo antes.
Porque cuando Henry entra en campo abierto, el problema ya es demasiado grande.
Su promedio de carrera de 5,1 yardas por intento en su trayectoria es especialmente impresionante teniendo en cuenta el enorme volumen de acarreos que ha acumulado.
Y aquí está la gran incógnita.
Si Henry mantiene su productividad y continúa sumando temporadas importantes, puede terminar entrando en el Top 5 histórico.
Incluso podría empezar a llamar a la puerta de los grandes nombres de esta lista.

6. Eric Dickerson

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Eric Dikerson, legendario jugador de Rams


El récord que sigue desafiando al tiempo


Hay récords que parecen destinados a caer.
El de Eric Dickerson no.
En 1984 consiguió 2.105 yardas terrestres.
Han pasado más de cuatro décadas.
La NFL ha aumentado el número de partidos.
Los jugadores son más rápidos.
Los ataques son más sofisticados.
Y, sin embargo, nadie ha superado todavía aquella cifra en una temporada de 16 partidos.
Eso dice muchísimo de Dickerson.
Terminó su carrera con 13.259 yardas terrestres y fue campeón de la NFL con Los Angeles Rams en 1983.
Su estilo era inconfundible.
Su enorme zancada hacía que pareciera avanzar lentamente.
Pero no era lento.
Era todo lo contrario.
Una vez encontraba el hueco, desaparecía.
Además, su promedio de 90,8 yardas terrestres por partido se encuentra entre los mejores registros de la historia.
Una curiosidad: Dickerson alcanzó las 2.000 yardas en solo ocho ocasiones en la historia de la NFL hasta que otros corredores comenzaron a acercarse a la cifra, pero su temporada de 1984 sigue siendo una referencia absoluta.

5. La gran controversia: Emmitt Smith


¿El mejor de todos o el rey de la longevidad?


Aquí comienza el verdadero debate.
Emmitt Smith es el máximo corredor de la historia de la NFL.
18.355 yardas.
Nadie ha corrido más.
También consiguió 164 touchdowns terrestres y ganó tres Super Bowls con los Dallas Cowboys.
Su currículum es gigantesco.
Pero existe una discusión recurrente.
¿Fue Smith el mejor running back de la historia o simplemente el más productivo?
La respuesta depende de cómo valoremos la carrera.
Smith fue extraordinariamente bueno.
No tuvo la explosividad de Barry Sanders.
No dominó su época como Jim Brown.
Pero tenía algo que pocos han conseguido:
hacerlo todo bien durante muchísimo tiempo.
Fue un corredor tremendamente inteligente.
Sabía cuándo atacar el hueco.
Sabía proteger el balón.
Sabía proteger al quarterback.
Y era excelente en situaciones importantes.
Su partido contra los New York Giants en 1993 es una de las grandes historias de su carrera.
Jugó con un hombro separado y corrió para 168 yardas, ayudando a los Cowboys a conseguir una victoria fundamental.
Smith es el ejemplo perfecto de que la grandeza también puede construirse con consistencia.

4. Jim Brown


El hombre que convirtió el dominio en costumbre


Antes de que existiera el fútbol americano moderno, estaba Jim Brown.
Y durante nueve temporadas fue prácticamente imparable.
Su carrera terminó con 12.312 yardas terrestres, una cifra que actualmente le coloca fuera del Top 10 de yardas históricas.
Pero esa estadística necesita contexto.
Brown jugó solamente nueve temporadas.
Y en una época con calendarios mucho más cortos.
Su promedio de 104,3 yardas terrestres por partido sigue siendo el mejor de la historia entre los líderes de la NFL.
Eso es lo verdaderamente impresionante.
No necesitó 15 o 16 años para construir su legado.
Dominó desde el principio.
Fue líder de yardas terrestres ocho veces y MVP en tres ocasiones.
Cuando se habla de jugadores que dominaron su generación, Jim Brown está en una categoría especial.
La pregunta que debemos hacernos no es cuántas yardas acumuló.
Es cuánto mejor era que sus rivales.
Y ahí, Brown tiene un argumento extraordinario para ser el número uno.

3. Walter Payton


«Sweetness», el jugador que podía hacerlo absolutamente todo


Walter Payton era un running back.
Pero también era receptor.
Bloqueador.
Pasador.
Líder.
Y, durante años, el corazón de los Chicago Bears.
Terminó su carrera con:
16.726 yardas terrestres.
4.538 yardas de recepción.
Más de 21.000 yardas desde el scrimmage.
125 touchdowns totales.
Durante muchos años fue el máximo corredor histórico de la NFL, hasta que Emmitt Smith superó su récord.
Pero Payton tenía una dimensión que va más allá de los números.
Era tremendamente físico.
No buscaba simplemente evitar el contacto.
A menudo parecía disfrutarlo.
Sin embargo, también tenía una elegancia sorprendente.
Podía saltar.
Cambiar de dirección.
Atrapar pases.
Y hasta lanzar.
Una de las grandes curiosidades de su carrera es que terminó con 8 pases de touchdown.
No era una simple estadística decorativa.
Payton era realmente una amenaza multidimensional.
Su impacto fue tan grande que la NFL bautizó posteriormente el premio al Hombre del Año con su nombre.
Walter Payton NFL Man of the Year.
Eso dice mucho de lo que representó.

2. Barry Sanders


El mejor corredor que quizá nunca necesitó una gran línea ofensiva


Barry Sanders es probablemente el jugador que más divide este tipo de rankings.
Algunos aficionados lo colocan directamente en el número uno.
Y tienen argumentos de sobra.
Sanders terminó con 15.269 yardas terrestres, cuarto en la clasificación histórica actual.
Pero lo realmente extraordinario es que lo consiguió en solo diez temporadas.
Se retiró con 30 años.
Su promedio fue de 99,8 yardas por partido, segundo de todos los tiempos detrás de Jim Brown.
Y hay otro detalle fascinante.
Sanders no necesitaba una gran jugada para conseguir una gran jugada.
Podía perder cinco yardas.
Después ganar dos.
Después perder tres.
Y, de repente, atravesar todo el campo.
Era imprevisible.
Defensas enteras parecían quedar atrapadas en una especie de laberinto.
Su capacidad para cambiar de dirección era extraordinaria.
Y su estilo ha alimentado uno de los grandes debates históricos:
¿Cuántas yardas habría conseguido Barry Sanders jugando detrás de una línea ofensiva dominante?
Nunca lo sabremos.
Lo que sí sabemos es que Sanders consiguió cuatro títulos de yardas terrestres, fue MVP en 1997 y promedió 5 yardas por acarreo durante su carrera.
Se retiró cuando todavía era una superestrella.
Y eso hace que sus cifras sean todavía más impresionantes.

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Barry Sanders

1. El mejor running back de la historia: Walter Payton, Jim Brown o Barry Sanders


Aquí no existe una respuesta objetiva.
Pero si tenemos que elegir un número uno teniendo en cuenta dominancia, impacto, estadísticas, versatilidad y contexto histórico, nuestro ranking coloca a…


1. Walter Payton


Sí.
Por encima de Barry Sanders.
Por encima de Jim Brown.
Y por delante de Emmitt Smith.
¿Por qué?
Porque Payton no fue únicamente un corredor.
Fue el prototipo del running back completo antes de que la NFL moderna empezara a utilizar ese concepto.
Su carrera combina producción, longevidad, versatilidad, resistencia, liderazgo y capacidad para ganar partidos.
Si necesito una carrera.
Si necesito un pase.
Si necesito bloquear.
Si necesito un jugador que esté sobre el campo en cada situación…
Payton es mi elección.
Pero la distancia entre los tres primeros es mínima.
Jim Brown probablemente tiene el mejor argumento si hablamos de dominio absoluto sobre su época.
Barry Sanders probablemente es el más talentoso y espectacular de los tres.
Walter Payton es, para mí, el más completo.
Y por eso ocupa el número uno.

¿Y qué pasa con Frank Gore?


No podía terminar esta lista sin hablar de Frank Gore.
Porque Gore es el gran ejemplo de que la longevidad también es una habilidad.
Es el tercer máximo corredor histórico con 16.000 yardas y jugó 241 partidos, una cifra extraordinaria para un running back.
Nunca ganó el MVP.
Nunca fue campeón de yardas terrestres.
Nunca tuvo una temporada de 2.000 yardas.
Pero durante más de una década fue uno de los corredores más fiables de la liga.
Por eso, aunque no lo hemos incluido en el Top 10, su candidatura merece respeto.
Gore no tuvo necesariamente el pico más alto.
Tuvo algo diferente:
una carrera extraordinariamente larga y extraordinariamente buena.

¿Podría Derrick Henry terminar siendo el mejor de la historia?


Es una pregunta que dentro de unos años puede ser mucho más seria.
Henry ya ha superado las 13.000 yardas terrestres y ha entrado en el grupo de los diez máximos corredores históricos.
Pero todavía tiene una montaña por delante.
Para alcanzar a Emmitt Smith necesitaría superar las 18.355 yardas.
Eso significa que debería mantenerse productivo durante varias temporadas más.
Y aquí está la paradoja.
Henry tiene un estilo físico que parece diseñado para destruir defensas.
Pero ese mismo estilo puede acelerar el desgaste de su cuerpo.
Si consigue mantenerse sano y productivo, podría acabar adelantando a varias leyendas.
Pero para entrar en la conversación de Barry Sanders, Jim Brown y Walter Payton, necesitará algo más que yardas.
Necesitará mantener durante más tiempo una dominancia extraordinaria.

El gran problema de comparar épocas


Comparar a Jim Brown con Derrick Henry es casi imposible.
Brown jugó en una NFL completamente diferente.
Los calendarios eran más cortos.
Las defensas utilizaban esquemas distintos.
Las reglas permitían mucho más contacto.
La preparación física era diferente.
La medicina deportiva no tenía nada que ver con la actual.
Por eso, cuando analizamos a los mejores running backs de la historia, hay que mirar las estadísticas, pero también el contexto.
Una cifra no existe aislada.
12.312 yardas de Jim Brown no significan lo mismo que 12.312 yardas conseguidas décadas después.
Y lo mismo ocurre con la longevidad.
Emmitt Smith jugó 15 temporadas.
Barry Sanders, 10.
Jim Brown, solo 9.
La comparación más justa es analizar cuánto produjo cada uno durante el tiempo que estuvo en su mejor momento.

El futuro del running back


Quizá la próxima gran estrella ya esté jugando.
Christian McCaffrey, Saquon Barkley y otros corredores de la nueva generación todavía tienen camino por recorrer.
Pero el football está cambiando.
Los equipos cada vez utilizan más comités de running backs.
El juego aéreo tiene mayor protagonismo.
Y los quarterbacks móviles asumen parte de las carreras que antes correspondían al corredor.
Por eso, alcanzar los récords históricos será cada vez más difícil.
La carrera de Emmitt Smith puede convertirse en una de esas marcas que parecen imposibles.
Y quizá, dentro de 30 años, los aficionados sigan discutiendo exactamente lo mismo que nosotros hoy:
¿Quién fue realmente el mejor running back de todos los tiempos?
Quizá la respuesta dependa de qué es lo que más valoramos.
Si buscas dominancia, Jim Brown tiene un caso casi perfecto.
Si buscas talento puro, Barry Sanders puede ser tu elección.
Si buscas longevidad y producción, Emmitt Smith tiene los récords.
Si buscas versatilidad, Marshall Faulk y LaDainian Tomlinson entran en la conversación.
Si buscas potencia, Derrick Henry representa una era completamente diferente.
Pero si buscas al jugador que mejor reúne todas esas cualidades, el nombre que aparece una y otra vez es el mismo.
Walter Payton.
Y esa es precisamente la razón por la que, en este ranking, Sweetness sigue siendo el rey.

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